3 de abril de 2014 22:05 PM
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Aplicación de fungicidas en el cultivo de trigo

Las enfermedades foliares en trigo representan a veces un serio riesgo en la productividad de granos, que en ciertos casos puede hasta comprometer los resultados finales del cultivo.

Las mismas pueden considerarse como restricciones bióticas que reducen el rendimiento del trigo afectando directamente a la eficiencia en la intercepción y el uso de la luminosidad en la etapa de definición del peso de los granos. Ya que las manchas causadas por las mismas afectan directamente al área fotosintética que encontramos en el tejido foliar.

 

Roya (Puccinia graminis).Roya (Puccinia graminis).

Muchas de las prácticas son dependientes del ambiente como el contenido de fósforo extraíble en el suelo o la aparición y desarrollo epifítico de las enfermedades, etc. Es por esta razón que una de las prácticas de manejo que más impacto puede tener en los rendimientos y en la rentabilidad es el asesoramiento técnico profesional.

La aplicación de fungicidas puede significar un incremento importante en la producción y también en la rentabilidad. Sin embargo, se debe considerar que el productor tiene la opción de escoger el fungicida que utilizará, conforme la trayectoria y eficiencia del mismo. La utilización de este insumo, constituye una herramienta fundamental para el manejo de las principales enfermedades del trigo. La decisión de realizarlas implica dinero y compromiso de uso seguro, tanto para los operadores como para los consumidores y para el medio ambiente.

La toma de decisiones para el empleo de fungicidas en trigo es un proceso que debe considerar el mayor número de factores posibles. “Su simplificación, por razones de falta de conocimiento o de tiempo, normalmente conduce a aplicar productos, cuando todavía no es necesario o cuando nunca fue necesario, o llevar a realizar la aplicación demasiado tarde”.

El riesgo sanitario al que está expuesto el cultivo, depende de varios factores y de particulares interacciones entre los mismos:

■ Riesgo de la zona. Dependiendo de la zona agroecológica, donde está posicionado el cultivo, existirá un riesgo diferencial, conforme a las condiciones climáticas ambientales (temperatura, humedad relativa del ambiente, suelo, altitud, etc.) de la determinada localidad en la que se ubica la parcela.

■ Riesgo asociado al establecimiento del propio cultivo. En aquellos cultivos mal establecidos (baja densidad, poco vigor de plantas), en los que existan restos de trigo del ciclo anterior sobre la superficie, el riesgo sanitario es mayor que en aquellos otros adecuadamente implantados y fertilizados.

■ Riesgo asociado a las características del cultivar escogido. Directamente relacionado al cultivar, conforme a que, este, posea un nivel suficiente de protección genética contra las principales enfermedades. Así, son pocos los cultivares que tienen una resistencia o tolerancia elevada a gran parte de los patógenos. Lo más normal es que, una variedad (cultivar), se comporte como resistente a una o dos de las enfermedades pero, que presente desde un “moderado a alto” riesgo sanitario frente a las otras, no menos importantes.

Algunos criterios para tomar la decisión de aplicar los fungicidas direccionados al cultivo de trigo:

Es importante realizar la aplicación en el momento exacto.Es importante realizar la aplicación en el momento exacto.

 

■ Condiciones ambientales relacionadas al establecimiento y desarrollo de la enfermedad.

■ Comportamiento sanitario probable del cultivar (variedad) utilizado.

■ Momento exacto de la aparición de los primeros síntomas y el nivel de desarrollo de los mismos.

■ Relación entre el nivel de desarrollo de los síntomas y el estado de crecimiento del cultivo.

Todo lo mencionado anteriormente sería como para obtener una respuesta acorde a la inversión realizada. Relación costo/beneficio.

Pasos a seguir en la toma de decisiones para el uso de fungicidas

1. Diagnóstico. La determinación precisa de la o las enfermedades a tratar, constituye el primer paso a considerar en la toma de decisiones para la aplicación de fungicidas.

Los tratamientos con fungicidas son orientados a la regulación de poblaciones de organismos patógenos (hongos) que atacan a la parte aérea de las plantas. Por lo tanto, es indispensable la correcta identificación y la no confusión de síntomas, con otros agentes como bacterias y virus.

2. Cuantificación de la intensidad de síntomas. El segundo paso a tomar es la estimación de la magnitud de los síntomas. Utilizando las numerosas escalas; programas de adiestramiento para estimación de severidad de enfermedades foliares de cereales, etc.

3. Toma de desición. La toma de decisión para las aplicaciones se debe basar en el más amplio espectro posible de la información general del cultivo y de su entorno medio ambiental.

Para cualquier consideración siempre es recomendable recurrir al asesoramiento de un profesional, este paso, sería imprescindible para un diagnóstico preciso del problema; la determinación del potencial de pérdida (disminución del rendimiento) que causarían estas enfermedades predominantes. La elección del compuesto formulado, como por ejemplo en el caso de presentar la parcela un ataque de roya (Puccinia graminis), consideraríamos la aplicación (conforme al umbral de daño económico) de un fungicida a base de estrobilurinas, como aquellas formulaciones de Azoxistrobin al 25%, de comprobada eficacia comparativa con otros ingredientes activos frente al mencionado patógeno. Los últimos puntos relevantes son el momento, la calidad y los equipos disponibles para la buena aplicación.

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