11 de abril de 2014 01:38 AM
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Ganaderos esperan del Gobierno chileno medidas para que el rubro recupere dinamismo

Uno de los puntos claves es normalizar el Sipecweb, un sistema de registro vital para el seguimiento e identificación de los animales.

Difícil tarea espera al nuevo Gobierno en el tema ganadero, ya que en el último año se produjo una desestabilización, se redujeron las exportaciones, los productores están incómodos compitiendo con países latinoamericanos que no cumplen con las mismas exigencias de calidad y la masa ganadera se ha visto disminuida en forma drástica.

El presidente de Fedecarne-Ñuble, Carlos González Mufdi, señala que lo primero que esperan de la nueva administración es que arregle el problema que se ha producido con el Sipecweb, que es un instrumento vital para la trazabilidad y identificación animal. Se trata de un sistema computacional de registros en línea.

“Esperamos que se dé corte a este tema, porque hay que recuperar las exportaciones y si este sistema no está funcionando bien, van a volver los inspectores de la Unión Europea y nos van a cerrar la llave”, señaló el dirigente.

Agregó que en estos momentos el tema de las exportaciones de carne bovina está únicamente abierto a los grandes productores, que son los que están asociados a la industria exportadora. Agregó que sólo quedan en el país unos 70 campos ganaderos “Pabco A”, que son predios bajo certificación oficial de SAG, que están habilitados para exportar a la Unión Europea, que es el destino más interesante de las carnes rojas, de varios cientos que se conformaron en la última década en el país. En la zona de Ñuble, a su entender, sólo quedan 5 a 6 predios Pabco A, y los productores no quieren rehabilitarse porque por el momento el sistema sólo implica más exigencias y gastos, pero no se refleja en los precios de la carne.

El dirigente gremial dijo que la sustentabilidad del rubro ganadero en el país depende de las exportaciones y que en esta instancia se debe transparentar el negocio y asegurar que puedan participar en él grandes pequeños y medianos productores, ya que el esfuerzo que permitió abrir el rubro de las carnes rojas a las exportaciones fue un esfuerzo de país y no de un grupo de productores. “El Gobierno va a tener que encantar de nuevo a los ganaderos y dar base para un mercados dinámico de buenos precios que se traspasen a productor”.

Otros tema que preocupa a los ganaderos es la disparidad de exigencias que tiene la carne nacional con la importada, lo que está generando una competencia desleal con los ganaderos nacionales. Para ello ya existe un acuerdo de un nuevo etiquetado de la carne que diferenciará al producto nacional del importado, sobre todo la carne de cebú, que es una variedad de bovino, que se diferencia de la carne que se produce en Chile.

“Nosotros también esperamos que se refuerce al Servicio Agrícola y Ganadero en las herramientas y financiamiento que se les entrega, ya que debe cumplir funciones cada vez más especializadas”, señala González.

Insiste además en un tema que los ganaderos de Ñuble vienen planteando desde hace años a la autoridad, que es la necesidad de establecer un sistema de subsidio a la retención de vientres, ya que la masa ganadera ha sufrido fuertes bajas y esta es la plataforma en que se basa el crecimiento de la ganadería.

REALIDAD GANADERA
En la actualidad en el tema ganadero existe una gran nebulosa. El SAG trabajó en un sistema en que se esperaba poder manejar la información ganadera en línea y prácticamente en tiempo real, pero hasta aquí el sistema no ha logrado el objetivo, situación en la que también hay un grado de responsabilidad en los ganaderos.

Si se pide información sobre la existencia de ganado en el país, a pesar de existir un sistema de identificación individual y obligatorio para el ganado bovino, el SAG señala que hay que remitirse a los datos del censo del 2007. Esto indica que no existen indicadores claros que permitan desarrollar políticas públicas para el sector, ya que se trata de aproximaciones y han pasado 7 años desde que se tomó esa “foto” al sector.

El censo del 2007 da cuenta de 3.789.700 cabezas de bovinos, pero se desconoce cómo ha variado la masa ganadera y la cuantificación de los vientres existentes, desde esa fecha.

Afortunadamente, hay otros datos que sí permiten proyectar este negocio en el ámbito mundial donde las estadísticas de FAO y la OCDE dan cuenta de un aumento del consumo de todas las carnes (bovina, ovina, aviar y de cerdo) y en el caso de la bovina, ésta ha subido en 8 millones de toneladas entre los años señalados.

En el mundo el consumo per cápita de carne es de 9,6 kilos/año; a nivel continental Oceanía lleva la delantera con 34,7 kilos seguido de América con 30,5. El país individual que más consume carne en el mundo es Argentina con 54,1 kilos por habitante al año.

El consumo de carne bovina en Chile es de 20,8 kilos por habitante y ocupa en sexto lugar en las estadísticas mundiales, a pesar que el país es un importador del producto, ya que sólo produce el 50% de lo que consume según cifras del 2012.

A nivel regional el censo del 2007 indica que había 459.200 cabezas de ganado bovino (90 mil menos que en el censo del año 1997), que correspondían al 12,1% de la existencia nacional, que como indicamos el 2007 alcanzaba a los 3 millones 789 mil 700 cabezas.

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