3 de agosto de 2011 13:42 PM
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Especialista pide no descuidar condiciones higiénicas de la carne paraguaya

PARAGUAY :  veterinario Juan Domingo Rehnfeldt recordó que la contaminación por salmonella y "E. Coli" en la carne se da fundamentalmente por falta de higiene en el manejo. Pidió no descuidar las medidas de salubridad así como de enfriamiento del producto.

En conversación con ABC Digital, el especialista señaló que es normal la presencia de bacterias en el tracto digestivo de los vacunos e incluso en el humano mismo.

Son microorganismos que generalmente viven dentro de animales, pero no producen enfermedad alguna si se mantienen en proporciones mínimas, explicó.

Rehnfeldt detalló los manejos que deben tener los mataderos y frigoríficos a la hora de procesar la carne a ser comercializada a nivel local o en el extranjero.

HIGIENE

El veterinario indicó que la contaminación por “E. Coli” o salmonella puede darse principalmente por la falta de higiene de quienes manipulan la carne.

Es necesario tomar en cuenta siempre el lavado de manos y otras condiciones de salubridad desde el faenamiento del animal hasta su envasado y empaque, recalcó.

PROCESO

Tras matar al animal, se procede a la limpieza para su posterior enfriamiento por 24 horas.

Posteriormente, la carne es remitida a una cámara de maduración, donde se conserva bajo temperaturas que oscilan entre los 5 y 7 grados para reducir el nivel del PH, explicó Juan Domingo Rehnfeldt.

En este lugar, los operarios proceden al desposte, consistente en el corte en partes, que luego son envasadas en bolsas de plástico especiales y posteriormente depositadas en cajas.

CARNE CONGELADA O FRÍA

Comentó que Paraguay exporta carne en dos presentaciones: Fría y congelada.

Cuando se trata de producto frío, las cajas con los cortes son mantenidas a cero grados. Para su exportación salen del país en estas condiciones y deben llegar sin variación alguna, precisó.

Para mercados más lejanos, como el caso de Rusia, la carne es enviada congelada, es decir a 20 grados bajo cero, agregó.

Indicó que la carga refrigerada debe llegar en óptimas condiciones, ya que la pérdida de la cadena de frío puede ser causante de contaminación.

Señaló que las bacterias -aún presentes en el producto pero en condiciones mínimas- pueden reproducirse si la temperatura sube lo suficientemente.

Recalcó que existen mercados exigentes que piden 0% de “E. Coli” o salmonella, mientras otros -menos exigentes aunque no flojos- toleran hasta 1%.

El veterinario aclaró que algunos compradores no llegan siquiera a realizar análisis laboratoriales, sino que se limitan a tomar la temperatura de la carga recibida para determinar si la aceptan o no.

En la víspera saltó a la luz la decisión de Rusia de devolver unas 100 toneladas de carne paraguaya debido a la detección de “E. Coli”.

El frigorífico de donde salió la carga es Carpe Diem, que -pese a reconocer haber emitido el producto, rechazó responsabilidad alguna argumentando que transfirió el cargamento a otra empresa, que fue la que finalmente exportó, de acuerdo a la explicación del establecimiento.

Los ganaderos reconocen que la situación mancha la imagen de la carne paraguaya a nivel internacional, aunque esperan que esto no tenga consecuencias comerciales.

La Asociación Rural del Paraguay (ARP) pide el cierre definitivo de Carpe Diem.

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