23 de julio de 2013 16:08 PM
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Agrópolis: Como es la muestra kirchnerista del campo

El espacio denominado “Madre Tierra” en Tecnópolis cuenta con varios pabellones en los que se trata de manera interactiva algunas de las temáticas vinculadas al agro. Las inconsistencias del relato oficial, la influencia de Ider Peretti y el listado completo de las empresas que participan de la muestra y que faltaron a La Rural.

La Política Online recorrió Tecnópolis -“El Desafío del Conocimiento”- con la idea de mostrar y describir el espacio que los organizadores dedicaron al sector agropecuario (denominado oficialmente “Madre Tierra” y mediáticamente “Agrópolis”).

Lo primero que llama la atención cuando se ingresa al espacio del campo en el enorme predio de Villa Martelli es que la imagen simbólica que lo representa es una mujer coya de enormes dimensiones con vestimenta de color verde.

Una vez que se está dentro de Agrópolis comienzan a visualizarse varios pabellones en los que se tratan algunas de las temáticas vinculadas al campo y en donde, a través de distintos recursos, se muestran los resultados de la “Década Ganada” para el sector.

Es en un microcine de última tecnología -que cuenta con una pantalla de 180 grados- en donde puede observarse un documental sobre las políticas del kirchnerismo para agregar valor a los commodities y para terminar con la dicotomía campo-industria-ciudad.

Uno de los módulos principales es el que montó el dirigente kirchnerista, Ider Peretti, quien, a través del Centro Genético “Néstor Kirchner” de la Sociedad Rural de Morteros, llevó un puñado de vacas lecheras visiblemente desmejoradas.

Otro aspecto que llama la atención es el espacio “Biodiversidad”, en donde se trata la temática de los bosques nativos a partir de un paseo virtual acompañado por el sonido de los animales autóctonos, los paisajes y los aromas de los suelos.

Según indica un folleto que se entrega al momento de ingresar, el objetivo del recorrido virtual es formar conciencia de la importancia del cuidado y la conservación de los bosques (el Gobierno viene violando la Ley de Bosques desde hace cuatro años).

Por su parte, en los caminos internos de Agrópolis, los organizadores colocaron coloridos carteles con breves descripciones e imágenes de distintos alimentos. Por ejemplo, en el cartel de soja se cuenta que la Argentina es el tercer productor mundial.

En ese caso hay dos errores groseros: por un lado se califica a la soja como un cereal, y por otro la imagen no es una planta de dicho cultivo. En el caso de la cebada, se destaca que se alcanzó una cosecha récord, pero no hay ninguna referencia al trigo y ni a la producción ganadera, algo que se refleja en la edición de Clarín de hoy.

Otro aspecto curioso es que en los carteles se menciona la presencia de un sector dedicado a la vitivinicultura que no está presente en la muestra. Según se supo, es probable que en algún momento instalen un nuevo pabellón sobre esa cuestión.

Asimismo, uno de los espacios más llamativos por sus dimensiones y por el intenso color verde que se luce de noche es el sector dedicado a los biocombustibles montado en una estación de servicio simulada con surtidores y un laboratorio de fabricación.

Pero la construcción del relato oficial sobre el campo no se queda ahí, sino que además cuenta con distintos espacios interactivos para los más chicos. También, siguiendo esta línea, en el pabellón avícola se puede presenciarse el nacimiento de un pollito en vivo.

Por otro lado, los precios en los puestos de venta de comidas y bebidas mantienen los valores del mercado (que reflejan la inflación real). Por caso, un sándwich de churrasco, una hamburguesa o una tarta cuestan $ 25, mientras que una gaseosa se vende a $ 12 (también es posible comprar una “promoción” de tres empanadas y una bebida a $ 35).

Las empresas

Si bien los organizadores de Agrópolis esperaban de antemano contar con la participación de las principales empresas del agro, las únicas compañías que se hicieron presentes son las vinculadas al sector de maquinaria agrícola.

Entre éstas se cuentan, Case New Holland, Vassalli Fabril, PLA, SúperWalter, Agco, Richiger, Agrometal, Akron, Ombú, Cestari, Metalfor, Apache y Mainero (algunas participan de los negocios de exportación a Venezuela que coordina el Gobierno).

Así, de este listado de firmas de maquinaria agrícola, hay siete en total que éste año prefirieron, por alguna razón, no ir La Rural, como por ejemplo, Vassalli Fabril, Apache, SuperWalter, AGCO, Agrometal, Cestari y Ombú.

Como sea, en el espacio del campo no hay presencia de las grandes compañías semilleras, un punto que genera sorpresa en el sector teniendo en cuenta que muchas de ellas están asociadas al Gobierno en distintos negocios.

En este sentido, los que conocen los detalles de la organización de Agrópolis cuentan que por estos “faltazos” inesperados se explican algunos de los grandes espacios que se encuentran vacíos al lado de los pabellones oficiales.

En tanto, en el sector tambero -financiado por Peretti- puede observarse la presencia de Biofarma (empresa de nutrición y sanidad animal), al tiempo que la firma Valley presentó una enorme máquina para implementar un sistema de riego artificial.

Por último, como era de esperar, Agrópolis está dominada por la presencia del INTA, el Senasa y el Ministerio de Agricultura (los tres organismos públicos que financiaron la mayor parte de los $ 25 millones que calculan que costó el montaje).

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