25 de marzo de 2010 08:29 AM
Imprimir

La apicultura, mejor posicionada

El ingeniero agrónomo Marcelo Real, titular de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Bordenave sostuvo que habrá mejores rindes. En contrapartida, productores de Coronel Pringles señalaron que el costo de los insumos --sanidad, alimentación y combustible-- es cada vez mayor.

La sequía de los últimos años afectó de manera directa a todos los sectores productivos de la región del sudoeste bonaerense. Uno de ellos, el apícola, no está excluido.
Las cosechas recientes, con escasos registros pluviales y algunos otros problemas regionales –ejemplo, la contaminación de colmenas en ocasión de fumigaciones contra la plaga tucura, en campos de Coronel Pringles– ha dado como resultado que, desde hace un tiempo, los rindes no fueran los esperados.
Quienes trabajan en el sector, coinciden, sin embargo, que en estos últimos meses el clima ha beneficiado a la actividad y la perspectiva ha mejorado.
"La actividad comenzó bien. A fin de año se frenó un poquito, pero creo que la cosecha ha sido buena en líneas generales", dijo Marcelo Real, titular de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Bordenave y a cargo del apiario.
El ingeniero destacó que, más allá de sus apreciaciones optimistas, la cosecha no ha sido homogénea en todo el partido, con zonas en las que los rindes han sido mucho mejores.
"Esto se relaciona con la presencia de la floración, ya que este año se ha trabajado mucho en flor amarilla", dijo.
"Las lluvias favorecieron y creo que se ha extendido la temporada en algunos sectores, lo que ha despertado el interés de mucha gente que ha querido recuperar algunas colmenas", comentó.
"El sector venía bastante mal, con algunos años de sequía con pérdida de capital y de colmenas. Este año, si bien no pudo recuperar lo perdido ha habido una cosecha interesante que les permite, por lo menos, continuar en la actividad", aseguró.
Más allá de este repunte del sector, Real indicó que aunque no cuenta con un mapa de productores apícolas, según su experiencia, el número de quienes se desempeñan en esta actividad no ha disminuido considerablemente y tampoco ha aumentado, sino que se mantuvo, aunque cada productor tiene menos colmenas que antes.
"Si tenemos que hablar de un cambio en los últimos años, este ha sido una retracción de la actividad", dijo.
Sin embargo, según el especialista, hasta el momento, el buen precio de la miel es un punto a favor aunque –sostuvo–como en otras regiones del país todavía no terminó la cosecha, aún no se puede saber cuánta miel va a haber disponible y, por lo tanto, el precio no es seguro", expresó.
En cuanto a la solvencia del sector, el ingeniero del INTA Bordenave comentó que los apicultores organizados en cooperativas o asociaciones de productores, están recibiendo una ayuda de parte de la municipalidad.
"La comuna les ha dado un monto de dinero acorde con la cantidad de colmenas, lo que les ha ayudado a solucionar algunos aspectos sanitarios", manifestó.

Positivo
Según Marcelo Bertoni, encargado del sector de apicultura en la Dirección de Producciones Cooperativas (DiProCo) del municipio de Coronel Pringles, la cosecha de miel ha culminado con resultados positivos.
A su vez, calificó como "terrorífico" lo que sucedió con la apicultura el año pasado, dado el castigo impuesto por la sequía.
"Si bien hubo un poco más de cosecha y los rindes se elevaron un poco el problema persiste –aclaró– porque los costos se elevaron muchísimo en cuanto a sanidad, alimentación y combustible".
"En comparación con el año pasado, ha subido todo un 100 por ciento", manifestó.
Según el funcionario, las lluvias trajeron un poco de alivio en la última parte de enero, por ejemplo, en la zona de Coronel Pringles.
"También por el lado de Frapal, Cabildo y Dique Paso de las Piedras; la cosecha fue linda", dijo.
Bertoni afirmó que, en cuanto a la alimentación y la sanidad, los costos también se han elevado muchísimo.
"En este momento, en que el apicultor ha sacado toda la miel de las colmenas, es cuando necesita prepararlas para que invernen bien. Y esto se hace con azúcar comestible", señaló.
"El año pasado conseguíamos azúcar por 60 pesos la bolsa de 50 kilos y, hoy por hoy, está 160 pesos, un 150% más y está difícil de conseguir en el mercado", destacó.

Las ventajas del cooperativismo
Los productores apícolas consideran que invierten mucho dinero en la alimentación artificial de las colmenas, ya que el precio del azúcar en el mercado –insumo básico para dicha alimentación– está mucho más caro que el año pasado.
Mariano Bareilles, el director de Producción y Cooperativismo de la municipalidad de Coronel Pringles, partido en que se contabilizan alrededor de 80 productores, dijo que la cosecha y el precio no son malos.
"Si se empiezan a juntar y hacer compras en conjunto de distintas cosas, pueden tener un futuro promisorio", aseguró Bareilles.

En números

1. Para la invernación se usan hasta 10 kilos de azúcar por colmena.

2. Para incentivar la colmena (luego de la invernada) se requieren entre 5 y 8 kilos más.

3. La bolsa de 50 kilos de azúcar está 160 pesos.

4. El valor de la miel, que los acopiadores le pagan al productor, ronda entre los 8,80 y 9 pesos el kilo.

El objetivo es recuperar las colmenas perdidas
Según este balance de costos-beneficios, Marcelo Bertoni, responsable del sector de apicultura en la Dirección de Producciones Cooperativas (DiProCo) del municipio de Coronel Pringles, opinó que es difícil que la actividad recupere su esplendor de otros tiempos.
"Casi no hay gente que quiera iniciarse en apicultura, más bien están quienes tienen pocas colmenas y las atienden como una actividad secundaria", remarcó.
Según la experiencia de los últimos años –manifestó Bertoni– se espera que aquel que tiene colmenas mantenga la cantidad o reponga lo que perdió, aunque esto último es muy difícil porque se necesitan inversiones significativas en colmenas, alimentación y sanidad.
"En este momento, el que tiene colmenas es porque le gusta mucho y le da pena desprenderse de lo que tanto esfuerzo le costó", dijo.
"No te voy a decir que están perdiendo plata, pero a algunos les alcanza para cubrir los gastos y seguir subsistiendo", remarcó.
También reconoció que el repunte de la apicultura depende, básicamente, de la condiciones climáticas favorables.
"Las lluvias traen más floración y para la zona de Bahía Blanca, Médanos y Villarino es muy buena la flor amarilla", dijo, en alusión a la plaga que mayormente se ha desarrollado en los campos del sudoeste bonaerense como consecuencia del abandono de los campos por la sequía.
Además, destacó que para que una cosecha sea óptima se esperan lluvias en septiembre u octubre, y agregó: "Este año, nos faltó la lluvia de enero y eso dio pérdidas".
"También tuvimos muchos daños ocasionados por el gran avance de tucura, ya que nos obligó a mover las colmenas para evitar tener problemas con las fumigaciones porque los aeroaplicadores mataban las colmenas", comentó.

La constitución de la Mesa Apícola
En el distrito de Coronel Pringles no había ninguna institución que nucleara a los apicultores.
Desde la comuna surgió la iniciativa de formar una mesa que, actualmente, está integrada por cinco apicultores –en representación de todos los trabajadores del sector y elegido por los propios productores– y funcionarios del área de Producción de la municipalidad.
También se agregaría, próximamente, a un representante de la Sociedad Rural Argentina local.
"La idea es sumar gente que nos pueda ayudar en la parte productiva y de gestión del sector apicultor", dijo Bertoni, funcionario comunal.
En Coronel Pringles está pronta a habilitarse la sala de extracciones comunitaria, proyecto que le facilitará esta tarea al apicultor que no cuente con una sala de extracción propia.
Sus colmenas serán recepcionadas por gente especializada en la extracción, que se las devolverá en tambores.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *