18 de marzo de 2010 21:08 PM
Imprimir

La espinaca en Horticultura

La espinaca es una hortaliza que se desarrolla bien en el rango de 15 ºC a 25 ºC de temperatura. Las hojas comienzan a cosecharse a partir de los 40 a 50 días de la siembra, y se consumen cocidas o en estado natural, en ensaladas

Por su valor nutritivo, es una de las plantas que mejor previene las enfermedades cardiovasculares, el exceso de colesterol y ciertos tipos de cáncer. Es muy buena para quienes padecen de anemia. Su consumo fortifica los huesos gracias a la buena relación calcio/fósforo que contiene.

Para el cultivo de la espinaca, se recomiendan los suelos bien drenados, profundos y aireados, de textura media areno-arcillosos y permeables, fértiles, y con buen tenor de materia orgánica. La espinaca es sensible a la acidez del suelo, por lo que deben elegirse suelos neutros. El cultivo es exigente en nutrientes, por lo que el agregado de abonos naturales, de estiércol y de cal agrícola (para corregir la acidez), debe tener en cuenta el manejo previo del terreno, el nivel de fertilidad existente y el resultado de un análisis de suelos. La espinaca puede asociarse con otras hortalizas de ciclo más largo como el tomate, la berenjena en primavera o la cebolla y la col de Bruselas en otoño; también con el maíz, que le provee incluso de una media sombra. Debe evitarse el cultivo con hortalizas de la misma familia, como la acelga y remolacha.

SIEMBRA

Se extiende desde febrero a setiembre. Para obtener una producción escalonada, pueden realizarse siembras periódicas cada 20 días. La espinaca se siembra en el lugar definitivo en canteros o tablones, o bien en almácigos para su posterior trasplante. La semilla germina entre los 21 y 24 días de la siembra. La cantidad de semillas por gramo es de 100 aproximadamente.
La siembra en almácigos se efectúa en canteros o tablones, al voleo o en surcos transversales separados 15 cm entre sí, distribuyendo 2 a 3 g de semilla por metro cuadrado, a una profundidad de 1,5 a 2 cm.
En este caso, el trasplante se efectúa a los 20 a 25 días de la siembra, o cuando las plantitas tengan 3 a 5 hojas, a una distancia entre plantas de 15 a 20 cm  y entre hileras de 20 a 30 cm. Durante el trasplante se debe evitar lesionar las raíces, y conviene que el terreno esté previamente humedecido.
La siembra en el lugar definitivo se efectúa al voleo distribuyendo de manera uniforme la semilla a la profundidad de 1,5 a 2 cm de modo que con el posterior raleo; las plantas queden distanciadas de 20 a 25 cm en todas las direcciones. Si se siembra en líneas, las distancias después del raleo, serán de 25 a 30 cm entre surcos y de 15 a 20 cm entre plantas. Para cultivar 1 hectárea, se necesita alrededor de 1 kg de semilla.

CUIDADOS CULTURALES

El cultivo de espinaca requiere de carpidas, raleo, de riegos y de media sombra.
En pequeñas superficies, las carpidas se efectúan con azada, de preferencia en días soleados para que las malezas arrancadas se sequen enseguida.
El raleo se realiza cuando las plantitas tienen de 4 hojas a 5 hojas, dejando solo las mejor formadas a las distancias ya señaladas.
En los días de intenso calor, el cultivo se deberá regar diariamente, y cada 2 a 3 días en las épocas más frescas.
El sombreado ayuda a proteger a las plantitas de los efectos perjudiciales del fuerte sol, evitando quemaduras y marchites de las mismas. En forma económica puede utilizarse un emparrado hecho con tacuaras y hojas de cocotero, palmas u otros materiales a una altura que permita trabajar con comodidad.

COSECHA

La cosecha se inicia entre los 40 a 50 días de la siembra; la recolección se realiza cortando en forma manual las hojas exteriores más desarrolladas, que se perciban sanas y compactas al tacto, dejando las pequeñas para la siguiente recolección. Se pueden obtener de 3 a 4 cortes consecutivos en aproximadamente 1 mes. Si el objetivo es cosechar y comercializar plantas enteras, estas se cortan por debajo de la roseta de hojas a 1 cm bajo tierra. Hay que evitar la recolección después de un riego, ya que las hojas se ponen turgentes (hinchadas) y son más susceptibles de romperse. De 1 hectárea de cultivo se puede obtener entre 15.000 y 20.000 kg de espinacas.

CONSERVACIÓN

La espinaca en estado fresco puede conservarse solo entre 1 y 2 días. Por eso se recomienda seleccionar las plantas y hojas limpias y sanas, que presenten un color verde uniforme y brillante, de aspecto fresco y tierno. Se tienen que descartar las plantas y hojas rotas o enfermas con manchas amarillentas o rojizas, de aspecto fibroso y sin intensidad de color.

Ing. Agr. Fernando Díaz Shenker

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *