24 de marzo de 2010 08:08 AM
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JBS-Swift dice que crecerá menos por culpa del Gobierno

En una carta a sus accionistas, se quejó de no acceder a una economía libre

El grupo brasileño JBS-Swift, el mayor productor mundial de proteína animal, prevé otro mal año para la empresa en la Argentina. Y no precisamente por las acusaciones que anteayer lanzaron varios ruralistas sino directamente por la intervención estatal en la comercialización del principal producto: la carne termoprocesada. "Nuestro negocio ha sido sometido a circunstancias imprevistas que pueden ser responsables de limitar nuestro crecimiento y la rentabilidad este año. Dado que se nos niegan los principios de una economía libre, no seremos capaces de lograr la rentabilidad que nuestros accionistas esperan", afirmó el presidente del grupo Joesley Mendoça Batista en una carta a los accionistas (la empresa cotiza en Bolsa) en la que explicó el estado del grupo en el mundo. Según la información que la propia empresa ofreció a los inversores, su filial argentina sufrió una pérdida de $ 63 millones en 2008 y de $ 215 millones en 2009. "Para eso [ser rentables], necesitamos volver a tener acceso a los clientes en todos los mercados que aprecian los productos y servicios proporcionados desde nuestras operaciones en la Argentina. Las restricciones comerciales y la imposición de altos aranceles no va a aumentar el crecimiento de nuestro sector y, cuanto antes terminen, mejor será para la cadena de suministro de carne", agregó Mendoça Batista en la carta, difundida en Brasil hace una semana. Polémica JBS-Swift, prácticamente el único frigorífico que produce en el país carne termoprocesada, fue el centro las críticas de la Comisión de Enlace en los últimos días. "Por cuarto año por consecutivo, el Gobierno les regala las vacas baratas a Swift para que haga sus termoprocesados", dijo el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati. En el mismo sentido se expresaron sus pares de Confederaciones Rurales, Mario Llambías, y de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi. Hasta ahora, JBS-Swift se había mostrado cerca del Gobierno. De hecho, la presidenta Cristina Kirchner visitó en julio de 2008 la planta de CEPA, un frigorífico quebrado, que el grupo empresario compró y reactivó en Pontevedra, localidad del partido bonaerense de Merlo. En otro capítulo de esa relación, el propio Mendoça Batista participó en la Casa Rosada de un acto en el que se lanzó la Viandada (carne cocida enlatada) a "precios populares". Fuentes de la propia compañía en la Argentina descartaron totalmente que JBS-Swift vaya a dejar sus operaciones en el país o que esté prevista la suspensión o el despido de trabajadores. La exportación de los termoprocesados, como el resto de los productos cárnicos, seguía ayer paralizada por la Secretaría de Comercio Interior.

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