23 de julio de 2013 14:04 PM
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Triquinosis

Objetivo: prevenir la triquinosis Informarse del tema, y criar cerdos en instalaciones adecuadas y bajo control higiénico sanitario, son algunas medidas para prevenir esta enfermedad. Un especialista del INTA Balcarce desarrolla los aspectos más importantes a tener en cuenta para la prevención

La triquinosis está difundida en gran parte de nuestro país. La casuística indica que los casos o brotes están asociados a la crianza de cerdos bajo condiciones higiénicos-sanitarias precarias, con gran proliferación de roedores, todo esto sumado a una faena no controlada y sin inspección veterinaria.

 

El Médico Veterinario Diego Del Campo con asiento en la AER Tandil del INTA Balcarce explica que “la triquinosis o trichinellosis es una enfermedad parasitaria de carácter zoonótico, transmisible por los alimentos. El agente causal es Trichinella spiralis, especie responsable de la totalidad de casos de parasitosis en la Argentina. El ser humano se ve afectado al consumir carne de cerdo cruda, mal procesada o insuficientemente cocida y, en segundo lugar, por presas de caza infectadas (puma, jabalí, etc.) o salazones preparadas con estas materias primas”.

 

El técnico apunta que la persistencia de esta parasitosis está asociada a una serie de factores como son ciertos hábitos de consumo de la población, bajo nivel de conocimiento de las medidas de prevención y riesgos de la enfermedad, existencia de faena ilegal y doméstica sin control sanitario profesional, falta de reportes de los casos diagnosticados y mal diagnóstico de los mismos.

 

 

¡En la práctica!

 Del Campo sostiene como punto fundamental es que la población tome conciencia que esta enfermedad puede prevenirse con medidas de fácil adopción sin generar costos importantes, por eso recomienda que tanto los consumidores como los criaderos tengan en cuenta las siguientes medidas:

  • En las zonas rurales y criaderos:
    – Informarse del tema y tomar conciencia del peligro que genera esta enfermedad.
    – Los cerdos deben ser criados en instalaciones adecuadas con control higiénico sanitario.
    – Recibir alimentación apropiada, sin basura ni desperdicios crudos.
    – Control de roedores.
    – Cada animal faenado (cerdo o presas de caza) con destino a consumo, debe ser muestreado y analizado en laboratorio mediante digestión artificial.
  • Consumidor:
    – Consumir carne de cerdo o sus productos derivados (chacinados, salazones, etc.) provenientes de establecimientos habilitados por la autoridad sanitaria competente. Adquirir productos que tengan rótulo o etiqueta de fabricación.
    – Realizar la correcta cocción de la carne porcina o productos de la caza, no dejando la carne jugosa (en el centro debe estar bien cocida).
    – Tener en cuenta que salar o ahumar la carne no es suficiente para matar al parásito.

 

La presentación clínica en el hombre, aclara el técnico del INTA Balcarce, es muy variable, abarcando desde una infección asintomática hasta en casos muy severos, la muerte. La intensidad de los síntomas está en relación directa con factores del hospedador (edad, sexo, estado inmune) y con la dosis infectiva. Pueden presentar dolor abdominal, diarrea, vómitos, fiebre, hinchazón de parpados, picazón, dolor muscular, debilidad, malestar y alteraciones oculares.

 

Se debe buscar asistencia médica si se presentan síntomas que sugieran la presencia de triquinosis y antecedentes recientes de consumo de carne mal cocida o cruda que pudiera estar contaminada.

 

Respecto del diagnóstico en animales Argentina adoptó, desde 1996, el método de digestión artificial (DA) en forma obligatoria para detectar infecciones por Trichinella spiralis en carnes porcinas destinadas a consumo (Resolución 740/99 SENASA; Disposición 439/99 MAA)” especifica Del Campo. Y recalca que cada vez que se faene una animal (cerdo, jabalí, etc.), ya sea para consumo propio o para comercializar, se debe enviar una muestra de entraña (diafragma) al laboratorio o al área de bromatología del municipio para ser analizada por el método de DA.

 

Epidemiología

De acuerdo a los diferentes ambientes de la naturaleza en que se desarrolla la trichinella y las especies animales que habitan en cada uno de ellos, Del Campo explica que se distinguen 3 ciclos:

  • Ciclo Doméstico: el de mayor importancia en Salud Pública ya que involucra al hombre. Los hospedadores son especies animales omnívoras criadas como fuentes de alimento para el hombre: el cerdo y el caballo. Los cerdos criados en explotaciones familiares y de subsistencia o en criaderos comerciales con manejo rudimentario, frecuentemente alimentados con residuos contaminados por el parásito, con acceso a restos de faenas y a cadáveres de cerdos o ratas que no se eliminan adecuadamente, son los hospedadores que mantienen el ciclo doméstico.
  • Ciclo Silvestre: ocurre en el ambiente salvaje, entre animales no domésticos. En zonas templadas está ligado a jabalíes, zorros, peludos, félidos y otros animales omnívoros, carroñeros o que con hábitos de canibalismo mantienen la  parasitosis presente. En muchos de los casos estas especies son destinadas a consumo sin previo análisis, constituyendo un riesgo de infección humana.
  • Ciclo Sinantrópico: conjuga los dos primeros ciclos ya que está vinculado a animales que viven cerca del ambiente humano. Principalmente son gatos, perros, roedores y cada vez más animales que han ampliado su nicho ecológico como los zorros, comadrejas, etc. La infección de estos animales es similar a la del cerdo, pero su papel en la transmisión de la enfermedad al humano es secundario.
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