25 de julio de 2011 06:53 AM
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La importación de miel china bate récords

ESPAÑA : Ya equivale a más de un tercio de la producción nacional.

Las compras españolas de miel de origen chino batieron en 2010 récords y alcanzaron la cifra de 11.327 toneladas, lo que consolida al gigante asiá­tico co­mo al primer y destacadísimo proveedor de la industria envasadora, con el 86,5% de las im­portaciones de miel no comunitarias.  Tal registro equivale también a más de un ter­cio de la producción es­­pañola media de los últimos años, estabilizada entre 30.000 y 33.000 to­ne­ladas. Ante la magnitud de las cifras alcanzadas, AVA-ASAJA reclama al Ministerio de Sa­ni­dad que investigue si las em­presas trans­­formadoras están mezclando el producto na­cio­nal con el asiático sin el preceptivo etiquetado para así aba­ra­tar cos­tes y poder colo­car­ la miel a un precio sen­si­ble­men­te inferior pero sin las de­bidas ga­ran­tías de trazabilidad y sanitarias.  A este respecto el pre­sidente de esta orga­nización agra­ria, Cris­tóbal Aguado, denuncia que China "no sólo prac­ti­ca la competencia des­leal por pre­cio sino que ade­más sus api­cultores se be­ne­fician del ‘dum­ping’ me­dioambiental y fitosanitario, al no tener restricciones en cuan­to al uso de pro­ductos que en la UE están prohibidos por su toxicidad".

Por otro lado, el lluvioso y frío invierno, la irregular y calurosa pri­ma­­­vera registrada, unida a los efectos de enfermedades que están menguando se­­riamente la po­bla­ción de abe­jas melíferas –como la varroosis o el Síndrome de Despo­bla­mien­to de las Colmenas- han provocado un importante descenso de la producción apíco­la es­­pañola para este año. Y ta­les previsiones parecen haber animado más si cabe las importaciones in­con­tro­­ladas de Chi­na.  Según los últimos datos, de ene­ro a abril de 2011 las ad­qui­si­ciones de miel de origen asiá­tico alcanzaron las 4.128 toneladas, más del doble que en el mis­mo periodo de 2010, año en el que ya se superaron todas las marcas. Los operadores españoles pa­re­cen buscar así frenar la subida de los precios en origen de la miel, que en las últimas fechas está experimentando un cierto repunte a cau­sa de lo dicho anteriormente.  El contraste entre las cotizaciones del producto español y el procedente del Extremo Oriente es evidente: un kilo de miel nacional se paga entre 2,6 y 3,2 euros mientras que el asiático colocado ya en el mercado español no supera los 1,6 €. AVA-ASAJA recuerda que la Comisión Europea (CE) se vio obligada a prohibir du­ran­te casi dos años (2003 y 2004) las importaciones de mieles chinas debido a los cons­tantes problemas de presencia de residuos de antibióticos prohibidos en la UE. Tras aquel ve­to, el ejecutivo comunitario dejó en manos de las propias au­to­ri­da­des chinas los controles y la exped­ición de los nuevos certificados para acre­ditar la seguridad de sus en­víos. Para Aguado "la decisión tomada era como poner a la zorra a cuidar el gallinero: si por aquellas fechas ya fueron incapaces de garantizar la se­gu­ri­dad de los envíos a la UE, ahora que exportan más del doble, difícilmente lo serán". La apicultura valenciana es fundamentalmente trashumante. Con casi 400.000 col­me­­­nas censadas es la cuarta en importancia del país pero la primera en cuanto a pro­duc­ción, aca­pa­rando más del 22% del conjunto. La miel de azahar o de romero va­len­ciana es, por su calidad y especiales condiciones organolépticas, una de las más re­pu­ta­das del mun­do.  Su producción está sometida a constantes controles en materia de residuos de pro­ductos veterinarios. Los problemas para controlar las enfermedades que afectan a las abejas en los últimos años no han hecho sino crecer porque existen pocos productos y éstos son cada vez más ineficaces y más caros. "Frente a esta producción controlada y con una trazabilidad per­fec­ta nos encontramos con la competencia china, sin control y de dudosa seguridad aliment­aria", lamenta el presidente de AVA-ASAJA. Por todo ello y para evitar mayores riesgos, la organización agraria recomien­da a los con­sumidores estar atentos a la procedencia especificada en el etiquetado, huir de las mie­les a precios re­ven­ta­dos o de las que se especifique que son ‘mezcla de mieles’ (es­pe­cial­men­te de las mezclas ‘no originarias de la CE’ o de las ‘originarias y no originarias de la CE’) y buscar tarros que concreten claramente su procedencia espa­ño­la.

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