13 de abril de 2014 14:34 PM
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En Santa Fe el arroz no levanta cabeza

La campaña, que arrancó con mucho optimismo traducido en una aumento de la superficie destinada al cultivo, se cierra con la amarga sensación de fracaso por el clima y las plagas. Apuestan por el crecimiento de una variedad local que podría revertir la situación.

Para los productores sanjavierinos, estamos ante la peor campaña de la historia. Para otros, más que hablar de pérdida, deberíamos analizar los motivos que originan los escasos rindes que se están obteniendo, que responden a motivos más de fondo. Lo cierto es que a esta altura, en el cordón arrocero, la mayoría se conforma tan sólo con “salir derecho”.

Atrás quedaron los 6.500 qq/ha de rinde promedio obtenidos en 2008/2009. De hecho, con suerte se superarán los 4.500 de la campaña pasada, y eso que la superficie sembrada creció casi un 2%.

El combo de eventos que mermaron la actual campaña tiene componentes climáticos, agronómicos y de manejo.

Para Mauricio Baumgartner, presidente de la Asociación Santafesina de Productores de Arroz (ASPA), los problemas se manifestaron desde el comienzo mismo de la siembra. “Se sembró tarde, hubo muchas lluvias que afectaron el cultivo en las primeras etapas que obligaron a muchos a resembrar; y sufrimos la falta de energía en diciembre y enero con muchos cortes de luz, ocasionados por las altas temperaturas”, le dijo a Campolitoral. “Además de la pyricularia y el arroz colorado, tenemos más de 600 has. bajo agua en el sur del departamento y en el centro norte otra cantidad importante de lotes que no se cosecharán: la cifra de lotes perdidos aumentará. Los costos de producción son altísimos, muchos debieron tomar créditos dolarizados a pagar a cosecha que no se sabe cómo los enfrentarán”, agrega. Encima, las alternativas agrícolas son escasas, ya que mayormente son campos encharcados, que limitan las posibilidades del sorgo, soja o maíz.

Por todo esto, desde ASPA consideran a esta como una de las peores zafras arroceras de los últimos años, “con pérdidas que rondarían los 280 millones de pesos”.

De acuerdo a la información brindada por la entidad que nuclea a los productores de la provincia de Santa Fe “el sector arrocero va llegando a un final golpeado y las pérdidas alcanzan al 40 % del rendimiento esperado, o unos 4.000 viajes menos de camiones”, sostienen. Es más, de las 48.000 hectáreas sembradas en la presente campaña, cerca de 2.000 directamente no se cosecharán, cifra que asciende a medida que avanza la cosecha. Finalmente, estiman que el rinde promedio apenas superará los 4.000 kg/ha.

Cronología fatal

El clima jugó un papel preponderante en los resultados. Al momento de preparación, siembra y emergencia del cultivo (fin invierno y principio de primavera 2013) las bajas temperaturas y el déficit hídrico causaron los problemas lógicos de malos nacimientos, con bajo stand de plantas. Además dificultó el control de malezas, con mayores costos y baja eficiencia en los tratamientos.

En noviembre se produjeron importantes precipitaciones inundando totalmente a los cultivos en estado de plántulas, teniendo que incurrir en costos extras a lo normal del cultivo.

Las altas temperaturas de los meses de diciembre pasado y enero de este año, afectaron negativamente al cultivo, debido a la baja amplitud térmica, y baja fotosíntesis neta.

Desde febrero a la fecha las lluvias y las malas condiciones climáticas son incesantes, generando altos milimetrajes y numerosos días nublados (por encima de lo normal), que reducen la radiación solar y por ende los rendimientos potenciales del cultivo. Falta de sol, alta humedad y temperaturas templadas, fueron el caldo de cultivo propicio para el desarrollo de la principal y más devastadora enfermedad que afecta al cultivo de arroz a nivel mundial: la Pyricularia. Esta patología, según estiman desde la entidad llega a afectar al 100% del cultivo. Además, las lluvias que aún continúan, retrasan la recolección del grano, generando pérdidas de kilos, calidad, desgrane y vuelco del cultivo con posterior inundación por las intensas lluvias.

Otro aditamento es que el sector no está exento del alza de los costos de producción y pérdida de competitividad en el plano nacional e internacional.

Por último, ASPA señala que en la zona norte del área de producción, Colonia Teresa – Alejandra, el servicio de provisión de energía eléctrica de la EPE fue deficitario, provocando retrasos en el riego y mantenimiento de la lámina de agua.

El Ing. Rodolfo Vicino, responsable de la delegación del Ministerio del a Producción en San Javier tiene otra mirada. Para él, no podemos hablar de pérdidas, pero sí de una concreta caída del rinde. “Una pérdida se da por un fenómeno como el granizo, por ejemplo. Acá tenemos una caída en el rinde por las malezas, las enfermedades y el clima”.

Según Vicino, la Pyricularia (necrosis causada por un hongo que corta el llenado del grano y lo deja vacío) llegó por la incorporación masiva de una variedad que multiplicó el patógeno y se rompió el equilibrio que existía. “Ahora la presión sobre el arroz es mucho mayor. El hongo prospera en los pastos naturales y está infestado todas las pasturas, el inóculo está en todos lados. El control químico puede ser un paliativo, pero el primer paso es la buena elección de la variedad”, sostuvo.

Una de cal, una de arena

En medio de este escenario funesto, la nueva variedad de arroz local “San Javier I” asoma como una posible solución a algunos de estos problemas. Tras ocho años de ensayos, este año se sembraron 150 hectáreas en la región; ya se cosechó el 90 por ciento y el rinde es de aproximadamente 7.500 a 8.000 kilos por hectárea. El mismo Ing.Rodolfo Vicino fue el responsable de llevar a cabo la experiencia y hoy comienzan a verse logros muy importantes.

“La variedad comenzó a gestarse hace 8 años y se registró el año pasado. Para esta temporada se sembraron 150 hectáreas, con una producción estimada en un millón de kilos y se podrán sembrar una 10 mil hectáreas el año que viene”, sostuvo con entusiasmo.

Con gran satisfacción y orgullo, Vicino señaló “el 90 por ciento ya fue cosechado y el rinde es de 7.500 a 8.000 kilos por hectárea, con algunos picos de 9.400. Estamos en el orden de los 1.000 kilos por encima de las variedades comerciales que se están sembrando en la zona, con un margen económico superior en función que nos es necesario aplicarle fungicida para el control de los patógenos que han afectado tanto la producción”.

Según el profesional, esta variedad ha demostrado resistencia a la pyricularia y al vuelco, que han provocado severas pérdidas en otras variedades. Con respecto al hongo que afectó a muchas de las variedades de arroz sembrados, Vicino vaticinó que es “una enfermedad que llegó para quedarse, porque es tan grande la infección de este patógeno (no solo sobre el arroz), sino también sobre las pasturas naturales y rastrojos de arroz”.

A futuro, el equipo trabaja en nuevas variedades. Puntualmente, se destaca el Pucará (Clearfield) variedad que todavía no está inscripta, de tipo tropical. “Tiene un potencial más alto de rinde aunque no tiene la calidad del San Javier. Es tolerante a la pyricularia y al vuelco. Este año se inicia el trámite para inscribirlo”, dijo.

Coincidencias

Un poco más optimista respecto del rinde de la actual campaña, el informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas destaca que si bien el proceso de cosecha está suspendido por las precipitaciones e inestabilidad climática ocurrida en la semana, el rinde será un poco mejor que lo que prevén los productores, aunque no mucho más. “La cosecha presenta un grado de avance del 80 al 82 %, lo que representa unas 35.700 a 36.600 hectáreas cosechadas. El avance intersemanal fue del 1 a 2 %, es decir, casi nulo”.

El informe destaca que surgen complicaciones en este período (final de ciclo) por las precipitaciones y la intransitabilidad de los caminos, que se fue agravando con el transcurso de los días. Los rendimientos obtenidos experimentan una disminución constante con respecto a los que se venían obteniendo desde el comienzo de la cosecha, los que fluctúan entre 4.000 y 5.000 kg/ha, con un máximo puntual de 5.800 kg/ha., aunque se consolida la tendencia a bajar los mismos a medida que avanza la trilla. En particular se recalca la falta de rotación y los cultivares que fueron sembrados en últimos días de noviembre y diciembre.

“La calidad de grano va decayendo con el avance de cosecha por manchado, brotado y quebrado. También se continúa remarcando la problemática del arroz colorado, uno de los principales inconvenientes, dado por la resistencia adquirida a los herbicidas y por la falta de rotación de los distintos modos de acción de los principales activos aplicados, presentándose a futuro un problema muy serio”, advierten desde el SEA. La superficie sembrada en la campaña 2013/2014 en toda el área arrocera es de 44.634 hectáreas, siendo 1,9 % superior a la campaña 2012/2013 que fue de 43.800 hectáreas, la reajusta la estimación del rendimiento promedio del área arrocera en 5.900 kg/ha, para la campaña 2013/2014.

 

Orgullo santafesino

  • La variedad “San Javier I” fue obtenida por el Ministerio de la Producción de Santa Fe. Proveniente del cruzamiento entre las variedades tipo largo fino: Colonia Mascías 5 y CL 161, fue inscripta en el Registro Nacional de Cultivares en 2012. En cuanto a sus características agrícolas, se destaca su resistencia a los herbicidas del grupo IMI. Es apto para siembras tempranas, en suelos de mediana fertilidad. Su ciclo intermedio le lleva desde la germinación a la floración 88 días, de la floración a la madurez 47 días, haciendo un total 135 días. Se trata de una planta de porte mediano (90 cm.) Hojas semierectas, textura lisa. Tallos gruesos, resistente al vuelco. El follaje permanece verde aún con madurez del grano. Sus panojas son pesadas 180 gr.). Tal vez lo más importante en este contexto, es que es tolerante a Pyricularia orizae, Sclerotium orizae y Rizotocnia sp. Presenta un grano de textura vítrea y translúcida. Se trata de un arroz de calidad americana.

 

El dato

Manejo recomendado

Para suelos de 2,5 % de Materia orgánica y 12 ppm. de fósforo, 80 Kg/Ha de fertilizante de base (fosfato diamónico). 75 Kg/Ha de Nitrógeno (160 kg. urea). Riego temprano a los 15 días de emergencia. Rendimiento agrícola: 8500 Kg/Ha. Rendimiento grano entero: 62 %. Recomendado para la siembra en la Provincia de Santa Fe.

 

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Preocupados. Bode y Baumgartner, de ASPA, manifestaron la inquietud de los productores por los factores que complicaron la campaña arrocera.

Foto: Archivo

 

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Vuelco y plagas. La campaña se cierra con rindes magros.

Foto: Corresponsalía San Javier

 

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” Estamos en el orden de los 1.000 kg. por encima de las variedades comerciales que se están sembrando en la zona, con un margen económico superior en función que nos es necesario aplicarle fungicida para el control de los patógenos que han afectado tanto la producción”

Ing. Agr. Rodolfo Vicino

 

 

¿De qué se trata?

  • La Pyricularia es una de las principales enfermedades del arroz por su poder destructivo si encuentra las condiciones favorables. Se trata de un hongo del grupo de los hifomicetos, que produce un gran número de esporas si dispone de humedad suficiente y se ve favorecido por temperaturas moderadamente altas (22-29º C). Produce toxinas que afectan al crecimiento y al desarrollo de la planta. El inóculo (para afectar al cultivo siguiente) se queda en los restos de del cultivo anterior. Ataca las partes aéreas de la planta, hojas, nudos y espiga. En las hojas produce manchas alargadas de color amarillo, que toman tonalidades grisáceas en el centro cuando esporula el hongo
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