21 de abril de 2014 10:05 AM
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¿Influye la genética en el contenido en vitamina E de los productos ganaderos?

Una investigación iniciada por el CITA integra la nutrigenómica en la producción animal.

Mediante el estudio de los factores genético-nutricionales implicados en el contenido de vitamina E en corderos, el objetivo del trabajo es identificar los genes clave que intervienen en el metabolismo de esta vitamina E y conocer los mecanismos que influyen en la obtención de una carne con mayor contenido de la misma

La vitamina E es un antioxidante que presenta multitud de beneficios sobre la salud humana (prevención de enfermedades cardiovasculares, Parkinson y otras enfermedades nerviosas). Se encuentra de forma natural en los forrajes y, además, se adiciona en los piensos comerciales utilizados en el cebo de corderos. Así mismo, la vitamina E proporciona estabilidad oxidativa, lo que alarga la vida útil de la carne, ya que retrasa la aparición del sabor a rancio, así como mantiene el color rojo característico de la carne fresca durante más tiempo.

Además, la vitamina E es un micronutriente liposoluble que puede estudiarse como marcador del tipo de alimentación que recibe el animal, ya que su concentración varía en función de la dieta recibida y existe una relación positiva entre la concentración ingerida y la observada en plasma, leche y músculo.

Según publica el Gobierno de Aragón, la investigación, iniciada por el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria del Aragón (CITA)  y financiada por el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA), pretende ahondar en el conocimiento de la base genética, en la interacción gen-nutriente y en los mecanismos moleculares implicados en el contenido en vitamina E en la carne de cordero. El objetivo es conocer los mecanismos que influyen en la obtención de una carne con mayor contenido de vitamina E.

De esta forma, se pretende identificar los genes clave que intervienen en el metabolismo de la vitamina E y, por tanto, en el contenido final de la misma en los diferentes tejidos.

Jorge Hugo Calvo Lacosta (ARAID-CITA) lidera el equipo investigador de este proyecto, formado por científicos del Gobierno de Aragón y del INIA que componen el grupo “Alimentación y genética molecular aplicada a la calidad y seguridad de los productos agroalimentarios en rumiantes”. Este equipo multidisciplinar incluye a genetistas cuantitativos y moleculares, nutricionistas y expertos en producción.

Los productos ganaderos (carne, leche, huevos) tienen unos parámetros de calidad que están definidos, entre otros factores, por el tipo de alimentación que recibe el animal y por factores genéticos. Entre los parámetros que definen la calidad de la carne destacan el contenido de ácidos grasos saturados y poliinsaturados, la relación entre ácidos grasos poliinsaturados omega 6 y omega 3 y el contenido en vitamina E, este último objeto de estudio del presente proyecto.

Hasta la fecha, especialmente en la especie ovina, no existen muchos trabajos que aborden la relación entre la dieta y los genes y su influencia en el perfil de ácidos grasos o contenido en metabolitos de interés en la producción animal y la salud humana en diferentes tejidos.  En el número 163 de Albéitar (página 48) ya publicamos un artículo sobre los efectos de la nutrigenómica en la regulación del perfil lipídico de la leche realizado por científicos del Instituto de Ganadería de Montaña del CSIC. 

La nutrigenómica aúna la aplicación de las poderosas tecnologías de la genómica funcional (transcriptómica, proteómica, metabolómica) junto a la bioinformática y la biología molecular, con técnicas nutricionales y bioquímicas clásicamente establecidas. Entre sus objetivos esenciales está determinar los efectos y mecanismos por los cuales la alimentación, sus componentes individuales y las combinaciones de ellos regulan los procesos metabólicos dentro de las células y tejidos del organismo, así como las aplicaciones de estos nuevos conocimientos.

La integración de la nutrigenómica en la producción animal permitirá conocer las interacciones gen-nutriente sobre caracteres relacionados con la calidad de la carne o de la leche, tanto en el aspecto sensorial como en su relación con la salud humana. 

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