11 de abril de 2014 01:31 AM
Imprimir

Chile y un agro sin estrategia

El ministro de Agricultura, Carlos Furche, asistió ayer por primera vez a la comisión de Agricultura del Senado, donde expuso las prioridades legislativas de su cartera para los próximos años, así como también abordó el énfasis que en materia social quiere imprimir el actual gobierno, que en el caso de su sector, se traduce en […]

El ministro de Agricultura, Carlos Furche, asistió ayer por primera vez a la comisión de Agricultura del Senado, donde expuso las prioridades legislativas de su cartera para los próximos años, así como también abordó el énfasis que en materia social quiere imprimir el actual gobierno, que en el caso de su sector, se traduce en la fuerte desigualdad que se observa en el mundo rural, y que la administración Bachelet quiere atacar.

En ese sentido, el secretario de Estado manifestó que una de las prioridades del gobierno será mejorar la situación de los pequeños y medianos agricultores del país. Lo manifestado por el ministro es congruente con el programa de gobierno de la Mandataria, donde se explicitó el apoyo que recibirá la agricultura familiar campesina, discurso que ha sido reiterado por distintas autoridades del sector.

Se trata de un objetivo muy destacable, toda vez que en el mundo rural es donde se observan las mayores tasas de pobreza y desempleo del país, así como también los más bajos índices de calidad de vida, debido a los bajos salarios, la baja calificación de la mano de obra y las dificultades en materia de acceso a salud, educación, comunicaciones y transporte.

Es por lo anterior que el desafío de reducir las desigualdades en el mundo rural debe ser una tarea intersectorial, que requiere ser abordado de manera transversal y urgente por distintos ministerios.

Pero avanzar hacia ello supone también la generación de un entorno económico favorable, que promueva el emprendimiento en un marco de libertad económica, transparencia en los mercados y libre competencia, condiciones que hoy no existen y respecto de las cuales hay una gran deuda.

De igual forma, es requisito para la reducción de la desigualdad profundizar las políticas de fomento productivo, avanzar en materia de capacitación, dar un apoyo efectivo a las mipymes y no sumergirlas en mayores impuestos, continuar la política de riego, aumentar la cobertura en materia de seguros de precios, promover la asociatividad y ampliar las fuentes de financiamiento, ya sea a través de subsidios indirectos o de créditos.

En términos macro, la agricultura exhibe muy buenos números, con un crecimiento del producto superior al promedio, con un importante incremento en las remuneraciones y con una vocación exportadora que cosecha éxitos, debido a la apertura de nuevos mercados y el alza de las exportaciones.

Sin embargo, hay aspectos sensibles que requieren de una política clara, como los problemas fitosanitarios que han enfrentado algunos sectores en mercados externos, la competencia desleal por parte de socios comerciales y la incertidumbre legislativa en materias como los derechos de propiedad sobre obtentores vegetales, cuyo proyecto fue retirado de tramitación en el Congreso. Asimismo, es necesario saber qué ocurrirá en materia de modernización institucional, en áreas como la inocuidad alimentaria, la fiscalización de los atentados a la libre competencia en el agro o el funcionamiento del Indap.

El retiro de tramitación legislativa del proyecto que creaba el Ministerio de Agricultura, Alimentos, Pesca y Recursos Forestales no ha sido explicado claramente a la ciudadanía, y además de sugerir un espíritu revanchista o “de aplanadora”, plantea más dudas que certezas respecto de las políticas agrícolas del actual gobierno, pero lo que más incertidumbre genera es la ausencia de una estrategia para el sector, tema respecto del cual el ministro no se pronunció.

El agro chileno necesita una estrategia integral que le permita aprovechar la gran oportunidad de ser una potencia alimentaria, y para ello no basta con implementar medidas correctivas de la desigualdad. El agro chileno necesita de políticas claras, no de incertidumbres, y esas políticas deben promover su desarrollo, no entorpecerlo

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *