22 de julio de 2013 13:05 PM
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“La economía no puede vivir al ritmo del capricho de un funcionario”

Etchevehere en Palermo. Asegura que hay 10.000 embargos a productores.

 

A diferencia de muchos de sus antecesores, Luis Etchevehere, fanático del mate y aspecto campechano, no le da importancia al cargo. Con 50 años es el más joven de los presidentes que ha tenido la Sociedad Rural y a veces no se diferencian sus conceptos de los de Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria. Ayer Etchevehere daba las últimas puntadas al discurso que pronunciará el sábado próximo en la inauguración oficial de la muestra de Palermo. Este jueves el directorio completo de la entidad, de 50 miembros, debería dar su visto bueno. Por cierto, desde que asumió en el puesto, Echevehere lleva recorrido miles de kilómetros visitando el interior y aunque asegura que los productores están sufriendo suba de costos, alza desmesurada de impuestos, atraso cambiario y distintos tipos de dólares, tienen “esa pasión que los hace buscar tecnologías superadoras en una actividad, de condiciones extremas”. De paso, criticó duro a Guillermo Moreno. Lo hizo en estos términos: “Una economía no puede vivir al ritmo del capricho de un funcionario. Moreno hace resoluciones verbales o aprietes telefónicos y provoca un gran daño a la producción”.Aquí su diálogo con Clarín.

 

-¿Cuál es la situación legal del predio de Palermo?

-Hay una medida cautelar que otorgó la Cámara Civil y Comercial tras el decreto del Poder Ejecutivo que anuló una venta por US$ 30 millones en función de tasaciones de varios expertos y que se realizó hace más de 20 años por parte de un gobierno democrático, por escritura pública y que está inscripta en el registro de la propiedad. Anular esa venta mediante un decreto es una aberración jurídica. La Cámara otorgó la medida cautelar hasta que se resuelva la cuestión de fondo que es la constitucionalidad o no del decreto.

-El Gobierno dice que no terminaron de pagar el predio…

-En 2001 habíamos pagado el 80%. El precio que puso el Estado fue en función de una tasación y las limitaciones al dominio. En el predio sólo se pueden hacer exposiciones o congresos y hubo inversiones millonarias para unos 50.000 metros cuadrados en pabellones y 17.000 metros cuadrados en cocheras. En 2002, con la pesificación de las deudas, preguntamos cuánto debíamos pagar. En 2003 el Gobierno dilató la respuesta. Y fuimos a pedirle a la Justicia una acción declarativa de certeza para que determine el saldo.

– La Rural coincide con la siembra del trigo ¿Cómo viene?

-En 2012 tuvimos la peor siembra en un siglo. El Gobierno evita que compitan los molinos con los exportadores y ambos compran el trigo al precio que quieren. Por eso hubo una violenta reducción y cosechamos 9 millones de toneladas en vez 15 millones. Ese trigo se lo vendimos a fin de año a los exportadores y a los molinos que lo compraron a US$ 230 la tonelada. Los exportadores se habían comprometido con el Gobierno a devolver el cereal si hacía falta para el mercado interno. Pero resulta que el ministerio de Agricultura ahora saca el látigo para obligarlos a hacer un brillante negocio. Compraron a US$ 230 y los obliga a vender a US$ 400.

-El Gobierno ha prometido devolver las retenciones del trigo…

-No le creemos. Ya hubo plan maíz plus y trigo plus y no pasó nada. Además, en la mesa del trigo. en la que se definen US$ 300 millones de nuestras retenciones, no estamos los productores. Se sientan los exportadores y los molineros que son socios del Gobierno.

-Cristina ha dicho que no subió impuestos y que ya no hay más remates de campos por deudas…

-El Estado nacional hizo el ajuste a través de las provincias. Los grupos CREA señalan que entre el 85 y 92% del resultado de la empresa agropecuaria va a pagar impuestos. En Entre Ríos ya hay 10.000 embargos a productores que no pueden abonar el impuesto inmobiliario que significa entre $ 800 a $ 1.000 por hectárea. Después del embargo viene el remate.

– ¿Se recupera la ganadería?

– Caímos del tercer lugar como exportadores mundiales al 11, hay 125 frigoríficos cerrados, 12.600 trabajadores de la carne en la calle y 10 millones de cabezas menos de ganado desde 2006 cuando Néstor Kirchner cerró las exportaciones.

Por Silvia Naishtat.

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