16 de noviembre de 2009 13:56 PM
Imprimir

Chile  –    El renacer de la remolacha

Una mejora en los precios que paga la industria y los en el trigo y el maíz a hacer atractivo este cultivo. Este año sumó 18 mil hectáreas

Manifestaciones publicas, peleas entre agricultores e Iansa por la prensa y caída -importante- en la superficie sembrada. Hasta hace dos años ese era el panorama que vivía el rubro remolachero.Sin embargo, hoy la situación es muy distinta. Recién terminado el período se siembra, la superficie remolachera alcanzo las 18.050 hectáreas, un notable 43% mas que en 2008."El cultivo de la remolacha nuevamente volvió a ser atractivo. Esa es una muy buena noticia, pues les da alternativas los agricultores de la zona centro sur frente al complicado momento que viven el maíz y el trigo", explica Jorge Guzmán, presidente de la Federación Nacional de Productores de Remolacha (Fenare).A estas alturas ya son varios los que hablan de un renacimiento de la remolacha, por la conjunción de varias noticias positivas, desde los precios firmes del azúcar a nivel internacional hasta la introducción de variedades más productivas y la fuerte baja de costos en el último año.Efecto del petróleoHasta hace una década el negocio del azúcar, y por ende el de la remolacha estaba claro. Su destino final era ser consumido por los seres humanos. Sin embargo, con el cambio de milenio una creciente superficie destinada a la producción de azúcar, básicamente de caña, comenzó a ocuparse para biocombustibles. Eso produjo que el precio de la caña,y por ende de la remolacha, pasaran a estar ligados al ir y venir del valor del petróleo.Y como los precios de este combustible han estado firmes en el último tiempo, Iansa, el único procesador de remolacha en Chile, ha podido ofrecer precios más interesantes a los agricultores.A ello se agregó un cambio en el mercado del commodity. A mediados de la década el azúcar llegó a precios tan bajos que hicieron que muchos agricultores en el mundo se retiraran del cultivo de la remolacha. Esto generó una menor producción, a la que se sumó el desvío de una importante cantidad de caña para la generación de bioetanol, lo que finalmente llevó a que los stocks mundiales de azúcar cayeran en estos días a su mínimo histórico.Este marco permitió a Iansa ofrecer USS$ 50 la tonelada, un precio bien visto por los agricultores. A ello se suma que ahora también se considerara para el cálculo de pagos la corona, la parte superior de la remolacha. En términos prácticos, eso significa un aumento de otros US$ 8 por tonelada."Nos dimos cuenta que gracias al mejoramiento genético, las nuevas variedades permiten un mejor aprovechamiento de toda la remolacha, lo que se podrá reflejar en el precio pagado a los productores", afirma Álvaro Prieto, gerente agrícola de Iansagro.El salto genético no ha sido sólo para permitir el uso de toda la planta. Los avances en esta materia han llevado a cambios de productividad que hacen que el cultivo tenga rendimientos mucho más atractivos, explica Hermann-Georg Strube, presidente de Strube, empresa alemana que controla mas de un tercio de las semillas de remolacha que se usan en el país."Con las mejoras en la biotecnología tradicional, como uso de marcadores moleculares, se ha podido dar un salto importante en la productividad en los últimos anos", afirma Strube.Ello ha significa además rebajas en el manejo del cultivo, a lo que en este temporada se está sumando una fuerte reducción de costos en insumos. Para este año el costo de una hectárea en fertilizantes, agroquímicos y semillas cayó a US$1.293, un 31% menos que en 2008. Aunque esta caída beneficia a todos los cultivos, para la remolacha tiene un efecto mayor, pues es el rubro que más demanda insumos.Nuevo aumentoLos buenos vientos que soplan para la remolacha permiten hacer cálculos optimistas."Están dadas todas las condiciones para que el próximo año subamos a 20 mil hectáreas en todo Chile", sostiene Jorge Guzmán.En tanto, Álvaro Prieto estima que se debe aprovechar el actual impulso para que los agricultores modernicen su producción."En Chile podemos lograr rendimientos muy superiores a otros países. Tenemos una primavera y verano muy benignos. Mientras en Alemania el promedio ronda las 60 toneladas por hectárea, en nuestro país la media está en las 88 toneladas. Eso, a pesar de que tenemos sólo un 55% de los agricultores con riego mecanizado. Tenemos un trecho importante por mejorar, pues la diferencia entre estos productores y los que utilizan riego gravitacional es de 20 toneladas extras por hectárea", afirma el gerente de Iansagro.    Con Chile en la mira  Hermann-Georg Strube pertenece a la cuarta generación al mando de Strube, una semillera de origen alemán que en Chile -a través de EuroImexport- tiene una participación de mercado cercana al 30%, en lo que a remolacha se refiere.Aunque en Chile la superficie es relativamente pequeña, la remolacha es un cultivo que sólo en Alemania supera las 300 mil hectáreas. "Como país Chile es interesante, por los rendimientos que se logran. Además, a nosotros nos permite apurar el lanzamiento de nuevas semillas, pues usamos la contraestación para el desarrollo de nuevas generaciones en el invierno europeo", explica Strube.La empresa, que la semana pasada realizó en Magdeburgo su simposio mundial al que asistieron cerca de 120 representantes remolacheros de todo el mundo, está en todos los paises del globo en los que se cultiva la remolacha. A traves de su investigación genética, Strube ha desarrollado variedades que se adaptan a condiciones climáticas tan diferentes como Ucrania, Egipto o Italia. Es la primera semillera en el mundo que utiliza el muestreo 3D, para asegurar la buena calidad del embrión contenido en la semilla, lo que eleva la productividad.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *