21 de julio de 2013 00:04 AM
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El futuro ganadero es rojo y negro

El cabañero destaca las virtudes logradas con años de selección en la raza Brangus para sobrellevar el momento, condicionado por precios “planchados” y una seca estructural en gran parte del norte provincial.

La actualidad ganadera no es fácil”, le dice Alberto Mayoraz a Campolitoral. “Hace tres años que no se mueve el precio del novillo, y la inflación se ha comido lo poco que se había ganado”, agrega.

Sin embargo, destaca que estamos en un buen momento para competir en carne “que si bien se ha quedado rezagada respecto de otros valores, es un commodity que se acomoda a los saltos y tal como un resorte que se va comprimiendo, una determinada situación de escasez hace que salte”, grafica. Según el productor, el problema es que se tienen que dar situaciones que permitan salvar la coyuntura, donde tener pasto disponible es un factor clave para pasar el invierno. “En gran parte del departamento San Cristóbal (que es muy grande y heterogéneo), se viven momentos de sequía”, admite.

Al este del departamento la seca se manifestó con más fuerza, se perdió la cosecha de soja, pero en el segundo semestre del año pasado la cosa mejoró. sin embargo, el balance del primer semestre de este año fue igualmente pobre en aporte hídrico. En el campo de los Mayoraz, el pluviómetro midió unos paupérrimos 256 mm. desde enero a julio. Para el cabañero, a partir de ahí, todo pasa por las reservas. “Los que tenemos reservas la peleamos un poco más, aunque es evidente que el resto la tiene más difícil. Nosotros apostamos al grano de maíz, que es la que más me gusta, y complementamos con pellet de girasol”, cuenta.

Selección

En este escenario, Mayoraz sostiene que la vaca de cría en campo natural todavía está bien y “se la banca”, aunque a la recría le cuesta un poco más. A simple vista, en toda la zona, no hay rebrote en los verdeos y en las pasturas, y muy poca cebadilla que puede ayudar. “En general no hay nada de pasto”, sostiene enfático. Por eso, producir en estas condiciones requiere de un manejo aceitado y eficiente. Ellos apostaron a esta estrategia años atrás, y hoy están viendo los resultados. “Gracias a que uno tiene la hacienda adaptada a la zona, podemos tener un estado corporal de la vaca muy bueno y una preñez cercana al 90 %, a pesar que la vaca no está en su estado óptimo”, dice.

Y argumenta que 30 años de estricta selección de fertilidad, permitieron sobrellevar esta situación de la mejor manera. Para la vaca adulta, la estrategia pasa por rechazar la vaca vacía al tacto rectal (en otoño), y la que no presenta ternero cuando echan los toros al servicio (en primavera). Además, la que no presenta ternero vivo al destete (a fines del verano). Merced a esto, “hemos logrado tener un rodeo muy fértil y con altos índices de preñez promedio y los toros tienen esa genética”, resume.

 

Estrategias productivas

  • En el establecimiento “El Amparo” desarrollan estrategias complementarias para la vaquillona de recría, entorando a los 15 meses “y les exigimos a los toros que al año tengan una circunferencia escrotal que asegure que al año el animal llegó a la pubertad. Así seleccionamos la hembra y el macho en una pubertad temprana y un crecimiento rápido”, dice. Eso asegura un animal con una tamaño final moderado. Y permite un novillo apto tanto para consumo como para exportación (entre 410 y 450kg.). “Los toros que salen a venta con 24 meses, tienen una circunferencia escrotal de 39.7 cm. de promedio, una medida excepcional para cualquier raza”, se enorgullece.

 

El dato

Vidriera

  • El próximo 2 de agosto, la cabaña El Amparo saca a la venta en la Sociedad Rural de San Cristóbal 35 toros Brangus colorados, 35 negros, 250 vaquillonas coloradas y negras preñadas. La cabaña La Lucila aporta su filosofía de trabajo similar, y aporta 30 toros y 150 vaquillonas Braford preñadas.
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