19 de julio de 2011 11:48 AM
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Más controles sobre la carne picada y menos faltas

URUGUAY : INAC asegura que mejoró mucho la calidad del producto

A medida que se incrementan los controles oficiales no se están detectando mayor número de infracciones a nivel de carnicerías y grandes superficies en la comercialización de carne bovina picada, luego de que el INAC lanzó a partir de 2006, el decreto reglamentando la cantidad de grasa. El decreto N° 215/06 establece que los carniceros sólo pueden vender carne bovina picada especial o magra, con un contenido de hasta 5% de grasa y otra común con hasta 20% de grasa. El beneficiado es el consumidor local. "Se están haciendo un promedio de 30 análisis por semana, tanto en Montevideo como en el Interior y de ese número, no se detectan más de tres o cuatro infracciones", le dijo a El País el director del Departamento de Mercado Interno del Instituto Nacional de Carnes, Daniel Cazet. El organismo continúa realizando los controles con instrumentos electrónicos importados de Escocia que detectan el porcentaje de grasa, como forma de brindar mayores garantías a los consumidores y a los propios comerciantes. Se recogen las muestras, se controla con el medidor y además se envían al laboratorio para tener otro respaldo adicional. Hasta 2006 el INAC, según explicó Cazet a El País, sacaban muestras y se las enviaba a la Dirección de Laboratorio Veterinario "Miguel C. Rubino" para ser analizadas. El problema era que el resultado demoraba varios días y la carne en infracción ya se había vendido cuando se comprobaba la irregularidad. Ahora se le obliga al comerciante a corregir la grasa agregándole más carne. El jerarca aseguró que la calidad de la carne picada que se está volcando al consumo interno "sigue mejorando", lo mismo que la presentación del producto a nivel de las vitrinas de los comercios. El interés sobre la mejora de este producto radica en que la carne bovina picada ocupa el primer lugar dentro de una canasta de cortes que elabora el INAC tras sondear el consumo basándose en las declaraciones juradas de los carniceros. La carne picada hace rato que desplazó al asado. También se registró un aumento importante en el consumo de cortes sin hueso, principalmente pulpas, pero todo depende de la zona. Para Cazet el consumidor local "está siendo más inteligentes en sus compras" y por eso se está volcando más hacia las pulpas sin hueso, entre otros cambios. En 2005 la paleta con hueso ocupaba el primer lugar en la canasta de cortes del INAC, pero el lugar se lo ganó la picada a partir del 2010. El asado, que era el segundo producto más consumido, cinco años más tarde había caído al cuarto lugar. La aguja con hueso trepó al tercer lugar en el listado -en el mismo quinquenio- y las pulpas desosadas como la bola de lomo, subieron un lugar, ubicándose en quinto término.  El País

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