12 de noviembre de 2009 09:39 AM
Imprimir

El feedlot pierde tres a uno

El feedlot es un sistema intensivo de producción de carne. Allí, el engorde de la hacienda vacuna se realiza íntegramente en corrales, donde el total del alimento consumido es suministrado diariamente por el hombre.

En nuestro país, luego de la debacle gradual de la actividad de invernada, los productores comenzaron a utilizar la terminación a corral como un complemento ideal para aumentar las cargas de sus campos, aprovechando las pasturas para criar y recriar la hacienda, y dándole los últimos kilos con granos, consiguiendo así terminaciones uniformes y de calidad, valoradas en el mercado. Según la Cámara de Engordadores de Hacienda Vacuna, se busca que la alimentación sea la más ajustada posible para producir la mayor cantidad de carne en el menor tiempo y al menor costo posible, maximizando la ganancia diaria; hasta que los animales logran un peso vivo, determinado con el grado de engrasamiento que pide el mercado. En la actualidad, está formada por unos 384 socios, quienes en su conjunto poseen una capacidad de encierre de unas 900.000 cabezas, y los cuales en el año 2007 produjeron en sus corrales 1.500.000 animales.

Sin embargo, la reciente denuncia del periodista Matías Longoni de Clarín, que hizo pública la irregularidad en la distribución de los subsidios, puso de manifiesto un manejo turbio desde la Oncca, que momentáneamente frenó la ya demorada llegada de ayuda para estos establecimientos.

En San Justo

Héctor Riboldi se interesó en el tema en 1992. Una par de años después se largó con todo. “Nosotros criábamos hacienda y en los meses de mayo y junio teníamos que malvender, entonces decidimos empezar con unas 4.000 vacas con mi hermano, engordando los terneros”, recuerda. En la actualidad, tienen 16 corrales y 11 hectáreas más recientemente adquiridas para expandirse un poco más, a la vera de la Ruta 11, muy cerca de San Justo. “En marzo del 2007, empezaron a subsidiar al feedlot para que la carne esté más barata en la mesa de los argentinos. Moreno nos pidió ayuda para colaborar en esto”, continuó. Los insumos vitales como el maíz y el expeller fueron aumentando, “y para que no se dispare el precio de la hacienda empezamos a recibir los subsidios”, continuó. “Mucha gente cree que estuvimos agarrando plata fácil de las compensaciones, pero no es así, porque comprar una invernada a $ 3,50 y hacer un kilo de carne a $ 4,40 no es un negocio si no hubiese una compensación de por medio”, aclara Riboldi, y agrega que lo último que cobró fue mayo.

Para el sanjustino, es inviable seguir así; de hecho mucha gente ya cerró su establecimiento. “Luego de esta sequía tremenda, va a mermar la cantidad de terneros. Se han matado indiscriminadamente a las madres, y si seguimos comiendo 70 kg de carne vacuna por cabeza y todavía queremos exportar algo, el tema ganadero va a ponerse muy difícil el año que viene”, anticipa. “Del ’94 hasta ahora, ésta es la peor temporada”, se lamenta.

En San Agustín

Carlos Celaye es el veterinario que maneja el feedlot de Agroveterinaria Garay en San Agustín. Estuvo junto a Riboldi la semana pasada en la reunión de más de 300 productores en la Cámara, en donde el gobierno les prometió retomar el pago de los subsidios. “Creemos que en la reunión nos fue bien, porque todo se maneja desde allá. La tendencia es de desocupar corrales, hay menos hacienda. Hay una relación clara: sale más de lo que entra. En tres meses va a haber un stock mínimo”, anticipa.

Después de las denuncias de Clarín por corrupción en el reparto de los subsidios, se pararon las publicaciones de las nuevas asignaciones. “La situación se agravó debido al atraso de 4 meses en el pago. Nosotros hace 6 que no cobramos, pero hay quienes no cobraron en todo el año”, dice. Para Celaye, el sistema hace que los pequeños desaparezcan. “Para entrar, tenés que estar al día con todo y muy prolijo en todos los detalles”, agrega. “Estamos perdiendo $ 1 por kilo de animal y te compensan $ 2 por kilo, pero muchos meses después, cuando ya se te desató una crisis financiera”, dice. “Si la ayuda llegara en tiempo y forma, la invernada valdría más, porque hay una sobreoferta por el encierre de invierno”, finalizó.

“Confiamos”

Para Juan Carlos Eiras, presidente de la Cámara de Engordadores, en estas condiciones, no hay manera de mantener la actividad. “Sin embargo, tenemos el compromiso oficial de ir restableciendo la normalización de los subsidios. De tres jaulas que se venden, sólo se repone una, por lo cual se producirá un cuello de botella de acá a fines de diciembre. Hay empresas que ya cerraron. Ante la escasez, se producirá una suba de precios, y una crisis política inevitable”.

Actualmente, la Cámara aglutina a 510 establecimientos, con 2 millones y medio de cabezas, pero en total se estima un rodeo encerrado de 5 millones de cabezas a nivel nacional. “Luego de la seca, la inundación produjo un ingreso forzado a los establecimientos. Pero el año que viene será de escasez general. Volverán los valores firmes de la invernada. Esto no se notará tanto en el invierno, sino en primavera”, anticipa Eiras, quien agrega que la agriculturización es un fenómeno global.

“Estamos vendiendo la hacienda gorda a un promedio de $ 3,50, cuando los mismos precios sugeridos por Guillermo Moreno dos años atrás indicaban $ 4,09. Hoy deberíamos estar cobrando $ 4,80 o $ 5 por el kilo vivo. Es un deterioro en los términos relativos difícil de revertir”, se lamenta. Se estima que para ponerse al día, el Estado debería poner de 1.000 a 1.100 millones de pesos.

Por ahora, todo parece indicar que se marcha hacia otra crisis. Los engordes a corral llegaron para quedarse, y si no se restablece un esquema de rentabilidad, la “mesa de los argentinos” volverá a ser la víctima de esta situación.

Agrega valor

El feedlot es una tecnología de producción de carne en donde los animales se encuentran en corrales, bajo un estricto control sanitario y nutricional, recibiendo dietas de alta concentración energética (generalmente basadas en maíz) y alta digestibilidad. De esta manera, también se está dando valor agregado al maíz, convirtiendo proteína vegetal en proteína animal, la cual es de mayor valor biológico.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *