12 de noviembre de 2009 09:39 AM
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Frutazul S.A un emprendimiento pionero en la producción de arándanos

El emprendimiento cuenta con una planta de empaque que durante la cosecha función las 24 horas durante dos mese. Junto a un sistema integrado con otros productores de la zona los convierten en los mayores exportadores directos de arándanos del sur de la provincia. La empresa familiar ostenta el honor de ser una de lis primeros emprendimientos de este tipo en Entre Ríos.

Tras un año nefasto para la actividad, por al gran retracción económica que sufrió Estados Unidos por la crisis financiera, durante esta campaña el panorama comienza a mejorar lentamente para los productores arandaneros de la provincia.
Con 20 hectáreas en producción en el Km 19 de la ruta 136, decenas de personas trabaja pacientemente seleccionando las mejores frutas que pueden dar los arbustos, que durante su proceso de crecimiento fueron cuidadosamente seleccionados y cuidados.
Cada hectárea en producción cuenta con riego artificial por goteo, y protección antigranizos, que asegurarán una cosecha por año, con un rendimiento promedio de 5 a 6 toneladas por hectáreas.
Este año la cosecha comenzó con una semana de retraso por condiciones climáticas adversas. Al comenzar octubre con días fríos alargó los plazos de inicio de la zafra, es por eso que el ritmo de trabajo dentro de la planta empacadora es intensos y se hacen 40 palet por día, que luego pasarán por una cámara de fumigación para prevenir la mosca de los frutos.
Una vez terminado el proceso, se cargarán en un contenedor vía aeropuerto de Ezeiza, para en menos de 24 horas, el arándano de la familia Gallino, ya estará en las góndolas de los supermercados de USA a la espera de ser adquirido por el exigente consumidor norteamericano.
Al ser consultado por cómo lograron pasar un año tan malo como lo fue la primavera de 2008, donde ni siquiera se levantó la cosecha, el gerente general de la plantación, Gustavo López, explicó que: ” El año pasado fue un año difícil, y quedamos con la mitad de la producción en planta y gracias al sacrificio de los dueños logramos sobrevivir un año más.
Mucha gente quedó en el camino al no poder levantar la producción totalmente”.
Para los productores que inician el camino de una producción tan intensiva como el arándano será luego muy difícil de poder reconvertirla en otra unidad productiva diferente.
“Es muy difícil cambiar de actividad, porque es una plantación a largo plazo y la forma en que se planta el arbusto es muy especial, requiere de maquinaria específica que no sirven para otra cosa”.
La plantación se creó en 1998, y el 2008 fue el peor año para el emprendimiento agropecuario.
Frutazul trabaja a través de un sistema integrado, en el cual procesa su propia fruta y a su vez proporciona el servicio a otros productores de clasificación de la fruta de acuerdo a los estandares internacionales, en su planta empacadora situada en el mismo lugar de la plantación.
“Decepcionamos el huerto de Bortairy (en El Potrero ) el nuestro y le compramos la producción a otro emprendimiento local, vamos adquiriendo arándanos de acuerdo a lo que podemos procesar, que estamos en el orden de los 40 palet cada 24 horas”.
Si bien aún no se tienen los números exactos del rendimiento de la cosecha, López, estima un rinde de 5 a 6 toneladas por hectáreas.
Una vez seleccionada y empacada, la fruta pasa por un tratamiento para evitar cualquier proliferación de la mosca de los frutos, una de las exigencias del servicio sanitario de Estados Unidos, para poder autorizar el envió. Además la plantación recibe inspecciones de ese país todos los años en plena época de cosecha.
Una ves terminado el proceso de empaque, el contenedor se carga al camión, con destino a Ezeiza y de allí en avión será trasladado a Estados Unidos, para que 24 horas después los barry gualeguaychuenses estén en las góndolas de los supermercados bajo la licencia de la firma importadora Hursts Berry Farm de ese país. En este momento, la caja de 1 kg y medio se comercializa en el orden de los 14 dólares.
Pese a los esfuerzos del sector arandanero argentino de abrir nuevos mercados, el principal consumidor de este berry sigue siendo Estados Unidos y por ende es el mayor comprador del arándano argentino, por producirse en contra estación, lo que le permite a los consumidores norteamericanos, contar con fruta fresca todo el año, gracias a dedicados productores como Gustavo López y Gustavo Gallino director de la plantación.
“Al estar en la contra estación, una vez que los productores norteamericanos concluyen su cosecha y venta, nosotros estamos listos para arrancar”, remarcó.
Por el alto costo que tiene la producción y cosecha de la fruta, pensar en promover este berry para el consumo local sería poco feliz. No obstante el arándano que no reúne los estándares internacionales y debe ser descartado en la línea de empaque, es utilizado a veces para la fabricación de mermelada o helados, pero el mercado sigue siendo pequeño.

Las perspectivas del negocio

“Las perspectivas del negocio a mediano plazo tendría que encontrar un equilibrio entre la oferta y la demanda, fundamentalmente lo que pasó en Argentina es que la demanda externa creció mucho”, explica Gallino.
A medida que los productores veían que el negocio era brillante y floreciente se incrementó la superficie sembrada en el país, pero la demanda no crece en la misma medida, lo que generó que el resultado final del negocio no fuera muy atractivo.
“La crisis del año pasado pegó duro. El ciudadano norteamericano una de las grandes virtudes que tiene es que es un ciudadano muy disciplinado. El concepto del ahorro ante una situación de crisis y sobre todo en un producto como el arándano que es un artículo suntuario, claramente se hizo restrictivo y la demanda cayó mucho.
Los importadores de Estados Unidos tuvieron problemas financieros para crear sus propios flujos para el pago y fue una de las grandes razones por la cual el negocio se cayó, pero fue un problema puntual del año pasado, al cual se le agregó el precio elevado del transporte aéreo.
El negocio transita por dos vías, hay que saber comprar y hay que saber vender. Entonces en la medida que uno pueda comprar con costos acotados y que uno pueda manejar en la compra de mano de obra para la cosecha, el transporte, los materiales y pueda optimizar desde el punto de vista de la producción, el negocio va a ser de una rentabilidad lógica como cualquier otra, con todos los riesgos que tiene una producción de este tipo. Es un negocio de equilibrio”, aseguró Gallino.
Uno de las cuestiones que debe ser tenida en cuenta en la actividad, es que es una plantación donde solo se realiza una cosecha al año, y el correcto mantenimiento del huerto durante los diez o nueve meses restante, dependerá de las ganancias obtenida en la campaña anterior.

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