15 de abril de 2014 01:12 AM
Imprimir

Plazos de las políticas ganaderas

Qué pasará con los precios de la hacienda a corto plazo y cuáles son las oportunidades que se vislumbran para la ternerada que hoy se está gestando y que llegará a faena con el próximo

El incremento de precios del 35% en la invernada y del 45% en el gordo, registrado en los últimos 5 meses, frente a costos que no han ajustado más del 20%, durante ese lapso, le permiten a la ganadería arrancar este año bastante mejor que los dos anteriores.

Pese a ello, se observa un fuerte desestímulo entre los productores como resultado de las pésimas señales que se vuelven a dar desde el Gobierno con las limitaciones a las exportaciones, la presiones a los supermercados en el Mercado de Liniers, la vuelta de tuerca al régimen de las “baratas” y toda la parafernalia desplegada en los últimos años y que terminó diezmando el stock vacuno.

La incertidumbre se vio agravada porque hace menos de dos meses el Ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, manifestó públicamente la intención de incrementar la participación de las exportaciones para acercarse a la histórica relación 80/20, entre los destinos de consumo y exportación.

En este marco, luego de la devaluación del 22 de enero, la contención del dólar se hizo mediante un alza en las tasas de interés, lo que generó un fuerte encarecimiento del crédito y acortamiento de los plazos de venta, provocando una caída en el poder de compra de los invernadores/feedloteros.

Como consecuencia, se espera una nueva retracción de las inversiones productivas. A modo de ejemplo, basta ver que los vientres preñados se venden a mayor precio como hacienda gorda que como madres. De persistir estas señales, este año entraríamos nuevamente a un ciclo de liquidación.

Para 2015

Dicho esto, no se puede dejar de enfatizar algunos temas que, particularmente, los criadores y los recriadores/invernadores pastoriles deberían considerar:

Estas políticas tienen fecha de vencimiento y el período en que estarán vigentes es más corto que buena parte de los procesos ganaderos. En tal sentido, las vacas que hoy se están tactando destetarán sus terneros en el otoño del 2015 y sus recrías se venderán ya con un nuevo Gobierno. Un ciclo parecido protagonizarán los terneros que pasarán a procesos de recría pastoril para su terminación como novillos pesados, bien adentrado el 2015.

Mientras tanto, el mercado internacional continúa en franco crecimiento, con abastecimiento insuficiente y precios en alza. Frente a esta demanda, hay que destacar que la producción de novillos continúa cayendo, esperándose para este año menos de la mitad de la oferta para faena que había antes de la puesta en marcha de las políticas de intervención en los mercados. Sin ánimo de ser excesivamente optimista e ignorar lo que está ocurriendo en nuestra economía, no puedo dejar de visualizar una excelente oportunidad cuando el actual mandato llegue a su fin y se vuelva a administraciones más racionales.

Téngase en cuenta que entre los sectores empresariales y las principales fuerzas de la oposición, se están gestando acuerdos básicos para llevar adelante políticas de Estado que permitan sacar al país del estancamiento y desarrollar todas las potencialidades que hoy se encuentran limitadas.

La coyuntura

Con esta visión del largo, cabe describir qué deberíamos esperar para el corto plazo:

Precio del ganado para faena: los valores serán similares a los de hoy en día hasta que la oferta recupere la capacidad de satisfacer la demanda, lo que ocurriría de mediados de abril en adelante. A partir de ahí, las cotizaciones del ganado liviano para consumo mostrarán una tendencia a la baja. En paralelo, el ganado pesado con destino a exportación se mantendrá firme, en mayor medida por su escasez que por la presión de la demanda.

Precio de la invernada: con la recuperación de las lluvias y las temperaturas que contribuyen al crecimiento del pasto, la oferta pastoril está dilatando las ventas del destete otoñal. Esto generará una oferta importante entre los meses de abril y mayo, incrementada por un mayor número de terneros, tal como surge de la información extraoficial que circula entre los analistas. En paralelo los feedloteros, protagonistas importantes de la compra, se encontrarán bastante más limitados por el mencionado incremento de los costos financieros. Como consecuencia, una vez en el corazón de la zafra, deberían esperarse bajas de precios, particularmente para las categorías más livianas.

Precio para las recrías: debido a la caída en la oferta de novillos pesados para exportación que se acentuará luego de las primeras heladas, los novillitos de recría mantendrán precios firmes por la demanda de los feedloteros y de los propios frigoríficos exportadores que busquen en la compra y terminación de la categoría una forma de asegurarse faenas. Si bien es cierto que hoy las ventas al exterior están muy limitadas, una vez que el precio del ganado liviano se estabilice o afloje un poco, deberían recuperar protagonismo.

En síntesis, el largo plazo está asegurado y, dentro del corto, y pese a las limitaciones de las políticas públicas, habrá oportunidades que valdrá la pena explorar. Estoy convencido de que no estamos en el negocio equivocado sino que atravesamos una coyuntura adversa con fecha de vencimiento.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *