27 de marzo de 2010 09:49 AM
Imprimir

¡¡ Operativo distracción!!  (Susana Merlo)

Después de 6 años y 3 meses, ¿Qué necesita el Gobierno para tomar medidas, hacer correcciones, enderezar el rumbo, descomprimir la situación?

Al menos, en lo que respecta al sector agropecuario, ¿Qué mesa de “consenso” le puede aportar algo que no sepa?, ¿Qué no le haya sido reclamado ya cantidad de veces?

¿Qué representa ahora entonces, la convocatoria al “diálogo” después de haber ninguneado y cerrado las puertas en las narices de quienes intentaban alertar sobre los errores, o el daño que causaban determinadas decisiones?

Por supuesto que nadie puede estar en contra de sentarse a una mesa y conversar civilizadamente. Sería políticamente incorrecto, aunque este Gobierno haya insistido con ese esquema durante años. Pero, ¿lo necesita esta Administración K?

Definitivamente no. Si el Gobierno de Cristina Elizabet Fernández de Kirchner, realmente tuviera la vocación política de acercar posiciones, lo primero que tendría que haber hecho es adoptar alguna de la infinita cantidad de medidas que esperar apiladas en cajones y escritorios de todas las reparticiones. Y en las de Agricultura no es la excepción.

Tendría que haber dado una muestra de esa vocación de escuchar, haciéndose eco de lo que “ya” se le dijo, en lugar de solo prometer que va a atender a lo que se le va a decir….

¿Acaso hace falta reunirse para corregir las irregularidades en  los mercados fruto de el manoseo a que los someten los propios funcionarios oficiales? ¿Hace falta una mesa de “diálogo” para saber que hay que liberar las ventas al exterior antes de que terminen de sucumbir sectores como la lechería, la ganadería de cría, etc.?

¿Necesita la presidente que venga un dirigente agropecuario a decirle que no se puede producir a quebranto, o que cada vez es mayor el avance de la soja y no, justamente, por culpa del “yuyo”?¿Realmente alguien cree que este gobierno, necesita que le “cuenten” lo que está pasando, para entonces adoptar rapidamente las medidas que tiendan a solucionar los problemas?.

¿Y si no es esa la causa, entonces cuál es el porqué de toda esta movida mediática, permanentemente cambiante, lo que demuestra que del vamos, no tenía un objetivo demasiado claro?

¿No será que, como tantas otras veces, se apela a dilatar las decisiones a la espera que ocurra algo inesperado que cambie el tablero?, o también, que los propios sectores involucrados discutan entre ellos, ya que los intereses no son tan homogéneos, y entonces se los pueda culpar por el atraso en las soluciones?. O, también, que al adoptarse medidas en las famosas “mesas de consenso”, se haga coparticipe a los demás de las medidas que surjan?

Naturalmente, además, si estas fueran muy buenas y populares, el Gobierno no tendría la generosidad de compartir los anuncios….
Y todo esto es lo que la sociedad percibe, y el campo más que nadie. El sector desconfía, perdió la credibilidad y, por lo tanto, sigue esperando ver resultados sobre la mesa antes de volver a apostar con los disminuídos recursos que tiene para esta campaña.

¿Quién va a enterrar U$S 400-500 por hectárea para cosechar dentro de 5-6 meses, sin saber siquiera si el clima lo va a acompañar? (¡y mucho menos el Gobierno!).

Es cierto, y bueno, el diálogo con el Gobierno, pero la función de este es “Gobernar”, lo que implica tomar medidas y adoptar decisiones que no pueden, ni deben, ser coparticipadas. Tampoco la producción del país, tiene tiempo para discutir ahora los “grandes” temas. En todo caso, se hará, y especialmente en el Congreso, ya que es el Poder Legislativo el que debe encarar los temas de fondo y las grandes estrategias.

Lo que el campo necesita ahora son medidas inmediatas, urgentes, señales claras que indiquen que hay correcciones concretas y cambios de rumbo. Algo que demuestre que el Gobierno tiene vocación de hacer las cosas que hacen falta para que el país crezca, para que produzca más y no menos…

La Cuota Hilton es importante, pero no es ni cerca el principal problema que tiene el interior y, haber elegido este asunto como el primero para convocar al sector (y solo a escuchar), ¿no es también una forma de decir que el Gobierno, en realidad, no está dispuesto a cambiar nada estructural, y que lo único que intenta es ganar tiempo.
Para ver si, como otras veces, circunstancias externas lo salvan de tener que reconocer, públicamente, que se habían equivocado.El diálogo está muy bien para la estrategia de mediano y largo plazo. Para las urgencias de la coyuntura solo hay que gobernar, que en el caso del Ejecutivo es, justamente, “ejecutar”, claro, siempre que haya vocación política de hacerlo

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *