19 de marzo de 2010 13:01 PM
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Peligran los futuros quintales de maíz

El maíz comenzó a mostrar los números de su gran campaña y mes a mes, eleva sus estimaciones de cosecha. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires con 11% de las hectáreas nacionales trilladas, la estimación de producción nacional superará los 20 millones y la entidad deja entrever en su informe semanal, que el volumen cosechado puede seguir elevándose.

Este buen año para el cultivo escondió las enfermedades que lo afectaron, que sobre todo atacaron tallos y raíces y que también producen daños en la semilla.

En diálogo con Infocampo, Marcelo Carmona, titular de la cátedra de Fitopatología de la Facultad de Agronomía (UBA), mencionó que principalmente fueron tres las enfermedades que se presentaron en el cereal: roya y tizón de la hoja y enfermedades de tallo y raíz.

Comentó que para esta campaña las pérdidas en maíz se elevan al 20%, producto del ataque de estas enfermedades fúngicas; estas mismas también han causado pérdidas en el sorgo.

“Todas ellas están muy ligadas, ya que cuando tenés más ataques de enfermedades foliares las hay también, en igual magnitud, de enfermedades de raíz y tallo”, señaló.

El especialista discriminó el comportamiento de cada una en esta gruesa, y aseguró que en los próximos años el desafío para el maíz estará centrado en el manejo del hongo Fusarium, asimismo que será necesario discutir los tratamientos curasemillas.”La roya no fue un problema grave en esta campaña para el maíz, ya que disminuye su viabilidad cuando las temperaturas se elevan por encima de los 30-32ºC; al ser un año caluroso, el calor detiene las esporas del patógeno”. Sin embargo, estas mismas temperaturas altas y las lluvias desplazaron a la roya, incentivaron el desarrollo de tizón de la hoja (Helmintosporium).”Este hongo foliar ha requerido la aplicación de fungicidas, lo que es una situación inédita para nuestro país, que no tiene historia en el tratamiento de fungicidas para tizón”.

Las pudriciones de raíz y tallo producidas especialmente por Fusariumverticillioides y Graminiarum afectaron directamente el rendimiento.

Este patógeno que sobrevive en el suelo produce en el maíz espigas más chicas y granos de menor peso, a la vez que se afecta el stand de plantas a cosecha, ya que produce vuelco.

Todas las zonas registran alguna proporción de plantas caídas en el campo causada por estas enfermedades. Aunque en condiciones normales, el Fusarium produce enfermedades vasculares en la base del tallo, la combinación de condiciones agroclimáticas de 2009/10 favoreció los ataques a la espiga. Esto es muy peligroso ya que este hongo produce micotoxinas y afecta la productividad en cerdos y aves cuando el grano se destina a estas producciones.

Por ello, Carmona recayó sobre el manejo de este hongo. Su inóculo se incrementa todas las campañas y que ha atacado a todos los cultivos en directa.

Al ser un agente del suelo, y la superficie de maíz sobre maíz es muy baja en la Argentina, los riesgos son bajos. Con lo cual el principal acceso directo para los hongos es la semilla. De esta manera, agregó que será necesario discutir los tratamientos curasemillas ya que muchas veces la semilla viene tratada y no ejerce un control total.

“Cuando hay conformidad con el rendimiento logrado, ya que llega a los 120 qq/ha, se hace la vista gorda con las mermas, pero tranquilamente si tratamos eficientemente en campañas como las actuales, podemos lograr alcanzar los 140 qq/ha”.

En conclusión, éstos son los años para buscar el rendimiento potencial ya que la principal barrera a superar, en años climáticamente muy buenos, son las adversidades.

Hasta el momento, los avances de cosecha son mayores en el centro de la región pampeana y Entre Ríos. Según la Bolsa, las 280.000 ha cosechadas muestran un rendimiento promedio de casi 100 qq, muy por encima de los 51 de 2008/09. Las zonas con más avance lo hacen intermitentemente a causa de las condiciones climáticas.Por ello los productores evalúan costos del secado ya que prefieren trillarlo húmedo

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