23 de enero de 2014 13:24 PM
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La nutrición posdestete, crucial para un rumen sano

La ingestión de grano es un elemento clave.

La transición de la leche materna al pienso supone un gran estrés para los terneros y uno de los momentos en los que más atención se debe prestar a la alimentación. El objetivo debe ser conseguir un mejor desarrollo de las papilas ruminales para mejorar la absorción de nutrientes.

Proporcionar a los terneros los nutrientes que necesitan nada más nacer es crucial para que el rendimiento posterior sea el apropiado. Actualmente, los reemplazantes del calostro, los reemplazantes lácteos y las dietas de inicio permiten que los terneros dispongan de todos los nutrientes necesarios para lograr una óptima ganancia de peso. Según la Dra. Dari Brown (The Prairie Star), todos los esfuerzos realizados para que los terneros tengan un crecimiento apropiado durante las primeras doce semanas son, en ocasiones, infructuosos, cuando se deja de prestar atención a partir del destete. Esto conlleva no sólo menores índices de crecimiento, sino también un peor desarrollo del rumen y, en consecuencia, un peor rendimiento.

Los terneros nacen con un rumen pequeño y poco desarrollado en comparación con el resto de compartimentos estomacales. El desarrollo del rumen se establece en los primeros seis meses de vida y puede verse influido por la dieta y la nutrición, por lo que es fundamental que los productores se centren en la salud y desarrollo ruminales cuando se produce la transición a una dieta con mayor contenido en fibra.

Con frecuencia, los productores confían sólo en el forraje para mantener el desarrollo del rumen de las vacas posdestete. Pero los forrajes no proporcionan una nutrición equilibrada o el perfil correcto de ácidos grasos volátiles, en especial butirato, para promover el desarrollo de las papilas ruminales. Se cree que el butirato estimula el crecimiento de las mismas en el rumen al proporcionar energía a la pared ruminal.

Un elemento clave en el desarrollo del rumen del ternero es la ingestión de grano, que es necesario para una producción suficiente de ácidos grasos volátiles. Un estudio reciente demuestró que cuando los terneros son alimentados con un programa lácteo completo durante siete semanas junto con grano a libre elección durante un periodo de 12 semanas, desarrollaron las papilas ruminales de forma similar a los que seguían un programa lácteo convencional, que permite más absorción de nutrientes al torrente sanguíneo. Además, los terneros del programa completo del estudio fueron más fuertes y grandes que los alimentados de forma convencional.

Para asegurar que el rumen del ternero se desarrolla al máximo, se recomienda a los productores que proporcionen a sus terneros un pienso de crecimiento formulado para ayudar al desarrollo ruminal alrededor de las 12 semanas de vida. Cuando reciben el nivel recomendado de pienso junto con agua y heno, el pienso de crecimiento puede proporcionar los ácidos grasos volátiles suficientes para desarrollar papilas ruminales más grandes, necesarias para una mejor absorción de nutrientes.

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