10 de agosto de 2011 10:02 AM
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Cómo impactaría la crisis global en el precio de la soja

Durante el último año los principales productos agrícolas registraron subas que permitirían afrontar con mayor espalda los cimbronazos de la crisis de los mercados. De todas maneras, los precios todavía están lejos de los récords alcanzados en 2008 (la soja ya cayó y se ubica en 1270 pesos). La opinión de economistas y analistas.

En un clima de temor mundial entre los inversores por el alto grado de incertidumbre que atraviesa la economía estadounidense, los precios locales de los principales commodities agrícolas vienen registrando sucesivas bajas en la zona de Rosario.

Así, la soja cotizó a 1270 pesos por tonelada con ofertas de hasta 310 dólares por tonelada para la nueva campaña. El tema es que la oleaginosa hasta hace una semana atrás se negociaba a valores de hasta 1320 pesos por tonelada.

Para analizar y entender el actual escenario de situación internacional, La Política Online se comunicó con analistas de mercados y economistas, quienes explicaron cómo podría llegar a afectar la crisis financiera a las materias primas.

“Probablemente veamos commodities (agrícolas) un poco más flojos, pero no mucho, nada como para preocuparse”, comentó el economista José Luis Espert, titular de la consultora Espert & Asociados.

“Hay que tener en claro que, por más de que se registren estos movimientos, no se va a poner en riesgo el mercado financiero mundial”, señaló el especialista. “Nerviosismo va haber, pero hecatombe decididamente no”, agregó.

El economista explicó que si bien los actuales precios no son los mismos que en 2008, durante el último año se registraron subas (en soja y sobre todo maíz) que permitirían afrontar con mayor espalda los cimbronazos de la crisis en los mercados.

Por su lado, el analista de Asagir, Jorge Ingaramo, dijo que “la demanda de nuestros commodities está traccionada fundamentalmente por la falta de sustitutos. Si en el mundo quieren seguir comiendo pollo, no hay otra salida que comprarnos a nosotros”.

“Las posiciones futuras de los commodities tienen precios extraordinarios y es altamente recomendable ir concretando negocios con estos valores. En estos momentos de turbulencia me parece muy atractivo fijar un precio para parte de la cosecha”, añadió.

El antecedente de 2008

La última vez que la Reserva Federal de EE.UU. decidió crear liquidez de manera masiva fue a fines de 2008 con el propósito de salvar a la economía mundial de un colapso. Pero esa decisión generó una inflación salvaje que provocó un aumento enorme de la volatilidad (subas gigantescas acompañadas de correcciones bajistas violentas).

En ese momento se registraban valores récords de los commodities -recordar el precio de la soja a 600 dólares- que luego se vieron perjudicados por la crisis financiera (recién en 2009/10 pudieron recuperar terreno perdido).

En tanto, a fines de 2010 la FED volvió a aumentar la base monetaria en el marco de una acción entonces denominada “Quantitative Easing 2” o por sus siglas QE2 (el número dos es porque se trató de la segunda expansión monetaria). Ese plan, que finalizó en junio pasado, generó un recrudecimiento de la inflación global en dólares.

Las sospechas sobre el USDA

En este contexto, las últimas estimaciones del Departamento de Agricultura de los EE.UU. estuvieron envueltas en fuertes polémicas por las sospechas existentes en torno a la difusión de los datos reales.

Lo cierto es que las cifras publicadas por este organismo tienen enorme importancia en las cotizaciones de los commodities. A fines de junio pasado –contra las previsiones de todos los analistas granarios estadounidenses– el USDA difundió estimaciones de stocks y de siembra de maíz muy superiores a las esperadas (lo que generó una baja abrupta de los precios del cereal).

“Me gustaría preguntarle al USDA ¿por qué son tan diferentes sus datos sobre maíz?”, apuntó Fei Zhonghai, gerente de control de riesgos de la compañía estatal china Cofco en un foro global sobre coberturas de futuros realizado en la ciudad de Dalian.

“Los datos del USDA son un insulto para investigadores como nosotros”, disparó Fei. “Si los datos se emiten así, las empresas como las nuestras no pueden obtener coberturas (razonables) en el mercado de futuros”, agregó.

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