9 de febrero de 2014 15:23 PM
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Fuerte enlentecimiento de ventas de trigo a Brasil: solo colocó 13%

URUGUAY : Las ventas de trigo hacia Brasil están muy enlentecidas y solo se vendió el 13% del saldo exportable. Factores, como la especulación, la inestabilidad cambiaria y el accionar de Argentina juegan en contra de los agricultores uruguayos.

“Brasil casi no está comprando trigo en Uruguay, mientras que en Argentina lo hace en volúmenes pequeños. Esto se debe a distintas causas pero una de las que más pesa es que los molinos de ese país saben que para nosotros y Argentina será muy difícil colocar la producción de trigo en otro lugar. De esta forma esperan que los actuales valores se ajusten a la baja”, aseguró a El País Fernando Villamil, director de la empresa Agrosud.

Marcelo Montes de Oca, encargado de granos de Barraca Erro, dijo a El País que “es muy probable que se deba bajar el precio del trigo nacional para poder comercializarlo de forma efectiva. Esto se da ya que en el mercado de Brasil se apunta más a la calidad que al precio, porque los consumidores se han puesto más exigentes en ese aspecto”.

Villamil explicó que mientras en el mismo lapso del año pasado se habían vendido al exterior unas 400.000 toneladas, de las 800.000 de saldo exportable que existían, en la actualidad solo se han vendido 200.000 de los 1,5 millones de toneladas de trigo (13% del total) que tiene Uruguay para comercializar fuera de fronteras. La necesidad de importación de trigo de Brasil es de 7 millones de toneladas, indicó.

El operador expresó que tomando en cuenta el valor del flete y el 10% de arancel que se paga por el trigo que se importa de fuera del Mercosur -en este caso desde Estados Unidos- hoy a un molino de Brasil la tonelada de trigo le cuesta casi US$ 360. La misma empresa podría pagar US$ 320 por el trigo uruguayo US$ 350 por el argentino.

Otro de los factores para que en Brasil no estén comprando grandes volúmenes de este grano a Uruguay pasa porque el año pasado la calidad del mismo no fue buena. “Ello hace que se inclinen a adquirir pequeñas partidas hasta comprobar que en esta zafra dicha situación cambió”, sostuvo.

Villamil, a su vez, indicó que el factor cambiario también pone un freno a las importaciones de trigo. “Entre que un molino de Brasil comienza un negocio de importación hasta que la harina está pronta para comercializar puede transcurrir un período de 60 días. En ese lapso existe el riesgo de que el factor devaluatorio les juegue en contra y pierdan rentabilidad. Debido a ello los molinos prefieren, a diferencia de zafras anteriores, ir comprando partidas de menores volúmenes para reducir riesgos”, explicó.

Con este escenario, lo más probable es que el trigo uruguayo recién se comercialice como remanente en agosto o septiembre, afirmó Montes de Oca de Barraca Erro

Carlos Foderé, director comercial y financiero de la empresa Fadisol indicó que la suerte de Uruguay para exportar trigo hacia Brasil está muy atada a lo que pase con la venta de este grano desde Argentina.

El país vecino “está muy errático en este tema, como consecuencia de una política muy cuestionable del gobierno de ese país que limita las exportaciones, entre otros productos, de trigo. Ello modificó la costumbre histórica de Brasil de comprarle la mayoría del trigo que importa a Argentina. Cuando esto se modificó pasó a adquirirlo desde otros destinos como Estados Unidos”, sostuvo Foderé.

El director de Fadisol indicó que el hecho de que Argentina autorizara hasta ahora solo 500.000 toneladas y luego 1 millón (todavía sin fecha concreta de exportación), cayó muy mal en el mercado brasileño. “Allí sostienen que este país no puede decir que entrega lo que quiere y cuando quiere. En la práctica cuando hay otras fuentes de abastecimiento, como es el caso del trigo, el que termina decidiendo en una negociación es el demandante y no el que oferta” sostuvo Foderé.

Esto juega en contra de Uruguay debido a que “cuando se firmaron los acuerdos del Mercosur se estableció que el trigo era un caso especial y que si no existía oferta suficiente como para abastecer a Brasil, el gobierno de ese país tenía la potestad de importar trigo sin el 10% de arancel para compras de fuera del bloque”, indicó el director de Fadisol.

Lo que ocurre, sostuvo Foderé, es que “si se toma esa medida, como consecuencia principalmente de la decisión de Argentina, también Uruguay se verá afectado”.

Si bien en la zafra pasada no se aplicó este 10% de arancel, ya que no había oferta desde la región ni en el volumen ni en la calidad que exige el mercado de Brasil, hasta el momento las exportaciones que se han hecho de Estados Unidos han pagado el citado arancel.

Villamil por su parte sostuvo que una de las intenciones de los molinos de Brasil es ejercer presiones sobre el gobierno de ese país para lograr que este año tampoco se aplique el arancel.

Foderé explicó también que los molinos brasileños, en sustitución del trigo que no se importa de Uruguay, están en parte utilizando, el que se produce en el Sur de Brasil. Este último se mezcla, como se hacía anteriormente con el uruguayo, con el de Estados Unidos y Argentina ambos de calidad superior.

Para Foderé hay dos escenarios para esta zafra. El primero es que al acabarse la cosecha del Sur de Brasil, se comience a importar trigo nacional en grandes volúmenes. El otro es que directamente se siga importando trigo desde Estados Unidos. “Si bien eso representa un precio sensiblemente mayor para los molinos de Brasil, es solo el 20% del costo de la harina. Además los molinos brasileños le trasladarían ese precio al mercado interno, por lo que difícilmente les representaría una pérdida”, sostuvo.

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