16 de noviembre de 2009 13:36 PM
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Escenario granario :    El empuje de los fondos

Justo cuando los granos apuntaban a una fuerte toma de ganancias, una nueva embestida de los fondos generó subas importantes

Por el lado fundamental en tanto se van sumando elementos que permiten justificar alguna mejora, pero lo cierto es que la presión de cosecha norteamericana nunca se sintió como se esperaba.
Si repasamos lo ocurrido en la campaña 2008/09 veremos que arrancamos de niveles muy bajos de stocks / consumo, por el fracaso de la producción en Sudamérica, y con una intención de siembra en EEUU que apuntaba a privilegiar la soja en detrimento del maíz. Finalmente el área de soja aumentó como se esperaba, pero la del maíz, que creíamos que caería, sumó casi 1 mill.ha. adicionales, y esto generó una sorpresa negativa para los mercados.
Luego el clima durante el desarrollo de los cultivos en EEUU fue ideal, no faltándole a los cultivos nunca humedad, ni sobrándoles tampoco temperatura, lo cual hizo pensar en que los rindes serían récord y que los stocks / consumo se recompondrían, especialmente en soja.
Cuando nos acercamos a la trilla en EEUU parecía inexorable un ajuste bajista importante, fruto del ingreso de toda esa mercadería. Sin embargo, las lluvias y el clima fresco continuaron, prolongaron el desarrollo de los cultivos hasta el punto que las heladas, ocurridas finalmente en fechas normales, podrían haber causado problemas al maíz. Luego las precipitaciones continuaron, generando anegamientos, atrasos en la trilla muy importantes, y hasta que la nieve llegara antes de que se pudiera trillar en el norte de ese país.
Las últimas dos semanas fueron secas, y permitieron avanzar con la trilla. Esperábamos que cuando esto ocurriera los precios finalmente tuvieran la caída por la presión de oferta. Pero justo en ese momento, el dólar acentuó su devaluación, el dinero especulativo comenzó a fluir hacia los granos, y los precios están subiendo.
Sin embargo otros fundamentos se comienzan a sumar. En primer lugar la gran pregunta es el impacto que podría haber tenido en los rindes del maíz y la soja norteamericana la combinación de heladas y exceso de humedad. A juzgar por lo dicho por el USDA en su último informe, eso no habría impactado tanto, pero hasta que la trilla termine no lo sabremos a ciencia cierta.
Por otro lado tenemos las cuestiones de la calidad. Esta semana se comentó que el maíz norteamericano tiene problemas de aflatoxinas. Las mismas se generan cuando el grano se humedece, y es atacado por hongos, que generan esta sustancia, que causa alta mortandad en el ganado cuando se destina el maíz contaminado a forraje. El sistema comercial está acostumbrado a lidiar con este problema. Los maíces con presencia de moho o coloración que hace pensar en que podrían existir hongos, se rechazan. Sin embargo como el maíz en EEUU se destina en gran parte (más de 100 mill.tt. casi un tercio de la cosecha esperada) a la producción de etanol, y luego el residuo de la industria, conocido como DDG, es un forraje que se destina a animales, la presencia de aflatoxinas en este producto sorprendió al mercado. Esto podría reducir el uso de maíz para forraje, e incrementar el de harina de soja, impactando en los precios.
Finalmente tenemos la cuestión de las perspectivas para el resto de los países. En el caso de soja el USDA está pensando en un incremento de producción muy importante para Sudamérica. Las condiciones en Brasil son conducentes a eso, pero en Argentina sigue seco una parte importante de la zona productiva. Si bien esta última semana llovió en el norte del país, Córdoba, el oeste de Buenos Aires, y La Pampa, siguen secas.
Por el lado del maíz, lo que ocurra en EEUU es gravitante, pero por otro lado Argentina y China, que normalmente se disputan la segunda y tercera posición en la exportación de maíz, tienen problemas productivos, con lo que el mundo no tiene red de contención para este producto, que en tanto cuenta con una activa demanda.
En lo que hace a la demanda, las exportaciones semanales de EEUU siguen dando cuenta de una activa demanda. Las de maíz están más lentas, pero no generan temores de que las proyecciones de demanda del USDA sean bajas.
En cuanto al trigo tenemos el problema de que sus stocks son muy altos. Lo que ocurre es que a diferencia de la soja y el maíz, el trigo no cuenta con demanda para biocombustibles. Es decir que a este producto le falta una de las tres razones que empujan los precios de los granos hacia arriba: biocombustibles, cambio de dieta y aumento de demanda en Asia, y presencia de especuladores financieros en los mercados de granos.
Sin embargo, tengamos presente que el trigo también puede usarse como forraje, por lo que si sus precios bajan mucho, se suma al trigo consumo forrajero.
La conclusión de todo esto es que las condiciones cambiantes que enfrenta el mercado de granos incrementan el riesgo precio en forma alarmante. Por más claro que parezca el panorama de precios, jugarse a la suba o a la baja completamente puede resultar en una posición desastrosa.
Por ello, en esta campaña es fundamental trabajar con coberturas.
Dante Romano: Director Académico del Centro de Gestión Agropecuaria de Fundación Libertad

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