26 de julio de 2011 09:42 AM
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Alpesca procesa merluza en Mar del Plata

Lo que primero fue una sospecha, luego fue un rumor y más tarde los hechos lo confirmaron. El grupo Baldino, ahora accionista de Alpesca SA empezó a descargar capturas de la flota fresquera de esa empresa en Mar del Plata. Pero también, y lo que constituye una de las novedades más importantes de los últimos días, parte de los desembarques de fresco en Puerto Madryn correspondientes a su flota fueron llevados en camiones a plantas marplatenses.

Como ha ocurrido en la mayoría de las oportunidades, ya es tarde para los lamentos. Por estas horas, diferentes sectores del trabajo de Chubut, como así también los ámbitos legislativos municipales y provinciales, y el consejo de pesca de Madryn se aprestan a analizar el tema, y pronunciarse al respecto, pero ante los hechos consumados de poco servirá para revertir tales circunstancias, sino apenas para reconocer la falta de capacidad que ha tenido el sector para impedir que esto suceda.

La principal empresa pesquera de la Patagonia, la que mayor cantidad de mano de obra ocupa, Alpesca, ha comenzado a derivar parte de su cuota de captura de merluza hubbsi hacia plantas de procesamiento de Mar del Plata. En realidad, la nueva política empresarial llegó en sintonía con el arribo del grupo Baldino al directorio de esa compañía, el mismo que ya controla otros barcos pesqueros de otras empresas de Chubut que debieron vender parte de sus activos para sostenerse en la actividad.

La semana pasada el buque Cabo Buena Esperanza arribó a Puerto Madryn de zona de pesca y descargó sus capturas en el muelle Almirante Storni, el día anterior seis camiones de una empresa de transporte de cargas refrigeradas solicitó autorización en el puerto para su ingreso. El fresquero descargó merluza descabezada y eviscerada, y esa carga habría sido transportada del muelle hacia la ciudad de Mar del Plata para su posterior procesamiento.

El dato puso el alerta a dos gremios que con el avance de estas prácticas se verán seriamente perjudicados, por un lado el Sindicato de la Alimentación confirmó que esa nueva metodología estaba siendo utilizada por Alpesca, al tiempo que también reconocían que desde el punto de vista legal no tienen ningún tipo de restricciones para hacerlo. Si es merluza pescada es aguas nacionales no tienen obligatoriedad de procesarla en la planta de Puerto Madryn, y tienen libre disponibilidad de traslado de esa mercadería. Pero admiten que esto más tarde o más temprano afectará el trabajo en la planta de Alpesca porque son menos toneladas de materia prima para procesar en Chubut, las que se fugan a Mar del Plata para ser cortadas a “menor costo”. Y, es allí donde radica el centro de la cuestión, donde aparece uno de los problemas de fondo que aqueja a la industria pesquera patagónica en general, y del que mucho se habla, pero nada se hace: los costos de producción.

La estructura de costos de explotación, producción y procesamiento de materia prima de la pesca en el sur argentino colocan a la mayoría de la empresas sin niveles de rentabilidad que hagan sustentable económicamente a ese negocio pesquero. Principalmente en Chubut, la mano de obra ocupada en las plantas procesadoras es financiada con los resultados de la pesca de langostino.

El esquema productivo actual le impuso a Alpesca reiterados balances anuales negativos. Tras la venta de la empresa, y como era hasta lógico esperar, los nuevos accionistas buscarían alternativas ante la falta de políticas activas para el sector que equilibren esos costos cada vez más asimétricos que tiene la Patagonia sobre puertos como Mar del Plata.

Otro de los sectores que observan con preocupación la evolución de estas prácticas es el Sindicato de Portuarios porque sabido es que el grupo Baldino ya logró descargar en Mar del Plata el buque congelador arrastrero Harengus, que ahora es de su propiedad, a pesar de que tiene puerto de asiento en Chubut, y por otro lado, algunos barcos fresqueros de Alpesca también ya han realizado descargas en ese puerto bonaerense.

Concretamente, la semana que pasó uno de los barcos de la flota de esa empresa desembarcó merluza H&G (Sigla en inglés que significa “head and gutted”, descabezado y eviscerado) y fue comprado y procesado en una planta de un empresario de apellido Aballay. Sería el mismo que hace pocos meses compró una planta en Rawson bajo la denominación de Cankar SA.

Cabe recordar que la flota fresquera de Alpesca desde hace mucho tiempo produce H&G para reproceso en tierra, a diferencia otros fresqueros que traen a puerto el pescado sin procesar. Los barcos de esta empresa, ahora bajo el control de Baldino, realizan a bordo el descabezado, eviscerado y shock térmico con hielo líquido de la materia prima hasta su procesamiento en tierra.
Así las cosas, los trabajadores de planta y los estibadores han comenzado a hacer causa común ante lo que ya es un hecho, Alpesca descarga parte de sus capturas en Mar del Plata, eso consecuentemente se traducirá en menos horas hombre de trabajo para la estiba y para los fileteros de Puerto Madryn.

Ahora bien, por delante vuelven a brotar las falencias, cada vez más inocultables, de un modelo pesquero que está haciendo agua. La responsabilidad de los actores (públicos y privados) será nuevamente puesta a prueba: ¿atacarán la coyuntura o habrá llegado la hora de pensar en soluciones de fondo que impliquen revisar el actual esquema? La historia los juzgará.

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