24 de julio de 2011 10:08 AM
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10º Curso de Agricultura de Precisión  :   Ahora, la precisión define el rinde

Una nueva edición del Curso Internacional de Agricultura de Precisión realizado en INTA Manfredi evidenció el creciente interés por la incorporación de tecnología para siembra, pulverización y cosecha. Más temprano que tarde, se acabaron los promedios en el campo.

Diez años no es nada. Sin embargo, los cambios operados en materia de Agricultura de Precisión (AP) quedaron evidenciados en este evento realizado en Manfredi, en el corredor que une Córdoba capital con Villa María.Allí, una vez más, las empresas presentaron sus novedades en la materia, las entidades hicieron lo suyo con respecto al trabajo de extensión para nutrir a los productores, y más de 400 operarios y contratistas que querían aprender un poco más se dieron el lujo de asistir los 5 salones de capacitación, donde notebook en mano- presenciaron en boca de los especialistas las últimas novedades en el manejo de la tecnología de precisión.El programa incluyó a destacados disertantes nacionales y varios exponentes del extranjero, nuevos espacios de capacitación como el Simposio de Fertilización, el salón de capacitación para las empresas y el “Día del Contratista”, donde la capacitación giró en torno a la maximización de la productividad de la empresa y el debate sobre la estandarización de costos de siembra, pulverización y cosecha.Se cubrió todo lo referido a siembra, fertilización, cosecha, manejo y gestión de datos, trazabilidad de labores, calidad del grano cosechado, transferencia de datos en tiempo real y toda vinculación relacionada con la AP y al manejo de cultivos e insumos según ambiente.El contratistaEl evento comenzó con la disertación del Ing. Agr. Ricardo Gerbers, de la Federación de Contratistas, para quien es hora de hacer una autocrítica. “Los contratistas tenemos buen sentido de eficiencia, pero muy poco sentido de gremio, por eso hacemos descuentos de hasta el 30 por ciento, pero si golpeáramos la mesa y le dijéramos al pool de siembra que no aceptamos (tal como hicieron en Uruguay), hoy estaríamos mejor”, admite. Para Gerbers, hay una competencia muy dura. Hoy, la Federación está compuesta por 6 cámaras, con 3.900 socios y creciendo a ritmos impresionantes, otorgando permisos de tránsito y seguros. Admiten un porcentaje de aumento en los últimos 14 meses del orden del 25 al 27 por ciento. “En la AP, el contratista es una pata fundamental en el planteo agrícola, y no puede faltar en la planificación. Somos un brazo que potenciamos el desarrollo del agro del país”. Para Gerbers, los contratistas manejan el 95 % de la cosecha, el 70 % de la fumigación, el 95 % de picado de forraje, y el 100 % en sistematización de suelo y forestación. Si trabajás una cosechadora menos de 3.000 has., perdés. Lo mismo para la sembradora y el tractor, que se amortizan luego de 2.000 has., 20.000 para la pulverizadora, y para la picadora de 700 a 1.000 has. Hoy tenemos la suerte que Expoagro y Agroactiva nos invitan, ya que somos una entidad sin fines de lucro, y eso nos permitió crecer, juntarnos y asociarnos”, finalizó.El “culpable” de todoPara el Ing. Agr. Mario Bragachini, a partir de ahora, el mismo conocimiento agronómico que aplicaba el Ingeniero al promedio lo deberá aplicar al ambiente, transformándose así en un experimentador de su propio campo, porque no hay mejor conocedor del campo que el productor. “Vemos que a futuro los autoguías crecerán en forma exponencial y el manejo variable de los insumos y los cultivos también. Esto se viene más rápido de lo que cree la gente. El producto y el proceso deberán ser sustentables, emitiendo la menor cantidad de gases y tener representatividad social del proceso, generando trabajo genuino”, dice Bragachini, para quien la sustentabilidad del ambiente productivo es inexorable, porque la UE lo está pidiendo. “Implica la garantía y la trazabilidad de nuestra producción, y allí es donde entra toda la tecnología desarrollada para la AP”.Hoy el país tiene un 35 por ciento de adopción de la AP y una gran cantidad de gente que la valora, por lo que las posibilidades de crecer cuantitativamente son muy grandes, “estamos frente a una oportunidad con las ventajas comparativas de los fabricantes de alimentos del mundo que la tenemos que aprovechar”, analiza.Según el especialista, tenemos el potencial para desarrollar las 31 cadenas agroalimentarias. “De aquí al 2020 podemos generar 3 millones de puestos de trabajo. Hay que llevar el valor de la tonelada que exportamos de U$S 700 a 1.200 y acercarnos luego a los U$S 1.800 que vale la tn. que importamos. Sólo el 25 por ciento de las exportaciones argentinas tienen un proceso de manufactura y eso tenemos que llevarlo al 50 en los próximos 20 años, y debemos hacerlo en origen”. Ese es el rol que tiene que cumplir este cambio de paradigma que nos ofrece la demanda mundial que en los próximos 40 años se va a duplicar. Producimos materia prima para 400 millones de habitantes. Siendo que somos 40, por lo que el 90 % de lo que producimos debe salir del país con valor agregado. “Hoy todavía no se produjo el cambio generacional: entomólogos, fitopatólogos, quienes manejan la tecnología del suelo, siguen siendo gente de más de 50 años, pero eso va cambiar de manera inexorable”, anunció.OpinionesOsvaldo Lombardi, del área técnica de New Holland, anunció que la marca tiene productos de alta gama, dentro de lo que son las máquinas con rendimiento y humedad en tiempo real y piloto automático en todos los productos. “Estamos realizando una inversión muy importante, de U$S 100 millones en Argentina. Con el cierre de las importaciones estábamos viviendo una gran incertidumbre, por lo que la noticia nos sorprendió”. La planta estará en Ferreyra (Córdoba), y se calcula que la primer línea de tractores chicos estará saliendo antes de fin de año. También está prevista la construcción de la planta de 48.000 m2 cubiertos donde se harán las cosechadoras Case y New Holland clase 8 y 9 de alta gama, las que serán íntegramente fabricadas en el país.El Ing. Agr.Renzo Tazioli, de Claas, manifestó que toman este evento como el punto de partida de la AP en la Argentina, “Todas nuestras máquinas picadoras y cosechadoras tienen equipamiento tecnológico de telemetría, mapeo volumétrico de rendimiento, la conexión remota a la máquina para hacer reparaciones a distancia. Los productores apuntan a la calidad del picado, no tanto a la cantidad”, expresó.Alejandro Sosa, de Control Agro, expresó que este evento es el único en su tipo en Sudamérica y nuclea a todas las empresas relacionadas con la AP, y eso hace que sea un punto de información y contacto para quienes están en el tema. “Tenemos la red de posventa de mayor difusión en el país con 170 agentes oficiales con unidades preparadas para ir al campo, instalar y atender los equipos. Hace 7 años comenzamos con el concepto de red. Formamos a nuestros agentes de manera permanente en la AP, con charlas semanales. Se viene la pantalla a color, la remotización de datos en formato GPRS, temas que avanzan rápidamente en el mundo y donde nosotros no nos quedamos atrás”.Abelardo Cuffia, un referente en el tema, aclaró que se observó la asistencia de público específico ávido de aprender y consumir estos productos, con muchos jóvenes “que son el futuro, para mostrar las nuevas tecnologías que siguen avanzando. Los productores ven que hay que ser más eficientes y para seguir creciendo esta tecnología es muy importante”, expresó. 
 Siembra, pulverización y cosecha. Todas las etapas agrícolas estuvieron presentes en el evento. Ganadería de precisiónUno de los temas más convocantes fue la disertación de los especialistas del INTA Rafaela. Sebastián Gambaudo, a su debido turno, explicó que la AP nos da una herramienta que cambia todo lo que se venía haciendo hasta ahora, ya que la agricultura por ambientes “brinda una tecnología que permite hacer un diagnóstico mucho más preciso y tener la información en forma instantánea. Antes tomábamos una muestras por potrero, aunque veíamos una variabilidad en el mismo, tomábamos una muestra en lo bajo y otra en lo alto. Ahora, al distinguir ambientes dentro de un potrero lo puedo interpretar con un monitor de rendimiento que chequea con los mapas de suelo. Y después de tres años de esa información, paso una sonda veris y tengo otro mapa de ambiente más, que me confirma esa información, y lo trabajo en consecuencia. Gracias a esta tecnología puedo hacer una corrección de la dosis variable en tiempo real.Toda esa información se la transmito a la fertilizadora y ella a medida que avanza reconoce el ambiente y aplica distinto. Nos abre una nueva agricultura y uno se entusiasma mucho nos muestra cosas que teníamos guardada”, admite. Para Gambaudo, desde INTA Rafaela vienen desarrollando los mapas de la conductividad eléctrica y uso de las dosis variable con el uso de los yesos agrícola, con el matriz de la ganadería de precisión. En breve anunciarán un trabajo de recuperación de suelos salinos que realizaron en nuestra provincia, para que los ganaderos del norte lo tengan en cuenta

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