4 de julio de 2013 18:33 PM
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Se revisarán las restricciones para condrictios

CompartiremailFacebookTwitterAyer se realizó la insistentemente solicitada reunión entre representantes del sector costero y los miembros del Consejo Federal Pesquero con la presencia de personal técnico del INIDEP y su Director de Investigación. La cuestionada Resolución 4/2013 del CFP puso de relieve inconsistencias entre los objetivos planteados por el PAN-Tiburones sujeto a acuerdos internacionales y la […]

Ayer se realizó la insistentemente solicitada reunión entre representantes del sector costero y los miembros del Consejo Federal Pesquero con la presencia de personal técnico del INIDEP y su Director de Investigación. La cuestionada Resolución 4/2013 del CFP puso de relieve inconsistencias entre los objetivos planteados por el PAN-Tiburones sujeto a acuerdos internacionales y la realidad de la administración e investigación pesquera en el ámbito nacional. Se encuentra falta de correlato entre las estadísticas de capturas y desembarques; también existiría entre las de desembarques y exportación, según constataron algunos actores del ámbito costero, hecho que es desmentido desde el sector fresquero aduciendo que la mercadería se encuentra en cámara. La supuesta falsificación de los partes de descarga, en los que figurarían condrictios en lugar de merluza, se encuentra dentro de los márgenes esperables e irrelevantes en la pesquería de merluza pero generaría graves perjuicios al sector costero, que captura de forma dirigida o incidental rayas y tiburones. La Asociación de Costeros planteó la necesidad de administrar el recurso con criterio ecosistémico y los Consejeros dictarían una norma la próxima semana.

En el año 2009 el Consejo Federal aprobó el Plan de Acción Nacional para la Conservación y el Manejo de Condrictios (tiburones, rayas y quimeras) en la República Argentina –Res CFP 6/2009- y ello implica el desarrollo de una serie de estrategias de manejo que aseguren la sustentabilidad de estos recursos, acordes a lo requerido por el Comercio Internacional de Especies Amenazadas –CITES-.

La creciente preocupación por el incremento de las capturas y el comercio internacional de tiburones motivó que 1994 en una convención sobre CITES se adoptara una resolución sobre el estatuto biológico y comercial, solicitando a la FAO y a los Estados parte que establecieran programas para colectar y evaluar datos biológicos y de comercialización. Posteriormente se conformó un grupo de expertos con el fin de elaborar directrices para un plan de acción para su manejo y conservación, dando origen en 1998 al PAI-Tiburones, el plan internacional de acción.

El CITES, al cual adhirió nuestro país, generó un listado de algunas especies de rayas y tiburones que por encontrarse en peligro debían ser manejadas con un criterio precautorio, llegando incluso a la prohibición de su captura. En 2004 el organismo requirió a los Estados parte que evaluaran la eficacia y eficiencia de las actuales medidas de conservación y ordenación de los tiburones e identificaran las mejoras que fueran necesarias. En sucesivas convenciones de Especies Migratorias –CMS- se buscaron instrumentos de cooperación internacional y en 2009 los países participantes, entre los que se encuentra la Argentina, acordaron la elaboración de un Memorando de Entendimiento que incluyera un plan de acción para la conservación de tiburones. Allí nació el PAN-Tiburones.

Los objetivos del PAN-Tiburones son: asignar a estos recursos carácter prioritario en los planes de investigación científica; profundizar el conocimiento de las pesquerías de condrictios y otras que afecten a estas especies, en el marco del enfoque ecosistémico; contribuir a la protección conservación de la diversidad biológica y la estructura y función del ecosistema, promover la implementación de medidas de manejo adecuadas para asegurar la conservación, recuperación y/o uso sustentable de esto recursos; y por último, concientizar a la comunidad de la importancia de los condrictios en el ecosistema y su vulnerabilidad frente a la explotación y a los cambios ambientales.

Sin embargo en estos casi cuatro años desde su creación el PAN no logró superar algunas de las debilidades que en su momento fueron evaluadas mediante un análisis FODA, como por ejemplo,
“La escasez de campañas de evaluación específica”. Aún se continua trabajando con datos e información proveniente de campañas cuyo objetivo es la evaluación de otras especies, manteniendo alguna falta de “información completa sobre la distribución de los condrictios, el estado de las poblaciones y los niveles de explotación”. Persiste a la vez la “falta de programas de muestreos regulares de los desembarques y de a bordo de la flota dirigida al variado costero”, como puede ser la implementación de un programa de observadores a bordo.

Una de las debilidades superadas parece ser la de “establecer medidas de manejo específicas”; sin embargo el hecho de haberse valido de información proveniente de los partes de descarga para realizar las recomendaciones de manejo y no a través de campañas de evaluación, generó una gran polémica. Mediante la Resolución 4/2013 el Consejo Federal, por recomendación del INIDEP, redujo drásticamente el acceso a este recurso, fijando un límite máximo de desembarque de rayas, tiburones y pez gallo (Callorhynchus callorhynchus) en conjunto, equivalente al 40 por ciento del total de las especies capturadas por marea. Además se estableció un límite máximo de desembarque de rayas y tiburones por separado, equivalente al 30 por ciento del total de especies capturadas por marea.

La decisión se adoptó basándose en el Informe Técnico Nº 30/12 en el que los investigadores evaluaron el impacto de las medidas de manejo establecidas por el Consejo Federal, elaborado a partir del análisis de los datos de desembarques de rayas y tiburones. El cuestionamiento realizado desde la Asociación de Costeros se basa en que dichos partes son un reflejo de la pesca comercial y no del estado biológico de recurso. Pero además, algunos advierten que no existe correlato entre los datos de descarga y los de exportación, lo que se vería claramente en el caso de las rayas que no se comercializan en el mercado interno.

Esta falta de correlato entre unas y otras cifras se debería a una situación conocida por todos y de larga data: barcos de altura habrían declarado raya en lugar de merluza hubbsi. No se habla de cifras superlativas sino de una subdeclaración dentro de los márgenes esperados; en el caso de las rayas existiría una diferencia de 11 mil toneladas. Si bien esto no implicaría un grave perjuicio para la sustentabilidad de la merluza, si lo es a la operatividad de la flota costera que ve limitada su participación en la captura de condrictios por este motivo. Desde el sector fresquero se defienden diciendo que no figura en los datos de exportación este volumen de rayas porque se encuentran en cámara, como consecuencia de la caída del precio internacional del producto.

Ante esta situación, en la cual los datos sobre los que se basan las recomendaciones y acciones de manejo de la pesquería de condrictios no son lo suficientemente sólidos, la Asociación de Costeros reclamó al Consejo Federal la aplicación del criterio de manejo ecosistémico, a través del cual no solo se toman en cuenta aspectos biológicos sino también sociales y económicos.

El balance de la reunión celebrada ayer fue positivo. Los armadores pudieron expresar su parecer aunque evitaron en todo momento confrontar; nadie habló de errores en la estadística, aunque sí se puso de relieve la necesidad de dar una solución inmediata a este problema que pone en jaque la economía de muchas empresas familiares, sobre todo aquellas encuadradas en la flota de rada o ría, que son las más afectadas por la limitaciones que impone la Resolución 4 de condrictios.

Los miembros del Consejo se comprometieron a dictar una medida a partir de la semana que viene, dado que se encuentran a la espera del documento solicitado al INIDEP sobre una revisión de esta restrictiva resolución. Por otra parte remarcaron la imperiosa necesidad de destinar algún buque de investigación para evaluar la situación del recurso y desde la Asociación de Costeros ofrecieron financiar el embarque de cinco observadores a bordo, hecho que ya se habría comunicado a los responsables del programa de Variado Costero del INIDEP.

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