22 de julio de 2011 12:48 PM
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Más de lo que se esperaba

La tendencia indica que, de la mano de los mayores destetes previstos, la producción de carne y el consumo comiencen a recuperarse desde el año próximo, pero partiendo de muy bajos niveles.

Si el próximo año se destetan unos 800 mil terneros extra (7 por ciento), esto determinaría una mayor faena y un mayor volumen destinado al consumo interno, tanto en 2012, para el caso del ganado de feedlot y hacienda liviana de campo, como para 2013, en el caso de novillos.Esta mejora en el número de terneros destetados se podría lograr con modesto esfuerzo, dado por una mayor cantidad de vacas, que pasarían de 20 a 20,5 millones de cabezas, y una mejora del 3 por ciento en la marcación.Ambas mejoras son previsibles: la tasa de extracción de hembras actual (12,5 por ciento) es la más baja en 10 años.Por el lado de la mejora en la preñez, hay que destacar que –a raíz de la baja carga predominante y de un clima mucho más favorable– la vaca ha recibido servicio en la primavera y verano pasados en un estado mucho mejor que en años anteriores. Así, mejoras moderadas en el porcentaje de preñez y una suba modesta en el número de vientres entorados podrían significar 800 mil terneros más al destete en el 2012. Esto podría repetirse en años siguientes, por la cantidad de terneras que están guardando los criadores, y porque el índice de preñez podría experimentar en los próximos años nuevas mejoras, aún lejos de los niveles de los ’90 (70 por ciento). Las mayores pariciones y destetes, que sí o sí se darán como por la acentuada fase de retención del ciclo ganadero actual, determinarían una mejora parcial en la faena en 2012, que se expresaría más plenamente en el 2013.La faena en 2011 podría rozar las 10,6 millones de cabezas; en 2012 podría ascender a los 11,3-11,5 millones; y en 2013 crecería hasta 12-12,2 millones de cabezas. Todas estas proyecciones las hacemos bajo el supuesto de que el actual gobierno será reelegido y que se mantendrá la política ganadera, lo que supone un crecimiento “con freno de mano puesto” y exportaciones limitadas a un mínimo de 250 mil toneladas anuales.Si todos estos supuestos se verifican, para el año 2011 el consumo podría ser de 57 kilos per cápita; en 2012 de 59 kilos; y en 2013 podría ascender a los 61 kilos.Si la exportación se ubicara en las 350 mil toneladas anuales –volumen igualmente bajo e inferior al potencial de ventas de la Argentina y al potencial de compras de un comercio internacional superior a los 7,5 millones de toneladas– el consumo per cápita se ubicaría en los 54-55 kilos el año próximo y en los 61 kilos en el año 2013.Son números y proyecciones muy tentativas, pero la tendencia es a que, de la mano de los mayores destetes previstos, la producción de carne y el consumo comiencen a recuperarse –a partir de muy bajos niveles– a partir del año 2012.Si la demanda interna y externa se mantienen el año que viene en los niveles actuales, lo lógico sería esperar una moderada caída en los precios reales del ganado, caída que ya habría comenzado a darse por la erosión inflacionaria.Los precios nominales del novillo son en la actualidad prácticamente los mismos que en octubre de 2010; si la inflación desde entonces fue del 18-20 por ciento, en la misma medida se ha deteriorado el valor real (a moneda constante) del ganado.Agromeat

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