27 de julio de 2011 18:34 PM
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Para cambiar la ganadería, hay que cambiar la base forrajera

URUGUAY : Hace ya bastante tiempo que se viene discutiendo la mejor forma de mejorar y maximizar la producción ganadera, cuando el mundo pide más carne y se paga mejor, en Uruguay en vez de avanzar en el tema se ha venido retrocediendo, estando al momento la ganadería estancada luego de varios años de intenso crecimiento, ¿causas? quizás muchas, pero una de las limitantes es la base forrajera que  ha venido disminuyendo debido a competidores (lechería y agricultura) que se han venido aggiornando a los tiempos que corren.

El ex técnico del S.U.L. (Secretariado Uruguayo de la Lana) Raúl Oficialdegui hace referencia a un tema inherente justamente a esa base forrajera: el campo natural señalando “hace algunos días se instalaron en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca las llamadas mesas de campo natural que sin dejar de ser importantes no son lo esencial para encarar el tema en el contexto de la ganadería. Si el objetivo de las mismas es estudiar el campo natural desde Rossenbuch, Formoso, Berreta, Millot, Risso y otros más ya han dejado muchos datos de cómo debe estar el campo natural. Debe ser importante saber como está, pero reinventar la rueda es volver hacia atrás, reivindicar el campo natural hay que hacerlo, pero en el contexto que se hace es perder competitividad cuando en otros lados la lechería y la agricultura avanzan”.Siguiendo con su razonamiento Oficialdegui explica que “el campo natural es un componente de la base forrajera, la mesa que se instaló debería llamarse ‘la base forrajera de los esquemas ganaderos del futuro’, la preocupación debería ser conociendo las variedades que se manejan tanto en sorgo, soja, trigo, cebada o lo que sea, y nosotros seguir con el trébol rojo Estanzuela 116, el trébol blanco Zapicán que nunca se pierdan, ya que hace treinta y pico de años que han demostrado ser los mejores y no hay evidencia de que ninguna especie pueda superarlos. ¿Cómo avanzamos en las forrajeras? está el verdadero problema, si queremos cambiar los sistemas ganaderos tenemos que cambiar su base forrajera, nos guste o no, si seguimos con la misma base y el mismo manejo vamos a seguir produciendo lo mismo que siempre. En el SUL durante años evaluamos tres sistemas de producción el sistema 1 a campo natural, el sistema 2 con un área de pasturas pequeñas del 20 % y el sistema 3 con casi todo el predio mejorado. Siempre nos dio que el sistema que tenía más mejorado era el que producía más, y que dejaba más ganancias, la tecnología bien aplicada en el contexto de un  sistema de producción es rentable”.”Yo soy un enamorado del campo natural –comenta Oficialdegui- y destacó los aportes de los investigadores que mencioné, sabemos que el campo natural vos le ponés todo el manejo que hay y podés llegar a aumentar un 10 % su productividad, seguro que alguien va a discrepar con esto, pero es la realidad, en una jornada el Paysandú donde estábamos presentando los datos de los sistemas, un técnico y productor saltó y dijo que el campo natural podía dar el triple o el cuádruple de lo que dicen, nosotros le ofrecimos la Estación Experimental  del SUL para que lo demostrara y nunca nadie lo pudo demostrar. Lo que hay que hacer es integrar los componentes de la base forrajera en una cosa lógica. El sistema número 2 que fue visitado por miles de productores en los años que se utilizó, era un sistema mixto de ovinos y vacunos, el campo natural tenía un 78 % de superficie del predio, la pastura mejorada el 22 %, como los agrónomos nos quedamos en un concepto geográfico y decimos tengo un 80 % de campo natural, eso es el área, pero el 78 % de esa superficie de campo natural aportaba el 60 % de materia seca, el 22 % del área mejorada aportaba el 40 % de materia seca. Cuando el animal come la materia seca digestible, el 78 % de la superficie pasaba a aportar el 57 % de la comida, mientras que el 22 % de la superficie aportaba el 43 % restante de materia seca digestible. Muchas veces incurriendo en un error decimos que tenemos el 20 % del campo mejorado, pero ese 20 % es el 40 % de la comida del animal. Y si vamos más a fondo ese 40 % mejorado es casi el 60 % de las proteínas que aporta la base forrajera al sistema ganadero”.Para finalizar Oficialdegui reflexiona “a veces hay que desmitificar algunos mitos  y ponerlos en el lugar que corresponden , no visitar tanto Nueva Zelanda y otros países para maravillarnos de cómo producen  venir y poner marcha atrás a todo lo hecho, cuando no visualizamos el porqué del éxito que tienen, pasturas mejoradas al 100 %, persistentes perennes y permanentes. Si no queremos seguir retrocediendo en la ganadería tenemos que poner la vista un poco más arriba y saber que el campo natural es un componente de la base forrajera, pero tenemos que agregarle la frutilla, el dulce de leche y los demás condimentos que harán más rica la torta”.

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