13 de agosto de 2011 07:05 AM
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Regulan más el mercado de azúcar

URUGUAY : Quien importe debe acreditar que eso es más barato

El Poder Ejecutivo emitió un decreto que regula aún más el mercado de industrialización de azúcar. En el mismo se establece que quien quiera importar azúcar industrial deberá acreditar ante el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU) que es más barata la importación que la cotización pedida a un fabricante nacional para la misma cantidad. La importación de azúcar para uso industrial (tiene un mayor grado de impureza que la refinada) está exonerada de arancel, mientras que la importación de la destinada al consumo debe pagar una tasa de 35%. Para poder importar azúcar de uso industrial con tasa 0%, se requiere un "certificado de uso industrial" que debe ser solicitado por la empresa o su importador ante el LATU. Para ello deberá estar previamente registrado ante el laboratorio. Al hacer la solicitud, se deberá informar el volumen de azúcar a importar, el tipo de azúcar y con la aprobación de este decreto otros dos aspectos: cotización del importador o valor de la importación con todos los costos de introducción y cotización de un fabricante nacional de azúcar para la misma cantidad. Si no se obtiene cotización de fabricante nacional deberá presentarse documentación probatoria de que ésta se pidió con al menos diez días hábiles antes de la solicitud. El LATU expedirá el certificado en cinco días hábiles siempre que la cotización de la importación sea menor a la del fabricante nacional. Aquellas empresas que requieran el certificado deberán informar al LATU antes del 31 de enero de cada año, la existencia de azúcar importada con certificado al 1° de enero, ubicación del depósito donde se encuentra, cantidad y calidad entregada de azúcar importada con certificado y existencia de azúcar al 31 de diciembre importada con certificado. Todas esas exigencias responden a que en 2009 se había "comprobado que hubo muchos casos de transvase de azúcar industrial que se destina al consumo", según señaló en esa ocasión a El País el entonces director de Industrias (hoy ministro) Roberto Kreimerman. La maniobra era traer azúcar industrial (que si bien es comestible sin problemas tiene mayor grado de impurezas) y envasarla para vender al consumo cometiendo una infracción aduanera.  El País

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