15 de julio de 2013 07:04 AM
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La crisis del trigo es por una pelea de socios

El presidente de la Sociedad Rural Argentina despegó a los productores como eventuales responsables por el actual precio que manejan los molineros. También calificó a la aplicación de la Ley de Abastecimiento, aplicada por el secretario Guillermo Moreno, como "un brillante negocio" para los exportadores.

“El gobierno ayudó a que los exportadores compren barato en el verano, a 220 dólares (la tonelada), y ahora los obliga a que vendan al doble, o más, porque llegó hasta los 518 dólares. Eso provocó (el secretario de Comercio Interior) Guillermo Moreno, al aplicar la Ley de Abastecimiento. Les hizo cerrar un negocio brillante”.
La cita corresponde a Luis Miguel Etchevehere, titular de la Sociedad Rural Argentina.
“Es decir, se les aplicó la ley a personas que están sentadas a la misma mesa; se pelearon entre socios”, agregó.
Etchevehere recordó que la producción triguera 2012/2013 fue de alrededor de 9 millones de toneladas y que, de esa cifra, 5 M/T se vendieron al sector exportador, y 3 M/T a los molineros. El restante millón se distribuye entre semilla y cuotas de molinos alejados de los puertos.
“Al trigo lo tienen ellos (por molineros y exportadores), porque de alguna manera son socios del gobierno y se ven semanalmente; las respuestas no las tenemos los productores”, explicó.
El dirigente confirmó que, oportunamente, los exportadores firmaron un convenio para volcar trigo al mercado si fuera necesario ante un eventual desabastecimiento.
Etchevehere –en diálogo con “La Nueva Provincia” , en la sede de la SRA en calle Florida– insistió en que si el trigo cuesta, hoy, entre 400 y 500 dólares la tonelada, obedece al manejo de otros sectores y no del productor, que siempre es el perjudicado.
“El precio que nos importa es el de enero (de 2014), que valdrá 193 dólares; ese es nuestro norte. Y si esto es rentable, de acuerdo con los diferentes tipos de dólares que tenemos en la Argentina, la presión impositiva y la inflación, incidirá en la decisión de sembrar”, detalló.
“A hoy, se sabe que la expectativa es igual a la del año pasado, de alrededor de 3,5 millones de hectáreas. Es lógico que si no se modifican las reglas, los productores seguiremos sembrando lo mismo, o menos”, añadió.
Etchevehere, un productor entrerriano de Paraná, no se mostró optimista respecto de cambios en las políticas agropecuarias.
“Podríamos serlo si el gobierno eliminara los ROEs y dejara exportar nuevamente. En ese caso, y con el mercado libre, podríamos pasar de sembrar 3,5 millones de hectáreas a 5/6 M/H y a producir 16 millones de toneladas, que sería una cifra adecuada. La clave para resolver todo es sencilla”, dijo.
“Está claro que el fracaso de esta política es por la intervención de los mercados, por la prohibición para exportar y por las cuotificaciones. Esto provocó que se redujera la superficie por los abusos de la compra en los últimos años”, explicó Etchevehere, quien reemplazó, el año pasado, en la titularidad de la SRA a Hugo Luis Biolcati.
“Más de una vez hemos pedido señales (al gobierno). En efecto, estas son algunas a aplicar si se quiere iniciar la recuperación del mercado triguero”, comentó.
Etchevehere extendió la actual problemática del cultivo fino.
“Lamentamos haber tenido razón. Dijimos lo que pasaría con el trigo, con la carne y demás, y lo cierto es que todas las producciones están comprometidas”, sostuvo.
“Lo que debemos tener en claro es que no hay que aplicar esta política de intervención de mercados, precios máximos y mínimos y la prohibición de exportar. No sirve porque produce las distorsiones que sufrimos: menos producción y precios altos para los consumidores”, manifestó.
Respecto de los productores del sudoeste bonaerense, la mayoría de ellos vinculados a la cosecha fina, Etchevehere los instó a no abandonar la lucha.
“No hay otra forma. Hay que ir a ver a las autoridades, a los intendentes y a los legisladores para transmitir lo que sucede, día a día, en forma permanente”, señaló.
“De la misma manera que trabajamos tranqueras adentro, debemos hacerlo tranqueras afuera hasta que se revierta esta situación”, concluyó el presidente de la SRA.

El fantasma de los $ 10

La última semana el gobierno nacional acordó, con la Cámara de Panaderos, que el precio del kilo de pan se venda a 10 pesos. En realidad, no se consigue a menos de $ 18, con picos de $ 26. “El pan a 10 pesos es un fantasma. Lo que hay que hacer es liberar el mercado, dejar que se produzca más y aparecerá trigo en cantidad y calidad suficiente a precio acorde a la canasta familiar”, aseguró Etchevehere.

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