25 de julio de 2011 07:27 AM
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Las cenizas ponen en riesgo la producción apícola

En San Martín de los Andes, un comité de técnicos determinó que habría despoblación de abejas.

El sector apícola del departamento Lácar es uno de los más afectados por la erupción del complejo Cordón Caulle, a tal punto que se estima que no habrá zafra en la próxima temporada. Ante esto  es que se elaboró un plan de asistencia que permita revertir dicha situación.
El informe del Cómité de Crisis Rural indica que tras el relevamiento hecho por técnicos y productores que conforman la cooperativa apícola Patagonia Andina Limitada “se puede indicar en primera instancia que la caída de cenizas fue mayor en la región sur del departamento Lácar, disminuyendo gradualmente hacia el norte del mismo departamento”.
Para hacer frente a la situación se indicaron algunas medidas que fueron tomadas de inmediato, por caso, quitar el material depositado sobre los techos y colmenas y reducir las piqueras para evitar el ingreso de las cenizas a la colmena, ya que la capacidad abrasiva del material caído en contacto directo con la abeja le provoca la muerte de inmediato. Éste se introduce en su esqueleto impidiéndole volar y por consecuencia provocándole la muerte directa a la abeja  y una despoblación gradual a la colonia con toda las consecuencia que esto acarrea.
“Las cenizas actúan como si fuera un insecticida de contacto  con la abeja, en especial cuando se trata de ceniza de granulometría fina”, asegura el informe.
Según se afirma oficialmente, “si bien  las colmenas aún están vivas, se ha notado una importante mortandad de abejas provocando una despoblación de las mismas, pudiendo diagnosticar un complicado desarrollo de las cámaras de crías para la siguiente primavera”.
Ante esta situación, los integrantes del Cómite de Crisis aseguraron que “con el fin de preservar las fuentes de ingreso a falta del recurso natural y ante la incertidumbre del desarrollo de la flora nativa y exótica, de la cual depende la producción, viéndose afectada considerablemente la próxima zafra, se desarrolló un plan de contingencia específico para el sector apícola que entre otras cosas comprende  el traslado de las colmenas a zonas no afectadas formando apiarios de emergencia entre los productores damnificados, la implementación de un plan nutricional regular, gradual y sistemático, el refuerzo de las cámaras de crías con paquetes de abejas para un mejor desarrollo a causa de la despoblación de las mismas y la asistencia técnica  semanal para garantizar un adecuado manejo de la colmena”.
A estas acciones los profesionales entienden que se le debe sumar un plan sanitario  que consiste en el monitoreo constante durante la emergencia para evitar la propagación de posibles enfermedades emergentes ante la falta del desarrollo de la flora regional.
Ya en el plano monetario, el plan de emergencia prevé también un “subsidio del precio de venta directa de la miel envasada, previendo los daños irreparables que ocasionaría en las economías del sector una nula temporada”. Respecto a esta situación, se plantea a mediano plazo  un subsidio del precio de venta directa de la miel con una producción tentativa de 10.000 kilos  a  razón de  20 pesos por kilo por un monto total de 200.000 pesos. Según los técnicos, el programa  demandará una inversión de  279.850 pesos.
Se aseguró que “a  raíz de la trashumancia de los productores, con el fin de aprovechar las floraciones escalonadas de las distintas especies, las zonas de influencia de este fenómeno alcanzarían a apiarios instalados en otras zonas aledañas. sumando un total de 400 colmenas distribuidas entre 15 productores. Advierten consecuencias en granjasSan Martín de los Andes > Los integrantes del Comité de Crisis Rural pusieron el ojo en la situación de las huertas y granjas de la zona por lo que tras hacer una evaluación del caso, señalaron que también es necesario asistir a estas familias. Se informó que “en el departamento Lácar hay 430 familias rurales y urbanas que tienen producción aviar, promedio de 10 aves por familia, por lo que harían falta para mantener estos planteles durante dos meses con unos 25.950 kilos de alimento balanceado para sostener en niveles de mantenimiento únicamente, y no de plena producción”, con un costo de 51.900 pesos.
Se afirmó que “técnicamente proponemos el alimento balanceado ya que contiene nutrientes y vitaminas, que el maíz partido, como único alimento, no contiene. Los espacios de ejercicio y picoteo se han reducido significativamente, por lo cual el aporte de alimento complementario que daba el pastoreo a campo, desapareció o se redujo demasiado”.
El informe señala que “hay muchas estructuras precarias en cuanto a gallineros e invernaderos, por lo que dada la cobertura de cenizas en el campo, que limita el "pastoreo" de aves y los cultivos al aire libre, es conveniente arreglar los lugares de cría confinados y los de cultivos protegidos.

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