4 de febrero de 2014 13:19 PM
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LA CADENA DE VALOR DE LA CARNE BOVINA: DIAGNÓSTICO Y PERSPECTIVAS

La Mesa de la Cadena de Valor de la Carne Bovina se reunió el lunes 13 de enero convocada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (Magyp) con el objetivo de establecer un diagnóstico actual con indicadores de la cadena cárnica argentina.

Bajo la coordinación del Subsecretario de Ganadería, Jorge Dillon, durante el encuentro se abordaron cuestiones técnicas como el control comercial, el sistema de información, la oferta de hacienda, el peso de faena y el acceso a mercados internacionales.

Estos ejes fueron previstos a través de un trabajo conjunto entre el Magyp, el Ministerio de Economía, el SENASA, la Cancillería y representantes del sector privado.

El Ministro de Agricultura, Ing. Agr. Carlos Casamiquela, pasó a saludar a cada uno de los asistentes y se disculpó por no poder quedarse en la reunión por tener otras obligaciones, aunque le transmitió a los presentes que su gestión estará basada en el diálogo y en la predisposición para intercambiar ideas admitiendo el disenso; y que tendrá como firme propósito de que el sector recupere un rol protagónico en el mercado internacional, con exportaciones de corte de alto valor bajo un esquema de 80 por ciento destinado al consumo interno y 20% a la exportación, de manera tal que el mercado doméstico continúe siendo el de mayor consumo de carne bovina en el mundo.

“Hace cerca de un año que esta cadena no se juntaba y los convocamos a todos con la idea de escucharlos para poder mejorar la situación del sector. Las puertas del ministerio están abiertas, tenemos mucho camino por andar. Sepan que nuestro compromiso siempre va a ser el diálogo”, destacó el Ministro.

Dillon, por su parte, manifestó que “el Ministerio se comprometió a trabajar al máximo para lograr una política integral de carnes para el país. Hoy tenemos casi 500 mil terneros más y como dijo el ministro queremos llegar a los números de antes, con un 80% de producción para el consumo interno y un 20% para exportación”.

Señaló que “la seguridad y la certidumbre son dos cosas que buscamos reconstruir para que el productor se anime. Estamos en una etapa de equilibrio y tenemos muchas esperanzas en que vamos por el buen camino. Queremos constituir una cadena de valor transparente que mejore la competitividad del sistema”.

La cadena cárnica, en números
En la reunión se expusieron datos estadísticos, conocidos por los actores de la cadena, que muestran que en la década del 90 el mercado doméstico argentino consumía 96 kg/persona compuestos por 68,5 kg. bovino, 6,1 kg. porcino, 20 kg. pollo, y 1,4 kg. ovino, mientras que en el año 2010, plena crisis del sector bovino con reducción de stock ganadero y fuertes incrementos de precios, el consumo total de carnes estuvo en los 105 kg/persona compuestos por 57 kg. bovino, 8,4 kg. porcino, 37,6 kg. pollos y 1,5 kg. ovino, es decir, el consumo subió 9 kg en la sumatoria total. Una tendencia que se repitió en 2013 cuando el consumo total de carnes ascendió a 115 kg./persona, subiendo a 64 kg. bovino, a 10 kg. cerdo, 39,9 pollos y 1,3 ovino, llevando la diferencia con la década del 90 a un consumo de más de 20 kg./persona.

Cuando se analiza esta situación y se compara con la composición de las dietas de otros países, llegamos sin titubear a la conclusión que el consumo de proteínas de origen animal en la dieta de los argentinos está asegurada y compuesta, con exceso de consumo de cortes bovinos y potencial de crecimiento de los cortes porcinos.

El desafío, entonces, está en lograr una mayor participación del mercado exportador que redunde en mejores ingresos para la cadena.

Si analizamos que el incremento del mayor consumo doméstico entre el 2010 y 2013, cuya diferencia del mayor consumo por habitante es el equivalente al incremento en cantidad de cabezas faenadas, manteniendo los guarismos de toneladas exportadas y la producción ganadera se torna no rentable en la actualidad mostrando índices de equilibro con peligro para en el caso de no revertir esta situación de tener una nueva crisis y liquidación de rodeo en 2015, resulta evidente que hay que mejorar los ingresos del producto final para que derrame en todo el sector.

A raíz de la crisis del sector bovino, hubo un sector que tuvo la posibilidad de mejorar su participación en el consumo de la mesa de los argentinos y son los cortes frescos porcinos, aumentando su consumo de escasos 7 kg. habitante/año a más de 10 kg. habitante/año, esos 3 kg por habitante representan un incremento en la faena total de un tercio de animales y tiene un potencial tremendo de crecimiento porque, si bien las carnes de cerdo son las de mayor consumo mundial con un consumo de 15 kg./habitante/año, en nuestro país estamos 5 kg por debajo, pero si quisiéramos igualarlo no tendríamos suficiente producción. La importación de cortes porcinos es destinada exclusivamente a la producción de fiambres.

Cuando comparamos cortes bovinos y porcinos debemos tener presente que en nuestro país los primeros están gravados con un IVA del 10,5% y los segundos con el 21%, lo que dificulta su mayor consumo y de ser igualados aumentaría sensiblemente el consumo de estos últimos.

Hago la comparación porque en un plan de expansión de la cadena de ganados y carnes, la combinación de ambas carnes, no son excluyentes, por el contrario, la mayor participación de una en el mercado externo (bovino) asegura el crecimiento de la otra (porcina) y ambas aseguran la presencia de alimentos en la mesa de los argentinos permitiendo el desarrollo de la comunidad productiva rural (es decir, evitando el éxodo a grandes ciudades con la generación de nuevos empleos genuinos); la transformación de materia prima en carnes; una producción rentable y perdurable saliendo de los períodos de cíclicos; un mayor ingreso de divisas; y, en definitiva, un mayor producto bruto interno.

Matrículas y fiscalización
En términos de matriculación y fiscalización, el flamante Director de Matriculación y Fiscalización, Cr. Luciano Zarich, con formación profesional y experiencia en la gestión, presentó durante la reunión una propuesta de trabajo que superó ampliamente nuestras expectativas y nos comprometemos a colaborar para que esos objetivos puedan cumplirse.Los puntos contenidos en la propuesta son:

  • Simplificación de procesos de inscripción vía internet.
  • Acceso al sistema mediante Clave Fiscal.
  • Eliminación de inscripciones originadas en sistemas de compensación no vigentes.
  • Reducción de requisitos.
  • Inclusión de encuestas técnicas.
  • Autogestión, con generación instantánea de datos.
  • Vinculación de datos con otros organismos.
  • Generar publicaciones estadísticas.
  • Formularios electrónicos.
  • Mayor fiscalización en base a análisis de la información.

A lo expuesto la industria frigorífica sugirió en unanimidad que sería acertado que el Ministerio de Agricultura y Ganadería recupere las facultades previstas en la Ley N°21.740 para una mayor eficiencia de gestión, simplificación del trámite administrativo y disminución de los tiempos de ejecución.

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