14 de noviembre de 2009 02:41 AM
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En dos juzgados se investiga millonaria estafa con hacienda

Parte del ganado sacado de la provincia fue hallada en el feed lot La Mariposa, de San Andrés de Giles

Dos jueces de Entre Ríos llevan adelante sendas investigaciones en procura de dilucidar cómo fue posible que se perpetrara una millonaria estafa en la compra y venta de ganado en pie que salió desde distintos puntos de la provincia, aparentemente con destino a estancias de Buenos Aires.
La maniobra se habría producido entre los meses de septiembre y octubre últimos, y en el hecho habrían quedado como víctimas al menos seis consignatarios de hacienda de la provincia. Las vacunos, compradas para invernada, fueron pagadas con cheques, aunque cuando los documentos se pusieron al cobro, se descubrió que no tenían fondos.
Los primeros datos que se conocen dan cuenta de que la transacción involucró la salida de unas 900 cabezadas de ganado bovino, con una suma comprometida que estaría cerca al millón de pesos.

MODUS OPERANDI. De acuerdo a los datos volcados por los damnificados en las dos causas abiertas -una en el Juzgado de Instrucción Nº 2, de Paraná, a cargo de Carlos Ríos, y otra en el Juzgado de Instrucción Nº 2, de Concepción del Uruguay, al frente del cual está la jueza María Cristina Calveyra- el ardid fue posible debido a la modalidad con la que se opera en la compra y venta de hacienda, basada la mayoría de las veces en la confianza entre los operadores.
“Hoy se compra y se vende por televisión. Uno ve un lote, y pide por teléfono la compra. Pero también se opera en los tradicionales remates feria, o por compra directa. La defraudación se produjo apoyándose en esa variedad de modalidades de la venta de hacienda. Pero este hecho es algo inédito en la provincia. Nunca se había tenido noticias de una operación así”, contó una fuente.
Una de las firmas afectadas por la maniobra es la Cooperativa El Pronunciamiento, de Basavilbaso, y otro, la consignataria de hacienda Etchevehere Rural; pero no son las únicas: en toda la provincia, serían al menos seis las empresas que resultaron engañadas en la operación que ahora investiga la Justicia.
¿Qué pasó? ¿Cómo fue posible la estafa? Los estafadores sabían cómo opera el negocio, y de qué forma ingresar al circuito de la compra y venta de hacienda, que se basa en la confianza, y en el manejo de ciertos plazos de pago. Primero compraron a una firma del interior de la provincia, y así ingresaron al mercado de hacienda; el paso siguiente fue recorrer distintos remates, de forma de hacerse conocidos por el resto de las firmas. Así, fue posible iniciar la cadena de negocios. Y cerrar nuevas operaciones.
Al cabo de un corto tiempo, consiguieron los extraños compradores hacerse de al menos 900 cabezas, que fueron sacadas de Entre Ríos.

CHEQUES RECHAZADOS. Las primeras luces de alarma se encendieron a mediados de octubre pasado en Basavilbaso. Una operación que pareció corriente, tropezó con un imponderable bancario: un cheque por un valor aproximado a los 100 mil pesos, fue rechazo por falta de fondos.
El reclamo no se hizo esperar, aunque de inmediato Walter Sagasti, la cara visible de las operaciones que luego terminaron en desfalco, prometió al consignatario afectado que repondría el valor. Y así lo hizo: eso permitió estirar los tiempos, y enredar a otro consignatario, que cayó en la trampa. Claro que después se supo que ese segundo cheque también fue rechazado por falta de fondos.
Cuando todas las firmas cayeron en la cuenta de la maniobrea engañosa, en un lapso de apenas 35 días unas 900 cabezas de ganado habían salido en distintos embarques desde Entre Ríos con destino a San Andrés de Giles, en la provincia de Buenos Aires. Y el lugar de recepción de la hacienda no era una estancia, según se pudo saber después, sino unos cuantos corrales y una manga. Al poco tiempo, toda la hacienda descargada en esos rediles había sido llevada a otros puntos, aunque todavía no se sabe a ciencia cierta donde fue a parar la totalidad de los vacunos.
“Lo único que nos quedaba era empezar a buscar: a nuestro favor teníamos el hecho de que no eran animales gordos, porque en ese caso hubieran ido rápidamente al frigorífico, y no las encontrábamos más -detalló la fuente consultada-. Son de invernada, y entonces le seguimos los pasos. Así, después de haber ido al sur de la provincia de Córdoba, a Victoria, en La Pampa, encontramos parte de la hacienda en un feed lot ubicado cerca de San Andrés de Giles, en Buenos Aires”.
El lugar es un establecimiento de engorde a corral, La Mariposa, se llama. Las firmas afectadas consiguieron que los jueces intervinientes, Ríos y Calveyra, dictaran sendas órdenes de allanamiento, y así dos comisiones policiales llegaron a La Mariposa a revisar uno a uno el ganado. Allí, se secuestró parte de los animales que habían salido de Entre Ríos.
Aunque las causas judiciales están en sus comienzos y todavía no se ha desatado del todo la madeja. Sólo hay un denunciado en las causas, y es Walter Sagasti, que compraba en nombre de frigorífico Pork Mas´s pero no hay más sindicados. En estos momentos, las comisiones policiales enviadas por la Justicia se hallan en la provincia de Buenos Aires relevando hacienda. Se encontró un parte, pero faltan otras tantas más.

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