16 de noviembre de 2009 14:26 PM
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Roya de la soja

Actualmente se considera a la roya como una de las enfermedades más importantes en el cultivo de soja en nuestro país. Por el ...

Actualmente se considera a la roya como una de las enfermedades más importantes en el cultivo de soja en nuestro país. Por el efecto destructivo de este patógeno, podría tenérselo, en algunos casos, como una limitante en la producción, a juzgar por los reportes de pérdidas de rendimiento que van desde el 30% hasta el 90% en los diferentes países donde han registrado su aparición.

Si bien en esta época la mayoría de los cultivos están siendo cosechados, hay muchos sojeros que vuelven a realizar una segunda plantación y que se exponen al problema.
En el presente ciclo de soja, las condiciones ambientales fueron muy favorables. Las lluvias frecuentes posibilitan mucha humedad, temperatura media ideal y rocío permanente; en periodos largos, en las hojas de soja hacen que la intensidad de la roya se incremente en los lotes comerciales establecidos con variedades de ciclos intermedios e inclusive precoces, lo que podría ser más severo en los cultivos tardíos, sembrados en el ciclo normal de la soja, especialmente en los departamentos de Alto Paraná, Canindeyú, Caaguazú y en algunas localidades del departamento de Itapúa. Asimismo, la denominada soja de segunda o zafrita, que fue sembrada en los meses de diciembre y enero, es la que están comenzando a infectarse y son más vulnerables a una afección con mayor intensidad.

El control de la enfermedad se dificulta en gran parte debido a la falta de cobertura con el fungicida aplicado, específicamente en las hojas bajeras de la planta, lugar donde se origina la infección del patógeno. Actualmente se llega a una media de 2 a 3 aplicaciones de fungicida para el control correspondiente. En algunos casos, empiezan el tratamiento una vez que la enfermedad se ha establecido en el cultivo, por lo que no siempre se aseguran el éxito esperado.

El síntoma característico es la aparición de pequeños puntos claros en el envés de las hojas, que luego van tomando una coloración rosado-amarronada y luego va tomando un color marrón rojizo, oscureciéndose esas lesiones a medida que se desarrolla el patógeno; en esas lesiones se nota una protuberancia en el tejido, formando las uredias que después se rompen diseminando las esporas del hongo a través del viento. En el haz o la parte superior de la hoja, se observan unos puntos de color castaño claro a castaño rojizo.
La roya es fácilmente confundida con otras enfermedades como la mancha parda o septoriosis (Septoria glycines), la pústula bacteriana (Xanthomonas axonopodis sp. glycines) y el tizón bacteriano (Pseudomonas savastanoi sp. glycines), un nuevo caso de "enfermedad" observada en el cultivo, de causa desconocida.

Dicha enfermedad causa lesiones con puntos concéntricos o anillados en las hojas superiores de la planta, confundiéndose con lesiones de roya.

La infección en la planta es favorecida por la presencia de agua en la superficie de la hoja, requiriendo de un periodo de 6 horas de mojado foliar o rocío. Esto indica la importancia de la lluvia en el establecimiento y posterior desarrollo de la enfermedad en el cultivo. El rango de temperatura favorable para la infección varía entre 18 ºC y 26 ºC. A partir de este momento, la frecuencia de lluvia es determinante para que la enfermedad pueda continuar su proceso de desenvolvimiento en la planta.
Cuando las condiciones son muy favorables para la expanción de la roya, el cultivo puede ser devastado, ocurriendo una desfoliación severa en un periodo muy corto.
La diseminación del patógeno ocurre principalmente a través del viento, siendo muy eficiente para el transporte de esporas del patógeno a miles de kilómetros (Jet streams) dependiendo de la corriente de aire a grandes alturas, del tipo de corriente intermedia para el movimiento de esporas a cientos de kilómetros y de corrientes locales de vientos capaces de trasladar esporas dentro de una distancia de 20 km, en forma constante, cambiando de dirección, entrando y saliendo en un área determinada. Esto dificulta establecer una barrera sanitaria para combatir la enfermedad.

METODO DE IDENTIFICACION FACIL DE LA ROYA DE LA SOJA

Las dificultades para identificar la enfermedad en el periodo inicial hacen que, muchas veces, las medidas de control empleadas sean ineficientes, a juzgar por la confusión con otras enfermedades, acarreando el uso indebido o inadecuado de los fungicidas.

Para ello se plantea un método sencillo de identificación, siguiendo los siguientes pasos:

– Colectar hojas sospechosas con síntomas de roya.
– Colocar en cámara húmeda (bolsa de polietileno) por un periodo de 12 horas preferentemente a la tarde.
– Observar en forma directa o con ayuda de una lupa de mano.
– Se observará una esporulación abundante en las lesiones donde ocurre la enfermedad.

MEDIDAS DE CONTROL DE LA ENFERMEDAD

Para tener el éxito en la medida de control empleada es necesario considerar diversos factores, ya que la enfermedad deber ser controlada con las primeras incidencias en las plantas, de las cuales las hojas medias y bajeras son las que primeramente van a ser infectadas; para ello es muy importante el monitoreo de campo en forma constante, con una frecuencia semanal durante el periodo vegetativo y, por lo menos, 2 veces por semana a partir de la etapa reproductiva, considerando esta etapa la más vulnerable para el ataque del patógeno en el cultivo. En este sentido es importante reiterar que las aplicaciones de fungicidas van a resultar efectivas si se realizan en el momento indicado, o realizando controles preventivos a partir de la etapa reproductiva, pudiendo en esta etapa desarrollarse la enfermedad con más intensidad. El proceso infeccioso ocurre por lo menos una semana atrás en la planta sin que pueda percibirse síntoma alguno en la misma, por lo cual se plantean aspectos cruciales para el logro de una buena estrategia de control, como:

– Identificar la enfermedad en la fase inicial.
– El sistema de información de ocurrencia de la roya en cada región determinada.
– Reducción del periodo de siembra.
– Correcta elección del producto a utilizar considerando el estadio de la planta.
– Condiciones climáticas en el momento de aplicación.
– Tecnología y equipamientos de aplicación.

La roya de la soja es considerada un organismo biotrófico, por lo que su sobrevivencia depende solamente de la presencia de plantas vivas. La permanencia de plantas guachas de soja durante todo el invierno y en el hospedante principal en Paraguay, el kudzu (Pueraria lobata) asegura su permanencia en toda el área sojera de nuestro país, por lo que se aconseja su eliminación. No se recomienda la siembra de soja de segunda o zafriña.

Ing. Wilfrido Morel
Fitopatólogo, Centro Regional de Investigación Agrícola (CRIA). Ministerio de Agricultura y Ganadería.

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