22 de julio de 2011 09:52 AM
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Panorama complicado para el trigo

El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe, sobre la base de los precios proyectados a cosecha 2012. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

La situación de precios y resultados proyectados actual contrasta con la de unos meses atrás, en plena siembra en EE.UU., y con problemas de exceso de lluvias. El precio proyectado a cosecha de maíz en el MAT llegó a estar en 187 u$s/t, y los resultados proyectados eran superiores a los de la soja. Luego de la siembra, con la confirmación de un importante aumento de área de maíz en EE.UU., cayeron los precios. Pero el maíz bajó algo más que la soja. Además aumentaron los precios de la semilla híbrida de maíz y de los fertilizantes, que en este caso tienen mayor impacto en los costos del maíz. Con estos cambios, las proyecciones de resultados a cosecha vuelven a poner a la soja por delante del maíz. El rinde de indiferencia para cubrir costos totales en campo arrendado para los precios y costos que se presentan en el cuadro es de 89,4 qq/ha en maíz, y de 34,8 qq/ha en soja de 1ª.

El trigo, tal como surge del cuadro, presenta las proyecciones más bajas en campo propio, y quebranto en campo arrendado. Para los rindes expuestos, esto no puede ser revertido por la soja de segunda. Un quebranto de 135 u$s/ha, sólo puede cubrirse con un rinde en soja de 2ª de 26,5 qq/ha. El rinde de indiferencia para el trigo en campo arrendado es de 46 qq/ha.

El contexto actual de mercados de exportación intervenidos, que se arrastra desde hace varios años, complica mucho la producción de trigo. Los molinos saben que tienen un mercado cautivo, y compran a cuentagotas sin competencia. Los precios pagados quedan muy por debajo del precio de paridad de exportación. Los exportadores, que sólo pueden exportar cupos limitados, van comprando de a poco para no afectar los precios, también por debajo de la paridad. El productor que tiene trigo muchas veces no puede vender, o lo hace a precios de necesidad. De esta forma el área de trigo sigue en disminución, y aumenta el área de cebada, tanto cervecera como forrajera, que tienen un mercado fluido, por más que en parte el precio está determinado por las pizarras del trigo. La solución sólo pasa por liberar la exportación, tanto de trigo como de maíz.

Los mercados de granos están pendientes de lo que sucede en EE.UU. En plena época de floración, el maíz sufre una ola de calor y lluvias erráticas, que podrían afectar los rindes proyectados y tonificar los precios

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