25 de marzo de 2010 08:38 AM
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Bodegas: cada vez menos multas por contaminación

Todos los años en época de vendimia, Medio Ambiente realiza controles en las bodegas para verificar el tratamiento y destino que tienen los residuos que ...

Todos los años en época de vendimia, Medio Ambiente realiza controles en las bodegas para verificar el tratamiento y destino que tienen los residuos que generan la molienda y elaboración de vino y mosto, y este año se han sorprendido con la baja porción de establecimientos en infracción: Hasta el momento sólo han tenido que sancionar a 7 de 55 bodegas inspeccionadas, lo que según aseguran las autoridades es un número bajo para esta altura del año donde los establecimientos están en pleno proceso de elaboración. Hace dos años a esta misma altura se habían realizado 25 infracciones, en tanto que al año siguiente fueron 17.

Desde el gobierno dicen que "es porque los establecimientos gestionan mejor los residuos", en tanto que los bodegueros admiten por lo bajo que las autoridades "no nos sacan la pata de encima al momento de cumplir con las normas medioambientales". No obstante, las autoridades admitieron también que puede haber influido la menor actividad que hay este año a causa de la fuerte merma de la cosecha. Y a menos elaboración, menos residuos.

Desde el 8 de febrero último, la Dirección de Gestión Ambiental verificó el cumplimiento de las normas ambientales de 55 bodegas sanjuaninas: 7 de ellas fueron sancionadas y multadas, porque se constató alguna irregularidad, lo que representa un 12% de las inspeccionadas.

"Notamos una mayor preocupación de los bodegueros en mejor sus procesos en el tratamiento de residuos. Hoy se acercan, vienen por acá y preguntan que es lo que deben hacer para estar en regla, que tiempo tienen. Es decir, por lo menos hay una voluntad de mejorar, cosa que antes no pasaba", señaló José Luis Espinoza, director de Gestión Ambiental.

Al mismo tiempo, los bodegueros replican por lo bajo que "en los últimos años sienten una mayor presión de Medio Ambiente para cumplir con la Ley 6571 de impacto ambiental".

Las multas a oscilan entre los 5 y 10 mil pesos -les dan plazo y cuotas para saldarlas-, y son posteriores a apercibimientos que, en la mayoría de los casos, son desoídos por los empresarios, según explicaron las autoridades.

Los que realizan las inspecciones son un total de 4 profesionales -ingenieros químicos o en alimentos- y dos inspectores. Ellos son parte de la Unidad de Control Ambiental y son los encargados de verificar las bodegas .

Para esta vendimia creen poder inspeccionar unos 80 establecimientos -ya lo hicieron en 55-.

Menos actividad

Un dato que merece ser tenido en cuenta, es que los volúmenes de elaboración son sensiblemente menores a otros años, como consecuencia de la merma que tuvo la producción vitivinícola esta temporada producto de las inclemencias climáticas y las agobiantes jornadas de calor que incidieron directamente en el peso de la uva. Esto impacta directamente en los volúmenes de residuos que se generan por la molienda.

"Hay bodegas que prácticamente están paradas, está claro que muelen menos que otros años", se sinceró Espinoza.

Según el funcionario "hay bodegas chicas y grandes entre las multadas -no precisó nombres-" y que "hay bodegas pequeñas que parecen una verdadera boutique al momento de inspeccionarlas".

Espinoza agregó que "en la zona de Chimbas y San Martín recibieron denuncia de vecinos porque sentían malos olores y comprobamos que al momento que nos hicimos presentes efectivamente era así y procedimos". De todas formas reconoció que "este año son pocas las llamadas de la gente denunciando irregularidades".

Las bodegas deben informar oportunamente a Medio Ambiente -iniciando un expediente- que hacen con sus residuos, cómo los tratan y en dónde lo hacen, y es potestad de este organismo controlar que los dichos que expresan sean en la práctica cumplidos. Los establecimientos deben, además de tratar sus líquidos residuales, tener un lugar de acopio de los residuos sólidos que genera la molienda de uva -por ejemplo el orujo- que no afecte a las propiedades vecinas o su olor no genere inconvenientes a los mismos trabajadores de la bodega.

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