19 de julio de 2011 10:03 AM
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El algodón necesita un mayor compromiso nacional, más allá del esfuerzo del gobierno chaqueño

Las trabas comerciales a la exportación de algodón ponen en suspenso los buenos resultados iniciales de la campaña algodonera chaqueña. Es que buena parte de la cosecha recolectada o por recoger permanece en los campos, ya que el mercado interno no ofrece precios competitivos.

“Si tenemos ahora todo el algodón en el campo sin poder sacarlo ni venderlo, el año que viene vamos a pensar en sembrar a otra cosa. Esto hace un daño general por eso creo que esta medida oficial está desacertada”, analizó Vladislao Romachevsky, presidente de la Unión de Cooperativas Algodoneras Limitada (UCAL).
Así, el dirigente cooperativista advirtió la inestabilidad de la política oficial nacional que impide la salida del algodón en busca de mejores cotizaciones en otros países. “Esta política hace que un año nos vayamos a 400 mil hectáreas y después bajemos a 70 mil”, trazó en declaraciones a Radio Universidad.
“Tenemos buen diálogo con el gobierno provincial y veremos hasta dónde puede influir en el manejo comercial que hace el gobierno nacional, para que liberen la exportación y así poder vender el algodón a un valor superior al que se paga acá”, confió Romachevsky, presidente de UCAL en el último ejercicio y a punto de ser reelecto.
De esta manera aseguró que la provincia podría colocar su producción en 10 mil pesos por tonelada de fibra, mientras hoy el mercado interno ofrece 6.000 a 6.500 pesos la tonelada. En ese contexto, el dirigente aseguró que el avance de la cosecha hace prever un “importante sobrante” de algodón, ya que muchos productores no cierran sus números con los bajos precios de hoy.
“En el sur y en el oeste hay mucho algodón por recolectar y otro tanto que quedó tirado en los mismos campos”, alertó, al tiempo que recordó los plazos para la destrucción de rastrojos, una medida esencial para combatir el picudo.
Al respecto, advirtió también que los precios deprimidos hacen que no existan compradores para la fibra. Sin embargo valoró “el buen diálogo con el gobierno provincial” y confió en las gestiones ante el Estado nacional para asegurar la colocación competitiva de los volúmenes del textil.

La recuperación de UCAL
¿Cuál es el balance que hace en cuanto al objetivo primordial de la recuperación de UCAL?
Creo que estamos empezando a reflotar nuevamente. Lo importante es que seguimos con vida y, pensando en el futuro, veremos cómo vamos a rearmar todo porque ya no tenemos la hilandería.
El ejercicio no fue tan malo, si bien veníamos cargando un problema de larga data que se va solucionando con la ayuda del gobierno provincial al que le cedimos nuestro patrimonio a cambio de la deuda.

¿Entonces la deuda con el Banco Nación quedó saldada?
Cediéndole la hilandería (UCAL Textil en Barranqueras) y todo el terreno saldamos la deuda con el Banco. Hicimos un canje. El gobierno hizo el negocio con el banco y ahora deberá definir qué hará en ese lugar.

¿Y les queda deuda fiscal?
No. Siempre tuvimos medianamente regularizada nuestra situación con el Fisco. Nuestra deuda era la contraída durante muchos años por renovación de maquinarias y otras inversiones. Pero por lo demás, estamos en condiciones de seguir trabajando como siempre.

El acopio en esta campaña
¿Cómo marcha el acopio durante esta campaña?
Precisamente durante la asamblea planteamos que tenemos a todas las cooperativas de esta región que antes, cuando la producción estaba cerca, tenían una importante cantidad de volúmenes manejados. Hoy el domo agrícola se fue corriendo hacia el oeste, donde se encuentran las grandes extensiones.
Por eso, no quedan dudas de que el perjuicio del picudo y el factor climático hicieron que todo en Centro algodonero decayera. Entonces la producción fue pobre, aunque dentro de todo, seguimos manejando un volumen razonable para lo que puede producir esta zona.

Los precios
El algodón tuvo buen precio en el comienzo de la cosecha y después los valores fueron bajando. ¿Ustedes pudieron concretar algunas operaciones anticipadas y aprovecharon aquellos buenos valores?
Cuando comenzó la cosecha en los primeros días de febrero, los primeros capullos se vendieron a ese precio inflado (N. de R: 2,35 dólares la libra). Pero el volumen no fue de importancia. Después aflojaron las compras y el precio se redujo especialmente a nivel nacional mientras el precio de exportación bajaba también pero no tan violentamente.
Mirando el área de siembra algodonera que tuvimos en el Chaco, no sé qué negocio hicieron pero la cuestión es que hoy no hay a quién vender la fibra porque para colmo al mercado de exportación lo abren y lo cierran permanentemente.

En materia de precios, ¿la Cámara Algodonera Argentina refleja realmente el valor internacional?
Acá la depresión de precios es originada por el mercado interno. En la Cámara se juntan semanalmente y cada cual dice el valor al que vendió su producción. En base a eso fijan un precio orientativo. Pero hay que tener en cuenta que las industrias tienen problemas, no coinciden en impuestos, salarios y la venta de los productos.

¿Influyó algo en el precio la intervención del gobierno provincial vendiendo algodón en Villa Ángela?
Ellos siguen sosteniendo los valores un poco más bajos porque la calidad decae. Hay que tener en cuenta que ese valor fijado por el gobierno es sobre una calidad C Medio con un rinde de 33 kilos. Pero hoy no se consiguen esos números.

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