21 de julio de 2013 21:38 PM
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Calidad de carne uruguaya será certificada

URUGUAY : En una acción de reconocimiento de buenas prácticas ganaderas con el fin de alcanzar un primer nivel básico de certificación en forma masiva, el Instituto Nacional de Carnes (INAC) impulsó el Programa de Carne Uruguaya Certificada (PCUC).

La idea es integrar y apoyar a productores ganaderos interesados en demostrar que respetan prácticas sobre: inocuidad alimentaria, bienestar animal, protección del medio ambiente, cuidado del trabajador rural y demostrar que “lo que se dice es lo que se hace”. Además se considera que puede ser la base para pensar en certificaciones más exigentes. ¿Por qué es necesario certificar?

Los Ing. Agr. Felipe D`Albora y Jorge Acosta, explicaron que el consumidor es cada vez más exigente y pide más información sobre los productos.

Además, la carne es uno de los alimentos expuesto a las mayores exigencias en cuanto a tener que garantizar sus atributos y los procesos a partir de los cuales es producida.

INAC trabaja desde hace mucho para mejorar el posicionamiento de las carnes uruguayas, y las certificaciones contribuyen con esta estrategia, en consecuencia con las exigencias del consumidor, cada vez van más atrás en el proceso de producción.

Plan piloto.

Estuvo dirigido a productores ganaderos del departamento de Cerro Largo que, en forma voluntaria, se interesaron en lograr una condición de certificación básica de Buenas Prácticas Ganaderas.

Se eligió Cerro Largo porque “buscábamos un departamento ganadero “y además encontramos un componente de logística con dos referentes, las Dras. Aída Morales y Mariana Lizasuaín, que están instaladas allí”. El otro hecho fue que la industria local, PUL, trabaja en certificación, con programas de carne orgánica y de carne natural, facilitando la operativa.

En una primera instancia se identificó productores que hayan remitido hacienda a frigorífico entre los años 2010 y 2012.

El protocolo técnico constó de siete puntos: la identificación y trazabilidad; el manejo animal: animales que serán mantenidos a cielo abierto; el manejo sanitario ambiental: productos registrados y autorizados por el MGAP; alimento y alimentación: con acceso a pastoreo directo, no uso de alimentos de origen mamífero o aviar, no uso de hormonas de crecimiento; instalaciones, medicinas y tratamientos veterinarios: aplicación según recomendaciones y tiempos de espera; y por último el transporte de los animales.

Respecto al criterio de certificación, se estableció que en un total de 20 requisitos a relevar, se deben cumplir los 15 críticos y no tener más del 10% de los requisitos menores sin cumplir.

Implementación.

Los productores fueron visitados por certificadores de INAC, con una planificación y coordinación a partir de información geográfica obtenida desde el SNIG. La coordinación se realizó por un equipo de operaciones instalado en Melo, dirigiendo en un principio a seis equipos de certificadores en campo, identificados y capacitados para evaluar la aplicación del Protocolo técnico del PCUC y entregando un reconocimiento institucional (aval) a los productores que cumplan las condiciones.

Se realizó durante 53 días, entre el 22 de octubre y el 21 de diciembre, tras lo cual se evaluó el plan piloto. Sobre 293 predios, se certificaron 468, el 95%.

La cobertura fue de 280 mil vacunos, 150 mil ovinos en 380 mil hectáreas.

Proyección.

Se piensa en el mantenimiento y recertificación de los productores ya integrantes del PCUC y un aumento voluntario de ganaderos, con ampliación de la cuenca de productores oferentes.

Dentro de los desafíos se busca pasar de 493 a 1.000 productores a certificar. Además, sobre el criterio de certificación, que el 100% cumplan con los requisitos, al igual que ahora. También está previsto diseñar los carteles de certificación con un mayor tamaño. En cuanto a la eficiencia, la información se recabará en Tablet con tecnología Android.

Además habrá una constancia impresa del aval institucional. Y sobre el intercambio institucional, se prevé un relevamiento de datos para el Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG).

Tras la experiencia piloto, se buscará incorporar más nivel tecnológico, que se resume en el correspondiente aplicativo para su uso en campo y consiguiente mejora de la eficiencia. “Se continuará con un proceso ampliado, más exigente en los criterios y que además dejará conocimientos en los productores en cuanto a cambios tecnológicos que hacen a un avance importante”, explicaron los técnicos de INAC.

Evaluación y proyección

Entre los días jueves 25 y viernes 26 del presente mes se llevará a cabo una reunión del grupo coordinador con instituciones con intereses en este negocio de la certificación.

“Porque estamos dando ciertos pasos importantes de ir a la puerta de los productores, entrar y presentar pautas”.

Hoy con el cumplimiento de ciertos requisitos les ponen un cartel en la portera. “Pero ahora lo bueno es aumentar las capacidades del que toma las decisiones con más información en cosas que tengan riesgos sobre calidad de carne. O sea, aumentar la calidad de lo que hay en la portera, con bienestar animal, cuidado del medio ambiente, etc.

El Ing. Jorge Acosta dijo que “como encontramos eco en el MGAP por trazabilidad, en el Plan Agropecuario que ha brindado capacitación, en la industria frigorífica y en las agremiaciones de productores, “nos vamos a juntar y diseñar juntos un plan en estos meses de acá a fin de año”.

El responsable del proyecto consideró que quizás no será de un día para el otro, pero con el tiempo será como la trazabilidad y va a repercutir en los valores. “No será inmediato, ni será un hecho solo. Dentro de 5 o 6 años seguramente hablar de estas certificaciones sea tema imprescindible”.

Por ello resumió que “Uruguay se puede dar el lujo de generar estos procesos y puede dar un paso en certificar en forma masiva”.

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