14 de julio de 2013 12:18 PM
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El sector agropecuario repagó créditos por US$ 460: al BROU

URUGUAY : El Banco República (BROU) liquidó casi US$ 460 millones en créditos destinados al sector agropecuario durante el primer semestre, un 16% más que en igual período de 2012. La agricultura repagó US$ 90 millones.

La inversión en el sector agropecuario no se detiene y la apuesta al crecimiento para aprovechar las oportunidades de mercado sigue intacta.

Un reflejo fiel es el incremento de la demanda de créditos en el Banco República (BROU), donde en el primer semestre se liquidaron casi US$ 460 millones producto de préstamos otorgados, informó a El País la gerente de la División Crédito Agropecuario del BROU, Silvia Naveiro.

El monto reliquidado es 16% superior al que se liquidó en el primer semestre de 2012, cuando ya se había venía consolidando un crecimiento muy alto. Hoy el crédito agropecuario representa dentro del BROU el 8% del total de préstamos otorgados.

“No esperábamos que fuera tan grande”, dijo Naveiro, porque en el mismo período del año pasado, el aumento ya había sido de 29% respecto a los primeros seis meses de 2011.

Se están financiando inversiones más de corto plazo, principalmente en las áreas destinadas a la ganadería y a la agricultura granelera, un rubro que continúa aumentando zafra tras zafra, de la mano de la soja.

“El ritmo de aumento que se traía en 2012 ya estaba bien, porque se registra un crecimiento sobre otro. Cuando antes el crecimiento era bajo impactaba más, pero hoy ya estamos en niveles muy altos”, dijo Naveiro a El País.

Granos.

En agricultura, la buena noticia es que el sector repagó un total de US$ 90 millones en créditos concedidos por el BROU al pasado 30 de junio, fecha de cierre del ejercicio en el agro.

“El sector pagó ese monto con recursos genuinos, ese no es un dato menor y es financiamiento de inversiones”, remarcó la gerenta de la División Crédito Agropecuario del BROU.

De la mano de la soja -la principal oleaginosa- las empresas apuestan a crecer, pese a que enfrentan un encarecimiento de costos.

Lograr las mayores producciones en las tierras de alto potencial agrícola es la gran meta e incluso se están abandonando áreas que están ubicadas en campos marginales, lejos de la logística, porque aumentan los costos. En prácticamente la misma área, las empresas agrícolas apuestan al manejo y a la biotecnología para optimizar sus logros.

Sin techo.

En el BROU no se descarta que el incremento en la demanda de créditos se mantenga e incluso pueda crecer un poco más durante el segundo semestre, tanto desde el sector agrícola como el ganadero.

A nivel de todos los países del Mercosur -principal polo productor de alimentos- el cultivo de soja tiene mucho margen para crecer, principalmente en Brasil y Paraguay, pero Uruguay no se queda atrás y las hectáreas plantadas cada vez demandan mayor tecnificación para optimizar la producción de granos y tener un riesgo mucho menor.

La ganadería también mira lejos. Este año los productores apostaron a preñar la mayor cantidad de vientres en sus predios y Uruguay llegará a alcanzar un nuevo récord de tres millones de terneros en la próxima primavera.

Animales que antes fallaban en los entores y eran destinados al engorde ahora se intentaron preñar, ayudados por un clima benévolo que aportó mucho forraje a los campos. Como consecuencia directa, el ganado mejoró su condición corporal, los toros trabajaron como nunca (hay muchos toros rotos) y las inseminaciones mostraron niveles altos de preñeces.

No solo el sector de la cría se fortalece y apuesta a mayor cantidad de terneros para aprovechar las oportunidades que los mercados cárnicos le están presentando a la ganadería uruguaya. También lo hacen los invernadores, que apuestan a mejorar las pasturas e incluso al riego, para optimizar los números de sus empresas frente a costos que también subieron.

En tanto, la industria frigorífica mató los novillos y vacas gordas más pesadas de la historia. Según los datos estadísticos del Instituto Nacional de Carnes (INAC), en un período de seis años el peso de los novillos gordos enviados a frigorífico subió 32 kilos y de las vacas 33 kilos per cápita. Pasó de 481,2 a 513,4 kilos en novillos y de 411,5 a 444,7 kilos en vacas.

Estas señales están mostrando una fuerte inversión porteras hacia adentro, respondiendo a los estímulos generados por un país ganadero que hoy es puesto como ejemplo por los principales productores mundiales de carne.

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