23 de julio de 2011 12:18 PM
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En plena crisis mundial, la soja mantiene su brillo y se convierte en un "oasis de ganancias" para ahorristas

Ganar con el "yuyito" sin tener un campo es un fuerte imán que atrae cada vez a más particulares. Así, muchos de ellos invierten su dinero en pooles de siembra de reconocidas empresas que prometen atractivas ganancias en dólares ¿Qué rentabilidad se obtiene y cuál es el monto mínimo de ingreso?

  Tras el sismo que arrasó con la economía mundial en 2008, las réplicas del terremoto, lejos de cesar, están a la orden del día.

Los países de Europa actualmente se ven acosados por los fantasmas de sus deudas soberanas y Estados Unidos está padeciendo los problemas derivados de su enorme déficit fiscal.

Así es como el mundo se presenta cada vez más hostil para los negocios y la palabra "seguridad" escasea en los manuales de los inversores.

Sin embargo, a pesar de este contexto, los precios de la soja y de los principales granos consumidos en el mundo -y producidos por la Argentina-, todavía "se las arreglan" para mantenerse a flote.Y, de cara al futuro, pocos analistas esperan que la cotización de la soja, que actualmente se ubica por encima de los u$s500 la tonelada, decaiga fuertemente."No vemos una soja por debajo de los u$s400. La situación es distinta, es otro el escenario global para las commodities", explicó César Gagliardo, presidente de la corredora de granos Artegran.En este contexto, en el que los precios de las commodities muestran "resistencia a la baja", siguen proliferando en la Argentina los pooles de siembra o "vaquitas" de dinero para la explotación de campos.Sucede que, en un momento de fuerte presión inflacionaria como el actual, donde no abundan las alternativas de inversión que le ganen a la suba de precios, los ahorristas que se suman a este tipo de emprendimientos están obteniendo una rentabilidad nada despreciable, que promedia el 20% anual en dólares para los que están más diversificados, pero que puede superar el 25% en el caso de los esquemas más "arriesgados" y que sólo apuestan por el "yuyito".Y lo que destacan los responsables de estos emprendimientos es que, en general, los que se suman son profesionales y pequeños empresarios que, sin haber pisado nunca un campo, buscan sacarle jugo al buen momento que atraviesa la soja.

Ganancias al compás de la siembra
En diálogo con iProfesional.com, Guillermo Villagra, director del fideicomiso Openagro, que opera en el país desde hace una década y maneja unas 15.000 hectáreas bajo este formato, aseguró que "justo en estos momentos estamos cerrando la campaña y el resultado fue muy positivo. Según los últimos números que manejamos, estamos alcanzando una rentabilidad cercana al 18% en dólares". Cabe destacar que, tras pago de impuestos, la ganancia neta se ubica en el orden del 14 al 15%. Por su parte, Marcelo Torres, director de Siembras Asociadas, otro de los pooles históricos de la Argentina, que opera en el país unas 13.000 hectáreas, confirmó que la última campaña "fue muy positiva y estuvo dentro lo que pronosticábamos".Este pool maneja cifras muy similares a las de Openagro, aunque los responsables prefirieron no dar un número concreto ya que, en pocos días, se estarán repartiendo los dividendos y no está cerrada la rentabilidad definitiva.En este contexto, Villagra destacó que "siempre nos topamos con la misma realidad: son profesionales o empresarios que, si bien no necesariamente saben de campo, sí tienen algunas nociones a la hora de poner su dinero. Y ven que no hay muchas opciones de inversión que ofrezcan estos niveles de rentabilidad".Al respecto, Rubén Pasquali, analista de mercados de Mayoral, fue contundente: "Los pooles ofrecen rendimientos más que interesantes y muy difíciles de encontrar en el mercado. En estos momentos, una de las pocas alternativas que los superan son los cupones atados al PBI en dólares, que están dando una rentabilidad superior al 20%. En cambio, los bonos en esa moneda están bastante por debajo, ya que no llegan al 10%".De cara a la nueva campaña, que ya se está por iniciar, desde Openagro explicaron que "en estos momentos estamos cerrando los primeros contratos de alquiler de campos y esto nos permite delinear la rentabilidad esperada para el año próximo, que oscilaría en un nivel cercano al 20% en promedio".Y si bien es una inversión con sus riesgos lógicos, como puede ser el factor climático y la evolución de los precios internacionales, Villagra destacó que en los últimos 16 años una única campaña resultó negativa".Función "continuada"
Villagra, de Openagro, explicó que, si bien tras la sequía de 2008 habían desaparecido una gran cantidad de emprendimientos, "con los buenos precios que la soja viene mostrando en los últimos meses se están multiplicando los proyectos de inversión. Incluso, hasta vemos que está de regreso el auge de las vaquitas de dinero, formadas por grupos de amigos que se juntan con un agrimensor y un contador y salen a captar fondos".En este contexto, los pooles de siembra, que históricamente eran esquemas bastante rígidos a la hora de regular la entrada de inversores, se están volviendo cada vez más flexibles para capitalizar el creciente interés.En el caso de Openagro, por ejemplo, implementaron una modalidad novedosa que consiste en que la puerta para poder ingresar a este fideicomiso "esté abierta todo el año"."El inversor que quiera lograr la máxima rentabilidad puede entre entre julio y agosto. Luego, a partir de septiembre, empieza el prorrateo de tasas. Así, el inversor que se sume en enero de 2012, por ejemplo, cuando ya esté todo sembrado, al momento en que se repartan las ganancias, en julio de ese año, va a recibir un proporcional de la rentabilidad total", explicó.Este fideicomiso, para esta nueva campaña, trabajará unas 15.000 hectáreas, unas 3.000 más que en el ciclo anterior. Y, para diversificar aún más el riesgo, acaban de incorporar en su mix tanto una pata de ganadería como de lechería. Si bien estas actividades no son tan rentables como la soja, ofrecen mayor protección ante problemas climáticos.  En el caso de los cultivos, Openagro explota tierras en la provincia de Buenos Aires y sur de Santa Fe, mientras que, para la cría de ganado, están alquilando campos en La Pampa.De este modo, la ecuación del negocio está compuesta por un 65% agricultura, 30% ganadería y el resto explotación de tambos.A pesar de tratarse de un año electoral, con toda la incertidumbre que esto genera, para este nuevo ciclo que está por arrancar en septiembre, y para el cual ya están comenzando a recibir fondos, en el pool esperan un crecimiento de entre el 15 y el 20% en la cantidad de inversores.El monto mínimo para ingresar es de u$s20.000, aunque en los últimos años el aporte promedio rondó los u$s40.000."El perfil es el mismo de siempre: en general son profesionales, abogados, contadores, arquitectos, que tienen un ahorro y buscan diversificarse", explicó Villagra.

En el caso de Siembras Asociadas, se estructuraron dos fondos con fechas de corte distinta, también para capitalizar el creciente interés de los inversores.• El "clásico", que arranca el 1° de septiembre y termina el 31 de agosto del próximo año. El mismo ya está abierto y para alentar la captación de fondos pagan una tasa extra por adelanto de capital del 0,5% mensual que rige hasta septiembre. Sobre el monto del desembolso aportado, más dicho interés por adelanto acumulado, se hace el cálculo de la ganancia.

• Otro de más largo plazo: es un fondo que arrancó en marzo de este año. Realiza la primera devolución de capital entre enero y febrero de 2012 y luego, en junio de ese año, entrega el remanente de capital más la rentabilidad.

• Además, para esta nueva campaña están comenzando a desarrollar otros productos alternativos al boom de la soja, como es el negocio de financiación de compra de maquinaria agrícola o fondos para la importación de agroquímicos.Siembras Asociadas está explotando unas 15.000 hectáreas en la Argentina y 2.000 en Uruguay con cultivos. En tanto que la ganadería se lleva unas 1.000 hectáreas.El monto mínimo para ingresar a estos fondos es de u$s10.000, mientras que el promedio se ubica en el orden de los u$s30.000.Guía para el inversor
Pasquali, de Mayoral, recordó que "hay una máxima en finanzas que reza que a mayor rentabilidad, mayor riesgo. Por eso, si bien las ganancias que se manejan son muy atractivas, hay que analizar bien antes de poner el dinero".

"Un consejo fundamental es conocer bien el management del pool de siembra. Saber quién lo maneja, acceder a su historial, ya que si bien hay riesgos naturales, como el climático, que siempre van a estar, si existe un buen manejo se minimiza muchísimo la incertidumbre", destacó el experto.Pasquali, además, recomendó "no poner todas las fichas en una sola canasta. Lo mejor es buscar distintas alternativas para poder cubrirse ante cualquier eventualidad y no confiar todos los ahorros en la soja".Por su parte, Villagra, de Openagro, aseguró que "es clave analizar el tamaño de los fondos, la superficie que explotan. No alcanza con que se junten u$s200.000, porque a lo sumo se podrán sembrar 150 hectáreas. Y si no cayó la suficiente agua, te agarra mal parado y podés perder gran parte del capital. Los pooles más serios tienen que tener más de 2.000 hectáreas para que no haya sorpresas desagradables".El director de Openagro reconoció que, si bien jamás habrá riesgo cero en esta actividad, "la experiencia demuestra que con la diversificación de las zonas y la contratación de seguros climáticos, el mismo puede ser minimizado".Agromeat

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