14 de abril de 2014 23:59 PM
Imprimir

El auspicioso panorama para las cerezas chilenas en Oriente

En los primeros dos meses de este año, los envíos a China representaron en torno al 70% del total de esta fruta. También destacan mercados como Hong Kong y Taiwán, para los cuales Chile es el principal proveedor en contraestación, con un horizonte que sigue siendo prometedor.

Las cerezas siguen pavimentando un camino prometedor. Lejos de estancarse en cuanto a superficie plantada, producción y exportaciones, en el bienio 2012-2013 han mantenido el dinamismo que iniciaron en la década pasada, lo que hace pensar en un panorama positivo para las próximas temporadas, especialmente si se mira a Asia.

Así lo muestra el último informe publicado por la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), del Ministerio de Agricultura, el cual recalca que Chile se ha mantenido como el segundo mayor exportador de cerezas a nivel mundial en valor y en volumen, con una participación de 25,4% del mercado. También lidera en precios, de acuerdo con datos de 2012 del Centro de Comercio Internacional (CCI), los que señalan que el valor medio de estas frutas chilenas alcanzó los US$ 6,41 por kilo ese año, lo que aumentó a US$ 6,83 por kilo en 2013, según Odepa, y que este año habría sido superada.

Por otro lado, el informe recalca que la industria cerecera nacional tiene una amplia posición de liderazgo en el exterior, al menos en el corto y mediano plazo. “Chile no enfrenta competidores directos de volúmenes equivalentes que puedan abastecer al mercado internacional en contraestación. Los países que habitualmente compiten con Chile en los mercados frutícolas internacionales (Argentina, Australia, Nueva Zelandia y Sudáfrica) solo exportaron en conjunto un volumen cercano a 5 mil toneladas en 2012”, indica Odepa.

 

El factor China

En este escenario auspicioso juega un rol clave Asia y, en particular, China, que en tres años pasó de captar menos del 50% de los envíos de cerezas chilenas, a recibir un 72,7%, como ocurrió en los dos primeros meses de 2014.

Esto se ha visto impulsado por la coincidencia de la celebración del Año Nuevo Chino -época donde allí se registra el mayor consumo de cerezas, asociado al simbolismo que tienen para la festividad- con el momento de mayor producción de Chile.

Y es algo que también genera expectativas para los próximos años, ya que las exportaciones llegan en prácticamente un 90% a través del puerto de Guangzhou, en el sur de China, por lo que falta penetrar centros urbanos del norte, como Shanghai y Beijing.

“Uno se pregunta si estaremos saturando China o no”, comenta Antonio Walker, productor de cerezas y presidente de Fruséptima, región que ostenta la mayor producción de cerezas, con el 47,1% de la superficie nacional.

Y, lejos de tener una visión pesimista, plantea que “todo hace pensar que si en el sur las cerezas han entrado tan fuerte, por qué no lo van a hacer en el norte. Si ahí tuviéramos el mismo potencial que en el sur, da para enviar un volumen bastante mayor a ese país”.

 

Abrir mercados

Sin embargo, Antonio Walker advierte el riesgo que implica poner todos los huevos en una misma canasta, en este caso, en el gigante asiático. “Hay que tener cuidado de no depender tanto de China, por lo que hay que salir a abrir nuevos mercados”, dice el ex presidente de Fedefruta.

Su visión coincide con el informe de Odepa, el cual muestra que los mejores precios a nivel mundial están en Japón y Corea del Sur, con US$ 9,1 por kilo y US$ 8,7 por kilo, respectivamente.

En el primer caso, se trata de un mercado con el cual se está negociando la entrada para las cerezas chilenas, mientras que el segundo va mucho más avanzado, con la aprobación en 2013 del “system approach”, mecanismo que permite enviar las cerezas sin fumigarlas con bromuro de metilo, evitando sus consecuentes daños en la fruta. Además, a contar de 2015 Japón se acercará al arancel cero para las importaciones de cerezas, destaca Odepa.

También hay que abrir el Sudeste Asiático… Si uno dice por qué a China le gustan las cerezas chilenas es posible pensar que al resto de esos mercados también les deberían gustar, y si es así se abre otra oportunidad muy grande”, añade Antonio Walker, sin dejar de lado la exploración de mercados dentro de Latinoamérica, como Brasil.

El presidente de Fruséptima cree que este escenario promisorio en Asia sigue impulsando las plantaciones de cerezos en el país. De hecho, estima que -de acuerdo a las solicitudes de plantas que tienen los viveros- en los próximos tres años la superficie nacional debería aumentar unas 7 mil hectáreas.

Frente a eso, sugiere concentrarse en las variedades y zonas geográficas que permitan cosechar en forma temprana o tardía, para alargar la temporada y no sobrecargar a los mercados de destino, especialmente a China. “Aquí, Chile compite con Chile, por eso hay que cuidar los volúmenes, el calibre y, en general, la calidad”, puntualiza.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *