23 de abril de 2014 13:49 PM
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Alpesca: expropiación y verdades a medias

El estado de devastación en que se encuentra Alpesca no ha sido suficiente para que sectores de la política chubutense continúen enarbolando ‘ideas’ de salvataje de la empresa y los puestos de empleo, pero a sabiendas de la inviabilidad jurídica de determinados ítems, prefieren ocultarlos y hacerles escuchar a los trabajadores lo que quieren oír.

Las mil familias que laboralmente dependían de Alpesca se aferran a que alguna alternativa prospere y como es lógico suponer, esperan que la intervención del Estado sirva para la preservación de su fuente laboral. Sin embargo, en la sesión de ayer en la Cámara de Diputados tomó estado parlamentario un proyecto modificado al que había girado el gobierno de Martín Buzzi y se le explicó a los trabajadores que se pretende expropiar además de la unidad productiva de la pesquera, esto compuesto por los barcos y la planta de procesamiento, los permisos de pesca y las cuotas individuales transferibles de captura.

De los siete barcos que se planean confiscarle a la empresa privada, cuatro son fresqueros de altura y no tienen permisos de pesca de Chubut porque no pescan dentro de las 12 millas de jurisdicción provincial, sino que cuentan con licencias de pesca nacionales y poseen CITC otorgadas en el marco de la Ley 24.922 en base al proceso de cuotificación implementado por el “Régimen Federal de Pesca”.

Esas autorizaciones de pesca, denominadas cuotas individuales transferibles de captura de la especie merluza hubbsi, no son bienes que sean propiedad de la sociedad anónima Alpesca, sino que son concesiones estatales temporales otorgadas por 15 años a una determinada compañía, y los mecanismos de transferencia están acabadamente estipulados en el sistema de cuotificación, los cuales requieres además de la aprobación del Consejo Federal Pesquero.

Va de suyo que una ley provincial de expropiación bajo ningún concepto podrá subyugar al Régimen Federal de Pesca y someter a una ley nacional como la 24.922 porque se contrapone con los básicos preceptos de juridicidad y ámbitos de competencia. Debe quedar claro que una ley sancionada por la Legislatura de Chubut no puede disponer sobre actos administrativos y concesiones otorgadas por el Estado Nacional.

En esa misma línea se ubican los permisos de pesca nacionales que tienen los siete barcos que el Gobierno de Chubut pretende sacarle a Alpesca para luego entregárselo a otro privado, previo paro de un millonario resarcimiento con recursos estatales a quienes demuestren ser los accionistas de la pesquera. Una norma provincial de ninguna manera podrá decidir sobre el destino, uso o transferencia de una licencia de pesca cedida por la autoridad pesquera nacional.

Si todo esto ya configura un desatino jurídico, el proyecto que ayer ingresó y fue girado a comisiones, en el parlamento chubutense, avanza también sobre el Código Civil y la Ley de Concursos y Quiebras 24.522. En el articulado de la iniciativa se estipula que tras la expropiación de los bienes el Comité de Administración que desde el mes de febrero tienen en custodia los bienes de Alpesca, producto de un decreto del Poder Ejecutivo de Chubut, tendrá en adelante la tarea de llevar a cabo una suerte de “convocatoria de acreedores” y decidiría arbitrariamente quiénes cobran y quiénes no, sin tener en cuenta que hay un Juez de Ejecución que actualmente tramita un expediente de quiebra de la compañía.

O los legisladores que estamparon la firma en ese proyecto son unos desconocedores de las mínimas reglas del ordenamiento jurídico o actúan con hipocresía a sabiendas de la inviabilidad en términos prácticos de implementar esos requisitos, lo que haría suponer que se trata de actos demagógicos para conformar los planteos de los trabajadores, pero se les oculta que la posibilidad real que ese proyecto de ley tenga sustento, es remota. Tras su ingreso, hubo legisladores que tras darle lectura a la iniciativa reconocieron que hay determinados puntos del proyecto que difícilmente logren dictamen en las comisiones, precisamente por el avance sobre ordenamientos jurídicos superiores sobre los cuales la una legislatura provincial carece de ámbito de competencia.

“El presente proyecto pretende ser una herramienta útil para quienes deben llevar adelante el proceso de expropiación de la unidad productiva Alpesca S.A. cuyo cierre afecta a los trabajadores de la misma, que cuando los establecimientos funcionan aportan su fuerza de trabajo para producir pero cuando los empresarios los dejan librados a su buena suerte, son sus trabajadores quienes buscan las soluciones para reactivar las plantas elaboradoras que son su fuente de trabajo y sustento de su grupo familiar”, aseveró el legislador provincial Anselmo Montes Segovia (FPV) respecto de un proyecto de ley que presentó en la Legislatura.

El proyecto de ley tomó estado parlamentario en la Sesión Ordinaria de ayer y se derivó para su análisis y posterior dictamen a las Comisiones siguientes: Asuntos Constitucionales y Justicia; de Legislación Social, Salud, Derechos Humanos y Trabajo; de Desarrollo Económico, Recursos Naturales y Medio Ambiente, y de Presupuesto y Hacienda.

“El Poder Ejecutivo Provincial presentó un proyecto de Ley que tiene por objeto la expropiación de bienes inmuebles, buque, permisos y cuotas de pesca de las empresas Alpesca SA y AP Holding a los efectos de continuar con su producción y que los más de mil trabajadores de la firma mantengan su fuente de ingresos a través de su esfuerzo y capacidad. Como aporte a ese proyecto del Poder Ejecutivo es que los trabajadores de la empresa representados por las organizaciones sindicales que los nuclea y basándose en ese proyecto proponen el presente, ampliando su articulado a los efectos de garantizar el funcionamiento de la planta elaboradora manteniéndola con un margen cierto de producción y sobre todo proteger su fuente de trabajo”, expresó el legislador.

Una experiencia de similares características se intentó aplicar allí muy cerca de Chubut, en la vecina provincia de Santa Cruz, al pretenderse expropiar la empresa Vieira, y el resultado ha sido bochornoso. ¿La historia se repetirá?

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