17 de agosto de 2011 06:43 AM
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Asesinan al dueño de un frigorífico

LA PLATA.- Recibió dos balazos en la nuca que le provocaron la muerte en forma instantánea. Sin embargo, el móvil del homicidio del hijo de un empresario frigorífico no deja de lado ninguna hipótesis, en virtud de que a la víctima no le robaron ningún elemento de valor.

El hecho ocurrió anteanoche alrededor de las 21, frente a un taller mecánico ubicado en calle Andrade, a metros de su intersección con Lisandro de la Torre, en Quilmes Oeste.

Fuentes policiales precisaron que hasta ese lugar llegó Miguel Angel Vilarín, de 33 años, propietario, junto a su padre, de un frigorífico de la zona, a bordo de su camioneta Toyota Hilux, último modelo, con el fin de visitar a un amigo suyo, dueño del taller. Al salir del lugar, fue sorprendido por dos sujetos que lo amenazaron con armas de fuego.

Según los dichos de testigos circunstanciales, Vilarín extrajo de entre sus ropas una pistola con la que habría intentado defenderse. Se presume que ante esa circunstancia los desconocidos le efectuaron un disparo en la nuca y otro en la espalda.

El superintendente de la zona sur de la policía bonaerense, Osvaldo Castelli, planteó sus dudas acerca del robo como razón principal del crimen, por lo que se siguen distintas hipótesis. “De acuerdo con los testimonios obtenidos, no existió palabra, exigencia, ni requisitorias de efectos personales o vehículo. Directamente le efectuaron dos disparos”, dijo Castelli.

En tanto, un joven de 27 años que se dirigía a trabajar a una empresa de seguridad fue asesinado, ayer a la mañana, de una puñalada en el pecho por al menos un delincuente en Temperley y la policía investiga si lo mataron al resistirse a un asalto o si se trató de un ajuste de cuentas.

Fuentes policiales dijeron que el hecho ocurrió ayer alrededor de las 5, cuando la víctima, identificada como Marcelo Ezequiel Echeverría, se dirigía a tomar un colectivo. El hecho tuvo lugar en la calle Hungría al 200, casi esquina Dinamarca, cerca de la villa Las Perdices, del barrio San José de Temperley. Se trata de un barrio humilde, de casas bajas y caminos de tierra, excepto por la arteria Hungría, por donde transitan distintas líneas de colectivo.

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