9 de febrero de 2014 15:11 PM
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Cambios a barrera sanitaria apuntan a riesgo potencial

URUGUAY : El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca trabaja para modernizar las barreras sanitarias y convertir el sistema de controles en un instrumento más inteligente basado en la percepción del riesgo.

Todos los países buscan reducir el riesgo de introducción de plagas y enfermedades a través de sus fronteras mediante las denominadas barreras sanitarias, que son controles estrictos para evitar el ingreso de productos que pueden ser vectores de transmisión de plagas y enfermedades.

Uruguay puso en marcha su sistema en 1994, previo a ser declarado libre de fiebre aftosa en 1996 y dejar de vacunar contra la enfermedad a todo su rodeo bovino.

La meta de la secretaría de Estado es establecer controles en base a la percepción del riesgo, sin ocasionar molestias o demoras a los turistas y sin que por eso se deje de velar por la sanidad del país.

América del Sur lleva más de un año sin la aparición de focos de fiebre aftosa y es un avance inédito que fortalece la lucha contra esta enfermedad y fortalece el comercio de animales y productos de ese origen.

La noticia de la remodelación de las barreras sanitarias ya había sido dada por el titular de los Servicios Ganaderos, Francisco Muzio -sin brindar detalles- en el marco de la conferencia de prensa previa al comienzo de la vacunación contra fiebre aftosa correspondiente a este mes.

“Hay un mayor flujo de turistas y mayor ingreso de mercaderías, pero también la condición sanitaria cambió y eso amerita, por lo menos, una revisión del sistema de barreras sanitarias”, dijo a El País el director de la División Sanidad Animal, Federico Fernández.

“La meta de Uruguay es tener un instrumento más inteligente, más basado en la percepción del riesgo, que sea ágil y que considerando los potenciales riesgos se prioricen acciones. Se busca un sistema que sea inteligente teniendo en cuenta una posible amenaza”, explicó Fernández.

Por un lado, a través de un proyecto financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se incorporan más scanners en los pasos de frontera. Esta tecnología permite reducir a fondo el riesgo de introducción de productos vedados. También se remodelaron algunas instalaciones y se trabaja fuerte con Chile, que tiene un sistema muy fuerte de barreras sanitarias.

En el marco de ese trabajo, se capacitó a varios funcionarios uruguayos así como también se recibió la visita de varios auditores chilenos que incluso revisaron el sistema de barreras sanitarias aplicado por Uruguay. Chile es un país libre de fiebre aftosa sin vacunación y su sistema de controles data de la década del `80, además de estar favorecido por barreras naturales, como la cordillera.

El primer nivel de barrera sanitaria es el Departamento de Comercio Exterior de la secretaría de Estado, que chequea todos los productos de origen animal y vegetal que se importan al Uruguay.

La segunda contención es el control directo que se hacen en los pasos de fronteras, literalmente los inspectores que revisan los equipajes y vehículos para evitar el ingreso de plagas y enfermedades a través de un listado de productos prohibidos. Finalmente, la tercera, son los estudios epidemiológicos que realizan los técnicos de los Servicios Ganaderos, midiendo la inmunidad del rodeo y el efecto que causa sobre las haciendas la aplicación de las vacunas. “La idea es que los sectores que conforman las barreras estén fuertes y principalmente la barrera que controla el comercio informal”, aseguró el titular de la División Sanidad Animal.

Uruguay tiene 22 barreras sanitarias en todo el territorio nacional.

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