19 de marzo de 2010 07:19 AM
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A la espera del nuevo PreROE

Las exportaciones de carne continuaron ayer frenadas en la Aduana.

Los frigoríficos están a la espera de que se implemente el nuevo sistema de autorizaciones que exige tramitar un PreROE en la Secretaría de Comercio Interior antes de solicitar el registro de exportación (ROE rojo) en la Oficina de Control Comercial Agropecuario (Oncca). Esa nueva exigencia le da mayor protagonismo a Guillermo Moreno y hace prever que la tensión con los integrantes de la cadena de la carne seguirá. De hecho, este funcionario logró más atribuciones con el argumento de que la Oncca estaba siendo demasiado flexible al momento de autorizar los embarques.A partir de ahora, todo aquel empresario que quiera exportar carne, antes deberá demostrarle a Moreno que está abasteciendo el mercado interno y cumpliendo con los precios sugeridos. Los frigoríficos sostienen que el precio del kilo vivo, que en los últimos tres meses subió más del 50 por ciento, les dificulta el cumplimiento de ese requisito, pero el secretario de Comercio Interior les dejó en claro que deberán buscar la forma de conseguir hacienda más barata y si no derivar parte de la extraordinaria ganancia que obtienen con los cortes Hilton a subsidiar los cortes populares.Los empresarios rurales temen que esta medida lleve a los frigoríficos a forzar una baja del precio de la hacienda. Por eso, ayer el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, le solicitó públicamente a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que reciba a la Mesa de Enlace para analizar la situación. “Este debería ser el paso a dar. La protesta es un instrumento que ojalá no tengamos que usar por mucho tiempo”, afirmó, bajándoles el tono a sus declaraciones del martes, cuando amenazó con un nuevo lockout agropecuario. “Hay un nivel de discrecionalidad muy alto: las exportaciones son otorgadas a grupos allegados, que pueden tener ese privilegio. Es a cuentagotas, discrecional, un mecanismo muy enrarecido, y bastante escaso”, agregó.En el Mercado de Liniers ayer ingresaron 8142 cabezas, pero los precios de las cuatro categorías más demandadas se mantuvieron relativamente estables. El kilo vivo de novillo bajó de 5,44 a 5,37 (-1,3 por ciento), el novillito se mantuvo en 6,22, la vaquillona subió de 5,90 a 6 pesos (1,6) y los terneros cayeron de 6,44 a 6,37 pesos (-1,1 por ciento).

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