25 de abril de 2014 23:37 PM
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Campos, alquileres 2015 ?

Los arrendatarios están muy ocupados en avanzar con la cosecha, pero simultáneamente los propietarios de campos están tratando de avizorar lo que les deparará 2014 como renta de su capital, que muchas veces se destina a los gastos de la familia. Sin embargo, es difícil encontrar el momento para iniciar las negociaciones.

Los arrendatarios están muy ocupados en avanzar con la cosecha de granos gruesos que se complicó al final, pero simultáneamente los propietarios de campos están tratando de avizorar lo que les deparará 2014 como renta de su capital, que muchas veces se destina a los gastos de la familia. Sin embargo, es difícil encontrar el momento para iniciar las negociaciones. “Todavía no se habla de renovación de alquileres agrícolas porque es muy difícil definirlos en el actual contexto económico. Con un dólar congelado en ocho pesos, retenciones e inflación no controlada, que sólo permiten ver qué va a pasar en pocos días, es difícil tomar una decisión que involucra muchos meses, como la renovación de un arrendamiento agrícola”, afirma el consultor Julio Lieutier.

“Todavía no se habla de renovación de alquileres agrícolas porque es muy difícil definirlos en el actual contexto económico. Con un dólar congelado en ocho pesos, retenciones e inflación no controlada, que sólo permiten ver qué va a pasar en pocos días, es difícil tomar una decisión que involucra muchos meses, como la renovación de un arrendamiento agrícola”, afirma el consultor Julio Lieutier.

Se prevé una larga negociación entre las partes. “Arrendatarios y propietarios están asustados por el clima económico y político enrarecido, en el que la liquidez es escasa y prevalece un comportamiento conservador en los operadores”, afirma un operador inmobiliario de Chacabuco.

Además, hay mucha heterogeneidad espacial en los rendimientos de la cosecha 2013/2014, lo que repercutirá en la solvencia de los arrendatarios. “De Pergamino hacia el oeste, los cultivos están mejor que hacia la costa, donde se ven muchos casos de anoxia provocada por los excesos hídricos, sobre todo en los lotes más planos”, distingue Lieutier.

Tendencias preliminares

Más allá de esta “foto” de los alquileres, pueden verse algunas de las tendencias que mostrará la “película” que desarrollarán los actores del sector. La primera está vinculada a privilegiar la seguridad de cobro.

“Luego de varios años de rindes inestables por cuestiones climáticas, en 2014 los propietarios privilegiarán la trayectoria y la solvencia más que los valores récord por sus campos”, diferencia un asesor de Rufino. La precaución no es antojadiza: “En algunas zonas que están dando rindes bajos los arrendatarios no van a poder pagar las últimas cuotas del alquiler; además, están pidiendo refinanciar las deudas de insumos hasta mayo de 2015”, se queja el dueño de una agronomía de esa zona de Santa Fe.

La segunda tendencia visible es que los arrendatarios quieren seguir tomando distancia del alquiler fijo adelantado, principalmente por la pérdida de capital circulante. “Están apareciendo nuevas modalidades en los contratos. En un campo del noroeste bonaerense, el año pasado se hizo un acuerdo variable por el cual los primeros 12 quintales por hectárea eran para el arrendatario, para recuperar los costos de implantación y protección. Luego, lo que superara ese rinde se repartía en partes iguales con el propietario”, apunta el productor Adalberto Sanz.

Otra modalidad que cobra fuerza es la aparcería. “Del 30 por ciento que se pactaba para el dueño del campo hace 20 años, luego se subió al 35/40 por ciento por el auge de la agricultura a fines de la década pasada. Sin embargo, en 2014 muchos arrendatarios están pensando en ofrecer valores cercanos al 30 por ciento de nuevo para el próximo ciclo. En un rendimiento de 30 quintales por hectárea la diferencia es de 9 quintales por hectárea contra 12”, calcula Sanz.

Campos vacantes

Otra tendencia que se avizora es que quedarán campos sin alquilar. Esto ya se vio en 2013 en los peores lotes y se va a acentuar en 2014, sobre todo en las zonas en que hubo bajos rindes. “Se acabaron los lances agrícolas en las cañadas de la zona núcleo, con una expectativa de rindes parecidos a los de suelos de clase I”, advierte Sanz.

Los campos con malezas resistentes al glifosato tendrán un capítulo aparte. El costo adicional que requiere su control será detraído del valor del alquiler por pagar.

Por otro lado, en 2014 no pujarán por los campos en oferta algunos contratistas ilíquidos que están cobrando 500 pesos por hectárea por la cosecha y gastan 300 de gasoil, además de hacer frente a deudas bancarias por renovación de equipos.

También desaparecerán del mercado algunos productores que alquilaron campos vecinos con el propósito de aumentar su facturación, pero que finalmente cambiaron la plata por el incremento de los costos de implantación y de comercialización. Tampoco empujarán las cotizaciones los maniseros, que tuvieron un mal resultado en la cosecha 2013/2014.

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