27 de julio de 2011 00:07 AM
Imprimir

Curiosidades de la elección santafecina

A pesar de la buena elección del candidato del PRO, en localidades agropecuarias los votos fueron claramente divididos entre la gobernación y la legislatura. El voto castigo al oficialismo, fue premio a la hora de elegir diputados y senadores provinciales. Insólitos resultados.

Siempre es bueno que el soberano se exprese en las urnas. Sea cual fuere el ganador, siempre vale la pena votar. Porque aceptar el resultado es ni más ni menos que aceptar la voluntad popular, es decir la democracia.Claro que a veces aparece una pléyade de intérpretes del voto popular. Pitonisas y sacerdotes que “traducen” el resultado de las urnas en lo que el pueblo “quiere” o ha “manifestado” a través de los comicios.El Enfiteuta no entrará en semejante sanateo mediático. Simplemente mostraremos algunos números que varían para un lado o para otro de acuerdo con las interpretaciones que que cada quien quiera hacer acerca del resultado de las elecciones de Santa Fe.Se ha interpretado como el voto castigo del campo al kirchnerismo, tomando por caso la localidad de Juan B. Molina, emblemático porque es el pueblo del titular de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi.Veamos qué pasó en ese pueblo del partido de Constitución. Allí el PRO ganó con 40,8% de los votos la candidatura a gobernador. Muy cerca estuvo el socialista Bonfatti con el 40,2% de los sufragios, y lejos Agustín Rossi con apenas el 15,8%.En esta pequeña localidad donde votaron 1.108 ciudadanos (cifra similar a las que se toman para los muestreos de las consultoras), Rossi sacó apenas 2 votos más de los que había logrado en las primarias de mayo, Del Sel que había obtenido apenas 122 votos en esa elección sacó el domingo 428 sufragios, y Bonfatti pasó de 171 votos en mayo a 421 el domingo último. Ahora si se piensa que el FPCyS sacó en las internas 415 votos, está claro que solamente sumó unos 7 el último domingo. La lista peronista de Santa Fe Para Todos pasó de 356 a 166 votos entre la interna y la elección del domingo. Es decir que perdió 190 votos presumiblemente del antikirchnerismo.Evidentemente esos votos fueron a parar al PRO-Peronismo a la hora de elegir gobernador, y no al oficialismo santafecino. Pero a la hora de elegir legisladores se da un caso muy curioso, que se repite en otras localidades agropecuarias y en la provincia en su conjunto.Si el candidato del PRO sacó más del 40% para gobernador, ese porcentaje se derrumbó a 14,6% para Norberto Nicotra que encabezó la lista a diputados provinciales. Fue del 34% para el candidato del FPCyS, Raúl Lamberto, y del 29,8% para la candidata K María Eugenia Bielsa; estos últimos primero y segundo respectivamente en la localidad de JB Molina.A la hora de elegir senadores provinciales, el pueblo del presidente de la FAA, le dio la espalda al PRO Peronismo. En ese rubro la boleta macrista obtuvo menos del 6% de los sufragios: cayó 34 puntos porcentuales respecto de Del Sel.El ganador fue el candidato del FPCyS Germán Giacomino con poco más del 57% de los votos, y en segundo lugar el Frente Santa Fe Para Todos con el 21,3%. Dependiendo de las intenciones alguien podría escribir con números a la mano lo que por estas horas más circula: hay un voto castigo del campo al candidato K. Otra opción es la que circula en el oficialismo nacional: no hay castigo porque se ganó en ambas cámaras de la legislatura provincial. El argumento que señala al oficialismo provincial como el castigado por el voto, ya que redujo el porcentaje respecto de su última elección, es también una de las posturas preferidas del kirchnerismo.Otra lectura que permiten los números es que los votos de Del Sel son intransferibles. Prueba de ello es que de la candidatura a gobernador sacó un total de 35,17% y en la elección de diputados ni siquiera alcanzó el 15%, contra el 34,7% que sacó la vencedora en este rubro, María Eugenia Bielsa.Ni el diablo sabe lo que la ciudadanía santafecina en su conjunto “quiso hacer” con el voto. Pero sí sabemos “qué hizo”: al oficialismo provincial le renovó la confianza por otros cuatro años, pero maniatado en una legislatura que dominará ahora nada menos que el kirchnerismo. Al oficialismo nacional le arrebató la esperanza de un segundo lugar en la pelea por la gobernación que sumaran impulso a la campaña nacional, pero le dio el insólito premio del control parlamentario, que tiene gusto a poco para el kirchnerismo, pero que con el tiempo será clave para el armado local con proyección nacional.Al PRO Peronismo el supuesto beneficiario del voto santafecino, le regaló el recuerdo de una excelente elección que a duras apenas le alcanza para cargos locales. Ello se tradujo en alegre ilusión a políticos como Duhalde, Reutemann (juega aunque no sea candidato), Macri, y De Narváez de tener un mejor desempeño para las primarias de agosto, que los posicione en las generales de octubre. El que parece tener todavía “la ñata contra el vidrio” en este año electoral es el candidato radical Ricardo Alfonsín. Le queda la esperanza en Córdoba con Oscar Aguad, antes del 14 de agosto, para conseguir con la UCR aunque más no sea una elección digna que la ponga en el tapete con resultados razonables hasta ahora esquivos para el partido centenario.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *