23 de marzo de 2010 13:43 PM
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Los Bemberg invierten en vinos

El grupo Bemberg está a punto de volver al negocio de las bebidas, pero su regreso no se concretará en el rubro de la cerveza ?que, de hecho, es el que más conocen por haber fundado y desarrollado Quilmes?, sino en el de los vinos. El fondo de inversión Biarsa, controlado por una rama de la familia descendiente de Otto Bemberg, está terminando de cerrar la compra del 50 por ciento del grupo Peñaflor.

La operación comprende la adquisición de la mitad del principal grupo vitivinícola de la Argentina, que en total controla siete bodegas. De acuerdo con fuentes del mercado, el monto total de la operación rondaría los US$ 300 millones. La cifra incluiría no sólo el pago a DLJ (actual dueño), sino también un aporte de capital para financiar los planes de inversión del grupo bodeguero.

"El ingreso del nuevo accionista no incluiría cambios en el management", explicaron a La Nacion fuentes del grupo Peñaflor.

El actual dueño del 100% de Peñaflor es el fondo de inversión norteamericano DLJ (Donaldson, Lufkin and Jeanrette), que puso un pie en el mercado vitivinícola argentino a fines de los 90, cuando se alzó con el control del paquete accionario de la firma fundada por la familia Pulenta.

Para su ingreso en el rubro vitivinícola, los ex dueños de Quilmes convocaron a dos ejecutivos con experiencia en el negocio cervecero, como Agustín García Mansilla y Néstor del Campo, que dirigieron exitosamente los negocios de Cervecería y Maltería Quilmes hasta la venta de la empresa al grupo brasileño Ambev.

Hoy, Peñaflor es el principal grupo en el negocio del vino. El holding controla siete empresas: El Esteco, Trapiche, Las Moras, Santa Ana, La Rosa, Andean Viñas y Peñavid (mosto) y sus ventas en 2009 superaron la barrera de los 1000 millones de pesos. En cuanto a la producción, el grupo cuenta con más de 5000 hectáreas en explotación, con una presencia en las principales provincias productoras de vino de la Argentina como Mendoza, San Juan, Salta y Catamarca.

Peñaflor también tiene una fuerte inserción en el mercado internacional, y en la actualidad exporta sus vinos a más de 70 países.
Cambio de planes

Para Biarsa, la compra de Peñaflor representa su ingreso al rubro bebidas, aunque el fondo tiene una larga experiencia en otros rubros de consumo masivo.

En la década del 90, la empresa controlada por los Bemberg concretó varias compras de empresas líderes en sus negocios, como la fabricante de pinturas Colorín, la tienda de materiales para la construcción Barugel-Azulay y la filial local de Burger King.

Sin embargo, en los últimos años se fue desprendiendo de la mayoría de sus inversiones locales, con la excepción de la marca de ropa interior Caro Cuore, en la que Biarsa conserva el 60% del paquete accionario, asociado con el grupo fundador.

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